Abel Caballero: “Yo nunca quise dejar de celebrar la navidad, porque en tiempos duros hay que generar ilusión”

1
31

Abel Caballero (Ponteareas, 1946) más conocido como ‘el alcalde de las luces’ combate al temido coronavirus para volver a crear unas navidades de ensueño en su querida ciudad del sur de Galicia, Vigo.

Este histórico socialista, que se ha convertido en los últimos años en una pieza indispensable de la ciudad olívica, nos ha vuelto a deslumbrar con un decorado navideño ‘mil por cien covid free’. Este alcalde generador de ilusión, compite a nivel internacional para llevar a su ciudad a la victoria por las mejores decoraciones navideñas. Según él mismo asegura que “cuando Vigo enciende sus luces se inicia la navidad en este planeta». A pesar de que el encendido de este año no contó con más de 50 personas y se tuvo que transmitir en streaming, asegura que “cuando consigues ser un referente en el mundo de la navidad, no voy a dejarle el sitio a nadie”. 

Desde un despacho con vistas al mar, esta ciudadana viguesa tuvo la oportunidad de entrevistar a su querido alcalde. Y esto fue lo que pasó. 

Pregunta: Lo primero de todo, ¿cómo está, alcalde?

Respuesta: Muy bien, haciendo frente a esto. Personalmente bien, pero estamos viviendo tiempos muy duros. Nunca creí que íbamos a vivir nada similar. Hay que tener por tanto mucha más dedicación que habitualmente.

P: ¿Cómo se enfrenta usted a estas navidades que son tan atípicas?

R: Yo nunca quise dejar de celebrar la navidad. Primero porque en tiempos duros hay que generar ilusión y Vigo es un gran generador de ilusión. En segundo lugar, porque a la gente le gusta la navidad, las luces, el ambiente que se crea…. Y tercero, porque cuando consigues ser un referente en el mundo de la navidad, no siendo un tema menor, no voy a dejarle el sitio a nadie. Habrá fiesta y, el año que viene, veremos otra vez una navidad más o menos como siempre.

P: ¿Cuáles son sus planes para estas fiestas? ¿Y qué significan para usted en esta situación de alarma social?

R: Pues este año seguiremos siendo los primeros, pero en esta nueva situación. ¿Eso qué significa? Pues que no es presencial. Yo lo resumo en: si la gente no puede venir a Vigo, nosotros vamos a ir a la casa de la gente. Por eso mismo estoy dando entrevistas, utilizando las TV y lo estamos consiguiendo.

El día del incendio, todas las televisiones de España conectaron en directo. Esto no sucede nunca jamás en nada, y nosotros lo conseguimos. Ahora a las 7 de la tarde, voy a las rampas a grabar y va a salir en streaming, porque todos los días a las 8 haremos una retransmisión para toda España. Y eso es una forma para permitir a la gente disfrutar de una navidad genuina y distinta.

P: El pasado 2 de diciembre se produjo en directo el famoso encendido de las luces de Vigo, que ya es casi tan esperado como el vestido de noche vieja de Cristian Pedroche. ¿Cómo fue la sensación de tener que presentar las luces delante de tan solo 50 personas?

R: Yo mismo le pedí a la gente que no viniera. Me hicieron caso y lo agradecí mucho, porque el año que viene quiero que estemos todos y todas. No quiero que se queden por el camino. Me contaba una mujer que el día del encendido pasaron dos cosas: ella estaba en la calle con sus dos hijos y a las 19:30 le empezaron a decir: «Mamá mamá, vámonos para casa que el alcalde nos pidió que hiciéramos la cuenta atrás con él en la TV’. Y en segundo lugar me dijo: “Alcalde, lloramos de la emoción”. Tenemos que estar en el momento nuevo y eso significa adoptar una actitud distinta.

Abel Caballero en la presentación de las luces el 2 de diciembre | Fuente: La Razón

P: ¿Cómo empezó su interés por la navidad, en concreto por las luces? ¿Era un plan para dar a conocer más la ciudad o surgió por ‘accidente’?

R: Todo en las cosas en la vida son dialécticas, es decir, van sucediendo y si eres capaz de adaptarte mejor. A mí la navidad siempre me gustó mucho. Yo tengo un recuerdo de la navidad de niño maravilloso. Llegó un momento en la alcaldía, cuando nos recuperamos de la crisis, que me pareció que había que relanzar la navidad. ¿Objetivo? Pues tener una mejor navidad, que las niñas y los niños la disfrutasen. Por eso hace cuatro años lanzamos el proyecto y percibí enseguida que a Vigo le encantaba. 

A partir de ahí comencé a atender a las peticiones de los ciudadanos: si querían un belén, pues les daba un belén. Fue cuando empecé a captar que había una carencia en esta ciudad con una fiesta tan importante como lo es la navidad, que es un factor fundamental en la cultura occidental. Después empezaron a surgir cuestiones como que mi forma de comunicar es distinta y, como es distinta, pues empecé a hacer de mi propia presencia un factor de comunicación: lanzar el proyecto, contarlo. Y eso conlleva a que cualquiera que pase las navidades en Vigo, venga maravillado. Porque la navidad aquí es maravillosa. 

Hasta que un día, grabé un vídeo que se hizo viral en una rueda de prensa en la que le tomé un poco el pelo a Madrid. Ahora por ejemplo me van a entrevistar en una televisión de Bélgica porque allí tengo muchos seguidores. No vienen por la navidad, vienen por Abel Caballero. Cada año hay una estrella en Vigo, el año pasado fue la noria.

P: Y este año…? 

R: Pues este año son las rampas de la Gran Vía. Toda España las está viendo. Me llamaron la semana del encendido alcaldes de toda España preguntándome qué era eso de las rampas y cómo lo habíamos hecho. Al final todo se remonta a saber enseñarlo al mundo: lo que no se comunica, no existe. 

P: Pero este año decidió encender las luces más tarde…

R: Por la hostelería. Con la hostelería cerrada yo quería esperar. Pero digamos que ahí teníamos ventaja porque realmente la navidad empieza en este planeta cuando enciende Vigo. Lo demás son aproximaciones. Enciende Madrid, bueno es una aproximación. Enciende Barcelona, pues lo mismo. De verdad, de verdad, ¿quiénes encendimos el mismo día? Vigo y Nueva York, y ahí arrancó la navidad. 

P: ¿Cómo valora la actuación de la Xunta de Galicia en la pandemia? ¿Cree que el cierre de la hostelería fue un factor determinante para que mejoraran los números?

 R: Las decisiones de sanidad no las discuto. Ni siquiera las comento, las aplico. No podemos estar generando incertidumbre y desorientar a la ciudadanía. Hay que hacer lo que manden las autoridades sanitarias. Estas decidieron cerrar la hostelería y yo lo apliqué. No podemos hacer debate político, ni dar opiniones. Escuchaba a Feijóo dar opiniones, ¡es mala idea! Hay que acatar las decisiones, porque de que vaya bien o mal, depende que la gente muera. 

Una vez que la hostelería cierra, ¿qué sucede? Pues primero, que las ciudades se llenan de tristeza, porque es una forma de socialización, una cultura. Segundo, los que ordenaron el cierre tienen que utilizar los recursos que les dio el Gobierno de España para indemnizar a la hostelería. Esto depende de la Xunta. ¿Sabes cuánto dinero le dio el gobierno autonómico a cada cafetería? Cinco euros. ¡Es un escándalo! Si tú obligas a alguien a cerrar un mes, le tienes que apoyar. No puedes decirles que cierren y paguen las consecuencias. 

Nosotros ya tenemos un plan para reforzar la hostelería. Dejo utilizar todas las terrazas, siempre y cuando dejen paso a los peatones, y no les cobro nada. Pues eso son tres millones de euros al año que no pagan. Porque la hostelería tiene ahora más gente en la calle que dentro. Y además, cerrar la hostelería es un bien para todos, por lo que tendremos que pagarlo entre toda la sociedad. Eso se resume en ayudas económicas.

P:  Los expertos temen que la acción de “salvar la navidad” traiga como consecuencia una tercera ola. ¿Cree que las restricciones para estas navidades son suficientes o por lo contrario muy extremas?

R: Yo formo parte del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Yo estoy sentado en esa mesa en la que decidimos la semana pasada todas estas medidas. Aunque repito, yo no lo voy a discutir. Tenemos que acordar, y fue lo que les pedí como presidente de todos los alcaldes de España. Les dije: de aquí tenemos que salir con un acuerdo y una única voz. Hubo debate obviamente, pero de allí salimos con un acuerdo. Solo votó en contra Madrid, y se abstuvo Barcelona. Se decidió a partir de la opinión médica, y ahora solo falta acatarla. ¿Se puede discutir? Sí, pero estaríamos hablando de política. Y creo que con la pandemia la política y el debate, que otras veces enriquece, solo hace desorientar y crear incertidumbre en la población.

P: 10.000 millones de luces led … ¿Compensa el gasto económico de las luces en un año en el que el turismo no se ve recompensado?

R: Pues voy a contestar en términos económicos. Una vez que consigues que hable de la navidad de tu ciudad El New York Times, The Guardian, la prensa francesa, la italiana… en resumen, los principales periódicos del mundo; pues hay que conservarlo. Aunque este año no hubiese ido ni una sola persona, solamente ser la marca de navidad y haber salido en todas las TV del mundo, no tiene precio. Además, nos cuesta solo 900.000 euros, el equivalente a dos conciertos en Castrelos. Es que las luces son muy baratas. En términos económicos, las luces son la mejor inversión rentable que se ha hecho nunca en ninguna ciudad del mundo. Todas las ciudades están haciendo competencia conmigo. ¿Tú qué crees que hace el alcalde de Madrid? Todos quieren igualarme, pero con Vigo no pueden. Y segundo, te voy a decir que valor tienen: una chica que trabaja en prensa y tiene dos niñas pequeñas, me contaba que el día del encendido sus hijas empezaron a gritar emocionadas por las luces, y una señora que estaba allí le dijo: “solo por esto merece la pena haberlas encendido”. Es que la ilusión no se puede medir. 

P: Hablando de Madrid, ¿qué le parece el encendido patriótico por el que ha apostado el ayuntamiento de Madrid? ¿Veremos una bandera gallega iluminada algún día?

R: No, yo en último caso pondría una bandera de Vigo. Las banderas tienen que estar donde uno quiera. Pero con la bandera de España a mi no me gana el señor Almeida, entre otras cosas porque yo voté en la Constitución y él no. En definitiva, que cada uno haga lo que quiera. Pero para mí, las luces de navidad son las luces de navidad y la bandera de España es la bandera de España.

P:  La esperanza de muchos españoles este 2021 recae en la llegada de la vacuna, ¿qué le diría a los españoles que no quieren ponerse la vacuna?

R: Hay que convencerlos. Es la solución, nos debemos vacunar. Aunque no podemos obligar a nadie, tenemos que ir trazando las ventajas, estar pendientes de los efectos secundarios… Hay que convencer a la mayoría, porque negacionistas siempre va a haberlos. Al igual que yo y mi mujer Cristina nos vacunamos todos los años de la gripe, pues cada año o cada dos años nos vacunaremos de la covid para el resto de nuestras vidas. Esa es la garantía de que vamos a llevar una vida distinta a la que estábamos haciendo estos días y muy parecida a la que llevábamos hasta ahora. 

P: Recientemente se ha aprobado la octava reforma educativa conocida más popularmente como la ley Celaá. ¿Cuál es su opinión sobre la polémica que rodea la eliminación del castellano como lengua vehicular de la enseñanza?

R: ¡Pero que nos van a contar a nosotros! Aquí el gallego lleva siendo lengua vehicular desde Fraga. Esta discusión es de interés político. Visto desde Galicia parece estúpido todo. Con Fraga, la lengua vehicular en la enseñanza era el gallego. Todo se hacía prácticamente en gallego. Pues eso es lo que dice la nueva ley. Está diciendo lo que dijo Fraga en su día. Ya en el año 98 la lengua prácticamente dominante en la enseñanza era el gallego. Por eso es que Fraga es sospechoso de independentista (ríe). 

P: La oposición habla sobre que “el castellano está en peligro”.

R: La línea es la contraria. Todo el impacto mediático en España es en castellano: las TVs, los periódicos… Te tienes que ir a televisiones autonómicas como la TVG o la TV3 para encontrar que el vehículo de transmisión es la lengua territorial. La entrada de fondo, la potente es el español. No solo no está en peligro, sino que está en proceso de expansión. Es el mundo al revés y visto desde aquí, donde el gallego es el modo de enseñanza desde hace 25 años, es ridículo. Es más, yo como hispanohablante intento hablar en gallego siempre que puedo: dar discursos, intervenciones públicas, publicidad, etc. Aunque es cierto que en una ciudad como Vigo se acepta perfectamente que cada uno hable como le da la gana, de vez en cuando incluso en inglés (ríe). 

P: ¿Diría que tenemos Abel Caballero para rato? ¿Cuáles son sus planes de futuro?

R: Sí, de eso no hay duda. En cuanto a los planes de futuro, me he dado cuenta de que Vigo se ha descubierto a sí misma en los últimos 10 años. Aquí tenemos una situación socio-política única. La gestión de este gobierno la vota un 70 % y la apoya un 90%. Esto no ocurre en ninguna gran ciudad europea. Hay aún muchas cosas que mejorar: tenemos falta de abastecimiento de agua, somos la única gran ciudad de España sin autovía, no existe conexión directa con Lisboa, ni AVE… Porque Galicia siempre se entendió con Vigo fuera del mapa. Desde que estoy aquí he reclamado la hegemonía de Vigo y su liderazgo. Somos la primera ciudad de Galicia y nos queda construir una nueva forma de entender Galicia vista desde Vigo. Quiero que lidere la nueva Galicia.  

El famoso discurso de Abel Caballero en el alumbrado del 2019 | Fuente: El País

Cara a cara con Abel Caballero

Este alcalde ya es un referente a nivel mundial pero, ¿cómo es verdaderamente el ciudadano vigués?

P: Un plato que nunca falte en la mesa del alcalde en navidad

R: Langostinos, pollo al chilindrón y pera al vino son las cosas que no pueden faltar. Las hacemos Cristina y yo.

P: ¿Con qué político se iría de cena navideña? 

R: Con Obama. 

P: ¿Qué es lo que más le gusta de ser alcalde y lo que menos?

R: Lo que más, estar con la gente. Lo que menos, ver que desde la Xunta de Galicia no atienden a mi ciudad. Estar con la gente es maravilloso, es una fuente de ánimo. Cuando yo paseo por la ciudad y me saludo con la gente me da una fuerza incomprensible. 

P: ¿Cuál ha sido el mejor regalo que le han hecho en navidad?

R: El regalo que recuerdo con más cariño es un pequeño mecano, que me trajeron con siete años. Pero a mí el mejor regalo que me hicieron en navidad fue el año pasado, cuando El New York Times dedicó dos páginas a Vigo.

P: ¿Piensa usted seguir como alcalde?

R: Sí, no tengo la mínima intención de dejar la alcaldía de Vigo en los próximos ‘muchos años’. Me voy a presentar a las siguientes y las voy a ganar. Me voy a presentar a las otras y las voy a volver a ganar… después de 11 años Dios dirá.

P:  Si tuviera que dar el discurso del Rey de navidad, ¿qué le diría a los españoles? ¿Cuál es su deseo de navidad para 2021?

R: No se me ocurre ni siquiera ponerme en ese lugar. Pero si me preguntas por un mensaje o un deseo para este nuevo año diría: si estamos juntos, no hay quien nos pare.

Publicidad

1 Comentario

Deja un comentario