La obsesión por “salvar la Navidad” parece totalmente descartada por el Gobierno ante una supuesta tercera ola en Corea del Sur e Irán y la llegada de la vacuna a la vuelta de la esquina
El Covid-19 no da respiro. Aunque hayamos visto un descenso en la curva de contagios con respecto al mes pasado, la Unión Europea y los epidemiólogos advierten de los peligros de relajar el control e imponer medidas menos severas. Como sabemos, la crisis del Covid-19 golpea económicamente al país, haciendo descender el consumo de los españoles de manera muy notable. Ante esta situación, las intenciones del Gobierno iban encaminadas hacia una reapertura de la hostelería y a la eliminación de las limitaciones y restricciones impuestas. Sin embargo, esto se ve ya inviable. El Gobierno se encuentra ahora en negociaciones con las distintas comunidades autónomas, que lanzan sus propuestas para tratar de evitar la navidad más atípica de los últimos años. Parece que ambos comparten ideas similares, aunque afloran ciertas discrepancias, como el toque de queda o el número de personas que podrán compartir mesa en las celebraciones que vienen.
La intención de salvar económicamente el verano condujo a un aumento de contagios que posicionó a España como el país con mayor número de rebrotes de la Unión Europea a finales de agosto, por lo que el objetivo, en esta ocasión, es reducir todo lo posible el riesgo de rebrote y no repetir la situación que se generó en verano, para conseguir así poner fin a esta segunda ola que parece estar dando un poco de tregua. A pesar de esto, los expertos advierten de que el riesgo de entrar en una tercera ola a principios de enero es elevado, por lo que piden al gobierno medidas detalladas y un mensaje claro para la ciudadanía: responsabilidad y la idea de una navidad distinta, alejada de reuniones cuantiosas.
España, así como el resto de los países europeos, ha anunciado qué riesgos está dispuesta a correr y han presentado sus borradores. Se prevén reuniones de seis personas (aunque la comunidad de Madrid y Cataluña proponen que este mínimo aumente a 10 personas) y un toque de queda el día 24 y el 31 sobre la 1 de la mañana (aunque la presidenta Ayuso lanza la posibilidad de prolongarlo media hora más en Madrid). La mayoría de las comunidades dan el visto bueno a este borrador, aunque deberán decidir si mantener los cierres perimetrales u optar por el libre desplazamiento. Sin embargo, y ante el ambiente generado este fin de semana en ciudades como Madrid o Barcelona, repleto de aglomeraciones debido al encendido de luces y las compras previas a la navidad con motivo del Black Friday, las dudas vuelven a surgir de nuevo.
No obstante, la Navidad se llena de creatividad con el fin de dar, sobre todo a los más pequeños, la magia tan característica y, este año, tan necesaria propia de estas fechas. Destacan las cabalgatas estáticas, que se encuentren en lugares donde se pueda controlar el aforo, pues los tradicionales desfiles pueden suponer un riesgo en cuanto al contagio. También se ha propuesto la retransmisión en streaming de estas. Por otro lado, la carrera de San Silvestre sí se celebrará, pero solo será presencial la carrera profesional siempre que no interfiera con el toque de queda decretado. La popular carrera que recorre las calles de Vallecas se celebrará de forma virtual, donde los participantes podrán correr los últimos 10 kilómetros. Finalmente, se recomiendan las cenas telemáticas, ya que las celebraciones multitudinarias no podrán llevarse a cabo, mediante aplicaciones como zoom o Skype para poder mantener el contacto con nuestros seres queridos.

Mercado navideño | Fuente: Time Out 
Sol, Madrid| Fuente: La hora digital


