El papa Francisco visita Irak: un encuentro histórico entre dos religiones

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El papa Francisco en durante la pandemia Covid-19
El papa Francisco en durante la pandemia Covid-19 | Fuente: middleeastmonitor.com

El encuentro del papa con el ayatolá en Irak trasciende las fronteras impuestas por la pandemia

El pasado 5 de marzo de 2021 el papa Francisco inauguró un viaje a Irak, con el objetivo de visibilizar a la población cristiana minoritaria del país y crear vínculos con el islam.

La expedición

La visita duró tres días, donde el pontífice recorrió Ur de los Caldeos, la llanura de Ninive, las ciudades de Mosul, Quaros y Ebril, ciudades clave por haber sido el principal foco de represión a la población cristiana por parte del Estado Islámico. El punto álgido de la visita fue la reunión que se dio el sábado 6 con el ayatolá Alí Sistani en Nayaf, una ciudad sagrada y foco de peregrinación para la rama chií del islam. En esta reunión se subrayó la importancia de la colaboración entre ambas religiones, ya que “lo sagrado es la unidad […] del pueblo iraquí”.

Esta expedición, acorde con las declaraciones del papa emérito Benedicto XVI para el diario milanés Corriere della Sera, ha sido calificada como “un viaje arriesgado”. Esto se  debe a la situación sanitaria del país, debido al reciente incremento de casos de Covid- 19, superando los 600.000 y al atentado que sufrió la base militar de Ain al Asad. Respecto a las medidas de seguridad, tanto el papa como la delegación que le acompañó fueron vacunados y los feligreses solo pudieron seguir la gira del pontífice desde sus casas, ya que todos los eventos se realizaron a puerta cerrada y con un número reducido de participantes. La única excepción a esta norma fue la misa que realizó el domingo 7 para 10.000 personas en el Estadio Franso Hairi de Ebril.

El Estado Islámico en Irak

En este territorio, el cristianismo ha sido altamente castigado reduciendo su población un 85%, pasando de más de 1,5 millones hasta apenas 250.000. “La disminución de los discípulos de Jesús aquí y en Oriente Próximo supone un daño incalculable a la sociedad que dejan atrás[…]”, afirmó el pontífice. Una de las principales razones que justifica la paulatina desaparición de esta población que se remonta desde la Guerra de Irak en 2003, se debe a los constantes ataques de grupos fundamentalistas religiosos.

Cementerio destruido por el Estado Islámico en Mosul (Irak)| Fuente: commons.wikipedia.org

El mayor ataque registrado a esta comunidad fue en 2014 por parte del grupo terrorista ISIS en Mosul, donde se produjo la destrucción de múltiples propiedades, especialmente de templos cristianos. «La visita del Papa le hará notar a tanta gente, especialmente a los iraquíes, que hemos estado aquí durante muchos siglos», afirmó el reverendo Bashar Warda a la Agencia Católica de Noticias. Irak cuenta con una tradición cristiana que se remonta desde el siglo V con el Concilio de Nicea, donde se reconoció la presencia de obispos en esta región del suroeste de Asia.

El papa en recuerdo a las víctimas por el conflicto acontecido en 2014, realizó el domingo 7 una oración en Hosh Al-Bieena, la Plaza de las Cuatro Iglesias en Mosul, donde reafirmó que “la fraternidad es más fuerte que el fratricidio”. El acto se realizó a pocos metros de los restos de la iglesia de Al Tahira, que está en actual reconstrucción por parte de cristianos y musulmanes. Posteriormente, el pontífice se trasladó a la ciudad de Quarosh, para celebrar una misa en la catedral de la Inmaculada Concepción, recientemente restaurada tras la toma de poder del Estado Islámico en 2014. Para finalmente, con la mencionada misa en el Estadio Franso Hairi de Ebril, concluir su visita a Irak.

La reunión con el ayatolá

La visita al ayatolá Alí Sistani acontecida el pasado sábado 6 de marzo, destaca por una importancia simbólica, fruto de la reunión de los dos grandes representantes de sus correspondientes religiones: el cristianismo y el islam chií. El encuentro con el ayatolá de 90 años fue un suceso inusual, debido a que el patriarca desde la caída del dictador Sadam Hussein vive recluido en su casa de Nayaf. El papa siguiendo la tradición islámica se descalzó para entrar al recinto, siendo recibido por el líder chií.

Alí Sistani con el presidente de Irán | Fuente : monitordeoriente.com

De su encuentro de 55 minutos de duración no constan imágenes, pero según un comunicado del Vaticano, se han tendido puentes entre las dos grandes religiones monoteístas. El papa ha afirmado su agradecimiento “por la defensa de los más débiles”, mientras que el ayatolá ha confirmado su deseo de que la comunidad cristiana “debe vivir en paz” y contar con “todos los derechos constitucionales”.

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