El magacín vespertino baja (9,5%) respecto al estreno (10,1%)
La familia de la tele ha experimentado una notable disminución en su audiencia durante su segunda emisión. A pesar de contar con un elenco de presentadores y colaboradores reconocidos como Belén Esteban o Kiko Matamoros, el espacio no logró mantener el interés del público lo suficiente.

Caída en sus índices de audiencia
En su segundo día, el programa registró un 9,5% de cuota de pantalla y fue seguido por 731.000 espectadores, lo que representa una pérdida de 76.000 televidentes y 6 décimas en comparación con su estreno. El formato, que se extiende por casi cinco horas e incluye la emisión de las series Valle Salvaje y La Promesa, mostró una disminución progresiva en sus tramos.
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Primer bloque (15:57 a 16:51): 8,7% de share y 765.000 espectadores.
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Segundo bloque (18:42 a 20:31): 7,4% de share y 542.000 espectadores.
El descenso es especialmente significativo en el segundo tramo, donde el programa perdió 1,7 puntos de cuota de pantalla respecto al día anterior. En esta franja, El diario de Jorge (11,4% y 798.000 espectadores) y Y ahora Sonsoles (11% y 796.000 espectadores) superaron a La familia de la tele. A pesar de la caída en audiencias, las series emitidas entre sus bloques, Valle Salvaje y La Promesa, mantuvieron cifras sólidas, con cuotas de pantalla del 9,3% y 14,6% respectivamente.
El futuro en pausa
Sin embargo, es importante señalar que el programa conducido por María Patiño, Inés Hernand y Aitor Albizua es un espacio de emisión diaria. Por lo tanto, su verdadero rendimiento no se medirá únicamente por los datos iniciales, sino por cómo se desarrolle su audiencia a lo largo de las próximas semanas. Es conocido por todos que las audiencias en televisión pueden variar bastante con los primeros datos.
Aunque RTVE no ha emitido aún un comunicado oficial sobre los datos de audiencia, el bajo rendimiento del programa podría llevar a replanteamientos en su estructura o contenido. Además, se especula con posibles ajustes en el formato para intentar revertir la tendencia.
En sus primeros días, y al no haber logrado alcanzar los niveles de audiencia esperados para una apuesta tan ambiciosa, La familia de la tele plantea dudas sobre su capacidad para consolidarse en la franja vespertina. La competencia con programas establecidos en otras cadenas, como TardeAR o Y ahora Sonsoles, y la preferencia del público por otros contenidos dejan una sensación amarga, pero el futuro aún está por ver.

