¿Cuál es el límite de la fe humana?

0
607

Una rueda de prensa frente a la catedral de Murcia se convierte en un meeting multitudinario de Vox

No suelo ser muy político pero lo que he tenido que ver hoy en las redes ya escapa de toda coherencia. Hoy escribiría en carteles gigantes a lo largo de Gran Vía, para que miren donde miren tengan que leer: «Esto es el hombre». Porque no sé cuánto puede evitarse la información. O negarla o desmentirla. O cuán polarizadas pueden estar las mentes. Lo que ha ocurrido hoy en Murcia es de una desfachatez insultante. Y me duele porque soy de allí, porque una fracción de mi ciudad parece que ha perdido todo sentido de la lógica.

A menudo leo cómo discuten los anónimos en redes, con argumentos planos y repitiendo consignas como soldados, pero ¿cómo no ven que hoy se hace lo que se dijo ayer que no se debía hacer? Solo siento incredulidad. ¿Cuál es el razonamiento que te lleva a seguir repitiendo las mismas consignas cuando todo en lo que estas se sostenían ha caído? ¿Entienden las palabras que dicen? ¿Entienden el contexto? Yo solo puedo entenderlo como la ausencia de todo razonamiento. Como la automatización del ciudadano que responde órdenes que le hacen la vida más fácil y no le obligan a pensar.

En Twitter dice el mismo Vox que «miles de murcianos» han arropado a Abascal. Han pasado tres días del 8M más polémico que recuerdo, y a ellos mismos les parece correcto usar la palabra «miles». ¿Cómo pueden tener tanta cara? Pero aquí no es la corrección política lo que cuestiono, en España ya no existe tal cosa. Y menos existe en una semana que parece un episodio de Juego de Tronos. Pero hoy es la coherencia, el último instrumento lógico que podía quedar en la ideología de ultraderecha. ¿Cómo pueden ser tan importantes las medidas sanitarias el lunes y negar la pandemia el jueves? ¡Tres días! ¡Tres días han bastado! ¿Cómo pueden los argumentos aparecer y desaparecer y ensamblarse solo a lo que es fértil a su causa?

https://platform.twitter.com/widgets.js

Sin coherencia, su discurso es un odio desnudo, sin forma, sin narrativa, un odio contrabandista que salpica en todas direcciones y avanza fagocitando todo a su paso. Iba a ser una «rueda de prensa, y en ningún caso pensábamos que iba a ocurrir en esta plaza lo que ha ocurrido» decía orgulloso el líder. ¿Una rueda de prensa en la plaza más céntrica y concurrida de Murcia? ¿Una rueda de prensa anunciada en redes un día antes? ¿Una rueda de prensa que se lleva a cabo a pesar de tener una asistencia «espontánea» de «miles» de personas? ¿Una rueda de prensa como finta burocrática para esquivar que te denieguen un meeting multitudinario? Para el que no sea de Murcia, a la Plaza del Cardenal Belluga la rodean La Catedral, el Ayuntamiento y el Palacio Episcopal, ¿hay si cabe un lugar más concurrido? Y no hablo de lo obvio, de lo que dicen las fotos y los vídeos que ellos mismos han subido con orgullo.

Pero hay otra parte. Burlada la convocatoria inicial, cuando en la plaza de la Catedral se presentan miles de personas, ¿quién tiene que dar la orden de disolverlo? La concentración podía verse desde las mismas ventanas del Ayuntamiento. La Delegación del Gobierno está a escasos 300 metros de la plaza. ¿Cómo es posible que la policía escolte a la gente y no la disperse? ¿Cómo es posible que nadie de la orden? ¿De quién es la culpa? El fantoche del sensacionalismo baila delante de todos los órganos democráticos y todos lo miran paralizados.

Lo que hoy hace Vox es una prueba de fe, que sus seguidores pasan caminando descalzos sobre las ascuas. ¿Harán caso a Abascal si este pide que sacrifiquen a los primogénitos en el monte Sinaí? ¿Cuántos enunciados pueden asimilar y obedecer sin descodificar en su cabeza que significan los mensajes? La autocrítica la sustituyen hoy vítores e instrumentos de caja vacía. Pero hoy en Murcia hace sol y el pasado lunes llovía.

https://platform.twitter.com/widgets.js

Publicidad

Deja un comentario