El impacto de los colores y el vestuario en su cine
El universo artístico de los colores pastel y las emociones intensas. La directora Greta Gerwig combina estética y narración para darle profundidad a sus historias.
La directora, guionista, actriz y productora estadounidense Greta Gerwig es una de las figuras femeninas más destacadas en la industria del cine actualmente. Conocida por proyectos como Barbie, Mujercitas o Ladybird, Gerwig mantiene una identidad visual que se mantiene en muchas de sus películas.
La estética que sigue refuerza la personalidad y complejidad de sus personajes. Aunque no lo hace ella sola, se apoya en colaboraciones con directores de fotografía como Yorick Le Saux en Mujercitas o Rodrigo Prieto en Barbie.
La identidad visual es una cuestión que no siempre es competencia de los directores, pero dependiendo de su estilo para interpretar las historias pueden dejar su propia huella.
En el caso de las películas de Greta, los personajes y las historias suelen tener una compleja profundidad emocional, lo cual no se puede transmitir solo mediante los diálogos.
Las imágenes como parte de la narración
Las imágenes y los colores comunican algo también. Los tonos pastel son empleados normalmente para representar ambientes más suaves, temas alegres o livianos.
Por ejemplo, en las películas de Wes Anderson se utilizan colores muy vibrantes en historias llamativas y peculiares.

O en la filmografía de David Lynch los colores intensos son empleados para inspirar un ambiente de incertidumbre.
Estos efectos del color tienen una explicación psicológica. Por un lado está la explicación cultural: dependiendo de la cultura que tengas, los colores van a cobrar un significado u otro para ti. Por ejemplo, el color negro en la cultura occidental está asociado con la muerte y el luto, mientras que en África se suele asociar con la madurez y la sabiduría. Por otro lado, está la explicación biológica: existen estudios que indican que algunas longitudes de onda producen efectos diferentes a otras en nuestro cerebro.
Este efecto se utiliza sobre todo en el cine y en la moda, ya que cada color inspira un mensaje que aporta algo diferente. Así, en el cine de Greta Gerwig los colores y la fotografía en general son clave, ya que representan gran parte de la identidad de sus personajes.
El fenómeno ‘Rosa Barbie’
En Barbie, por ejemplo, el color rosa cobra un gran protagonismo, no solo porque sea el tono asociado a la muñeca de Mattel sino porque es un color que culturalmente se asocia a las mujeres. La película trata de lo que supone ser mujer explicado a través de un personaje, en principio superficial, como es Barbie que contrasta con los problemas que conlleva ser una chica en la vida real.

La paleta de color de los decorados y la ropa es, además de rosa en todas sus tonalidades, colores pastel que pretenden escenificar la perfección idílica de Barbielandia. El color rosa ha sido siempre asociado a las mujeres y por ello siempre se ha identificado como un color infantil o poco serio. Sin embargo, en Barbielandia significa todo lo contrario, y ese rechazo al rosa no existe.
Mujercitas y los colores
En otras películas de Greta Gerwig como Mujercitas, la paleta de color es algo diferente pero también oscila los colores pastel y emplea tonos más vibrantes para acentuar algunas cosas.
La película está contada desde el futuro, cuando las hermanas March son adultas. Sin embargo, constantemente muestran flashbacks de cuando eran más pequeñas y aún estaban empezando a ser mujeres.

Las hermanas March
Estos flashbacks son recuerdos felices de cuando aún vivían todas juntas en su antigua casa con su madre y su vecino Laurie. Todos estos recuerdos son representados con colores más vibrantes que complementan a la perfección la intensidad y el realismo de cada uno de los personajes.
Jo siempre lleva vestidos en tonos tierra con algún rojo fuerte que representa su fuerte carácter y su poco interés por las apariencias. Mientras, Amy suele llevar vestidos azul clarito encarnando su personalidad inocente. Por otra parte, Meg, la hermana mayor que se enamora y se casa, destaca por el vestido rosa que viste en su presentación en sociedad.

Este color representa el amor y la forma en la que ella lo valora de manera muy distinta a sus hermanas.
La paleta cromática
Además, la fotografía de la película de Yorick Le Saux transmite en todo momento lo que sienten las hermanas March. Cuando están en sus recuerdos en el interior de las casa predominan los tonos cálidos, las decoraciones hechas a mano y el desorden, mostrando un ambiente acogedor y familiar, que además es muy realista.
De ese modo, cuando salen a la calle los colores se equilibran muy bien para mantener ese atractivo, con cielos azules, atardeceres, suelo completamente nevado…

Por ejemplo, en la escena en la que Laurie se le declara a Jo, se encuentran en un prado verde y girando con la luz del atardecer, lo que representa el final de su relación porque Jo le va a rechazar. Sin embargo, contrasta con la inocencia y buena intención de Laurie. El joven está enamorado y la persigue por el campo para decírselo.

Cuando la historia vuelve al presente los colores cambian. Sus vidas son muy diferentes. El mayor cambio es la muerte de Beth, la hermana pequeña, que a medida que se va introduciendo los colores se van apagando. Y hacia el final de la cinta, la paleta cromática cambia: ahora predominan los tonos fríos.

El vestuario en Lady Bird
En Lady Bird, Greta Gerwig juega sobre todo con el contraste. La protagonista, Christine (Ladybird), es una adolescente americana que pretende escapar de su realidad porque no está contenta con ella. Tiene una personalidad rebelde que se muestra no solo con sus acciones, si no a través de la colorimetría de la película.
Lady Bird muestra la complejidad de lo que es ser una chica adolescente: es una rebelde pero también es sensible. En ocasiones se muestra egoísta pero eso la hace más humana. Y la relación controvertida con su madre lo que le pone la guinda al pastel al personaje.
Así, la película siempre mantiene la antítesis entre los tonos verdes, azules y amarillos de las escenas con el color rojo de su pelo.

Este recurso se utiliza para expresar la rebeldía de Ladybird pero también para mostrar lo incomprendida que se siente, lo que explica su conducta. Y al igual que en Mujercitas, los tonos cálidos son para representar la fogosidad de su carácter en contraposición a la frialdad de la realidad.
De tal manera, en la película el vestuario es una extensión del personaje: dependiendo de con quién se junta, viste de una manera diferente. Para Ladybird la ropa es una forma de expresar cómo se identifica. Cuando se intenta juntar con las chicas populares se viste de una forma que no es tan acorde a su personalidad para tratar de amoldarse a lo que ellas esperan que sea. Mientras, en otras ocasiones sí que se pone ropa que la representa.

Una de las escenas más icónicas y representativas de su relación con su madre es cuando elige qué ponerse para el prom (baile de graduación): un vestido tono rosa chillón. Durante la búsqueda del vestido se prueba otros, duramente criticados por su madre. Sin embargo, cuando se pone el rosa, el que verdaderamente cuadra con su personalidad, ella lo aprueba sutilmente.

En conclusión, Greta Gerwig le da una enorme importancia al simbolismo del color, la decoración y la fotografía a sus películas. Su identidad visual es tan característica que cada uno de sus personajes tiene una relación estrecha con la fotografía y el vestuario. El color no se utiliza solo con un fin estético, sino como un elemento narrativo que cobra protagonismo en muchas ocasiones.


