Hace 5 días fueron liberados 287 estudiantes secuestrados en Kaduna
La inseguridad en Nigeria ha aumentado estos últimos años pese a que el Gobierno Estatal ha prometido en diversas ocasiones que se reforzaría la seguridad en todo el país, sobre todo en zonas más incomunicadas, pues son el objetivo principal de los grupos criminales. En Nigeria existe una clara tendencia al aumento de los secuestros y la violencia más mortífera desde que en 2009 comenzó a operar el grupo radical islámico Boko Haram. El Estado de Borno es el principal lugar en el que opera este grupo yihadista por lo que esta provincia es la más afectada por las matanzas y los secuestros orientados a población civil.
Servicios de seguridad y Boko Haram
Nigeria es un país densamente poblado con una población de 213 millones de personas según el censo del 2021. Es sencillo que en estos países africanos con este número de personas surjan grupos radicales como Boko Haram, que nacen con una base fundamentalista e ideológica pero también con factores de malestar en la población, pues Nigeria es un país con grandes tasas de pobreza extrema. Los Servicios de Seguridad nigerianos conocen estos problemas, pero muchas veces los intentos por evitar ataques a población civil y secuestros resultan demasiados costosos. Los grupos criminales poseen una gran estructura en cuanto a miembros, pues por ejemplo en el último secuestro de rehenes en Kaduna se cree que colaboraron más de cien bandidos. Este conflicto asimétrico entre los criminales, terroristas y el ejército de Nigeria es una lucha difícil. El grupo islámico posee antecedentes de grandes secuestros y matanzas, como el atentado en la capital Abuya de 2014 con 88 víctimas mortales o el secuestro de Chibok en 2016, que acabó con 196 niñas en manos del grupo Boko Haram.
Conflicto del Delta del Níger
El país posee una necesidad intrínseca por la extracción de petróleo. La empresa Shell ha establecido desde los años 80 una gran red de plataformas dedicadas a la extracción del petróleo en las zonas cercanas al Delta del Níger, en el sur del país. En esta zona comenzaron a surgir grupos criminales que buscaban controlar el petróleo en conocimiento de su valor para el sistema actual asaltando plataformas de extracción y haciéndose con el respectivo control. Estas bandas lucharon no solo entre ellas sino también contra el Gobierno nigeriano. Los conflictos eran no solo de intereses económicos sino también con índole étnico. Se disputaron las zonas como Warri con más de 300.000 habitantes. Todo este conflicto causó la muerte de más de 4000 personas y el desplazamiento forzoso de más de 800.000.
En la actualidad
Pese a que Nigeria es un país con diversos problemas que carcomen el Estado de Bienestar las proyecciones de este país son prometedoras. Es un país que posee una gran cantidad de población, existe gran desarrollo urbanístico en ciudades como Lagos o Abuya y poseen industrias indispensables para el progreso tecnológico. El actual presidente Bola Tinubu siempre se ha mostrado optimista, pero la realidad es que está enfrentando problemas graves desde que ha habido este aumento de secuestros. Según citó el Gobierno en una publicación reciente en X (antiguo Twitter) «estamos implementando medidas para asegurar que las escuelas sean santuarios de aprendizaje, no guaridas para secuestros sin sentido.»


