Cómo pasaron de ser estrellas de la televisión a despuntar en el mundo de la moda las gemelas Olsen con su firma The Row
Las hermanas Olsen, Mary-Kate y Ashley, empezaron su carrera como actrices infantiles cuando aún eran bebés y destacaron entre los 90 y 2000 en títulos televisivos. Fueron mundialmente conocidas por trabajar siempre juntas en películas juveniles como Padres forzosos o Dos por el precio de una. Convirtiéndose en las “millonarias más jóvenes de Hollywood”. Al comienzo de los 2000 el público esperaba con ansias los looks que llevarían las hermanas para los estrenos y entregas de premios.
Las Messy girls
Aunque en su juventud, como casi todos los niños actores, la fama les pasó factura y se convirtieron en un icono de las “messy girls”, lo que definiría su estilo. En 2004 se difundió la noticia de que Mary-Kate había ingresado en una clínica de recuperación por un trastorno alimenticio, y poco después ambas hermanas dejarían sus estudios en la universidad de Nueva York.

La desaparición de las Olsen
Sin embargo, el cambio que definiría su transición al mundo de la moda fue cuando en 2004 se desvincularon de los focos y la televisión. Manteniendo papeles secundarios hasta 2012, que anunciaron su retiro del mundo del cine de manera oficial. Desde entonces redujeron al mínimo sus apariciones públicas limitándose a asistir a eventos de moda y desfiles. Fue en este punto en el que se convirtieron en la imagen de la celebrity de bajo perfil, poniendo de moda su forma de no compartir su vida con todo el mundo.
El estilo Olsen Twins
Además, su estilo evolucionó y se vio reflejado en los looks con los que aparecían en el front row de las principales pasarelas del mundo. Apostando por el minimalismo combinado con restos de su pasado más messy.
El estilo Olsen Twins se popularizó tanto que construyó una estética propia que la gente quería imitar. Era reconocido por los colores oscuros, estampados lisos, el pelo sin arreglar, unas gafas de sol oscuras y un cigarro en la mano. De hecho fumar en público se convirtió en una de sus marcas personales. Tanto que se dice que en la boda de Mary-Kate con su exmarido pusieron boles de cigarros en las mesas para los invitados.

Este estilo ha trascendido hasta las tendencias de hoy en día con el minimalismo, los armarios cápsula y el messy hair que veíamos en la pasarela con el desfile de Prada de otoño 2025 con lo que denominaba el New York Post como “pelo de depresión”.

O el conocido como “Olsen Tuck” que se hizo viral en Tik Tok, que consistía en dejar el pelo metido por dentro del cuello del jersey o el abrigo, como lo hacían Mary-Kate y Ashley.

El nacimiento de The Row
En 2007, las gemelas lanzaron su firma de moda The Row que seguía su estética personal, la cual ha tenido un enorme éxito dentro de lo que se conoce como el “lujo silencioso”. Sus prendas se caracterizan por ser minimalistas y tener una fuerte influencia de la moda de los 90 y el estilo propio de las hermanas. No llevan logotipos llamativos ni formas o estampados que las distingan. Sin embargo, obsesionan a sus seguidores. Su éxito se debe a la ambición de los consumidores de distinguirse sin llamar la atención. Estrategia que está inspirada en la desaparición de la vida pública de las gemelas Olsen. Que privatizaron su vida como una forma de llevar la fama de manera más elegante.

Los logotipos llamativos ya no representan lujo, ahora el lujo reside en lo que cada persona invierta en sus prendas sin decírselo a nadie y que solo las personas que saben de moda puedan reconocer las piezas. Es una forma de crear exclusividad ya que pasa desapercibido para todos menos para los que lo conocen.

Esto se suma al regreso de tendencias minimalistas de los 90, como es el estilo de Carolyn Bessette-Kennedy, la publicista de Calvin Klein que se casó con el joven Kennedy. Se hizo muy popular en redes sociales inspirando a muchas personas a reducir su armario y limitando la gama cromática de sus prendas. Esta tendencia antepone la calidad de los tejidos y el fit de las prendas por encima de la marca.
Parte del éxito de la firma
Y a pesar de que las gemelas Olsen hayan tratado siempre de desvincular su nombre de la marca para evitar que el éxito de la firma dependiera de su fama, han entrado en el club de marcas de celebridades. Actualmente, es muy común que las famosas se creen marcas de maquillaje o ropa. Como es, por ejemplo, R.E.M. Beauty de Ariana Grande, Kylie Cosmetics de Kylie Jenner o Victoria Beckham, la marca de alta costura de Victoria Beckham. Famosas que han aprovechado su foco mediático para lanzar líneas de maquillaje o moda. Y en el caso de The Row gran parte de su éxito se debe a los seguidores de las gemelas.
Es evidente que las gemelas han sabido transformar su esencia personal en una marca que como han comentado en numerosas ocasiones los más críticos, es como si fuera una secta. Sus más fieles seguidores conforman esta nueva corriente de minimalismo y lujo silencioso.


