30 de abril: Día Internacional del Jazz

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Bigband de Jazz. Fuente: somosmass99

La música que no para de reinventarse a sí misma

Este 30 de abril se celebra el Día Internacional del Jazz y para conmemorar un estilo musical con tanta historia y variantes que se crearon, utilizaron y utilizan en el día de hoy, se va a realizar un repaso de los orígenes que explican como ha llegado a nuestros días.

Un poco de historia

El Jazz es un estilo musical que nace en el siglo XIX con la fusión principalmente de la cultura afroamericana y latina de Nueva Orleans. Tras la Guerra de Secesión americana, eran comunes las grandes bandas con instrumentos de metal como principal fuente de entretenimiento para el público, las cuales serían pronto suplidas por el Ragtime, un estilo musical alegre cuyos beats serán el esqueleto de lo que posteriormente se consolidaría como Jazz, además de la influencia del Blues.  En especial destacan las composiciones de Scott Joplin y posteriormente Buddy Bolden, considerado el primer jazzista y creador del estilo de Nueva Orleans caracterizado por un acento distintivo en el cuarto tiempo del compás.

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En la primera década del siglo XX, el Jazz cobró forma con instrumentalistas como Freddie Keppard, Joe «King» Oliver e incluso el propio Louis Armstrong que definió la identidad del género. Como la mayoría de los estilos que irrumpen en un panorama de la música dominante, especialmente bajo el contexto de segregación racial, el Jazz empezó como un estilo altamente impopular que solo se podía consumir en burdeles, ya que era considerada como una música inapropiada para los salones de baile de la época. De hecho, la Iglesia obligó a un gran sector de la población negra de Nueva Orleans a aprender canticos eclesiásticos con ritmos europeos que irónicamente derivarían al Soul y al Góspel.

No fue hasta los años 20 cuando se inaugura la “Era del Jazz”, ya que género se expandió a otras ciudades del Norte como Chicago donde existía más libertad, alejándose de la segregación sureña de Nueva Orleans y con un mayor acceso a locales por parte de los músicos de Jazz permitiendo la popularización del género. Otra ciudad clave fue Nueva York donde destacó el compositor Duke Ellington que junto con Fletcher Henderson, líder de una de las mejores orquestas de su tiempo y Louis Armstrong con su característico Blues construyeron la percepción de que el Jazz era un estilo destinado a la improvisación y con un gran peso en los solistas. De esta forma se creó la concepción de lo que en los años 30 y 40 se conocería como Bebop.

La primera escisión

En los años 30 y 40 nacieron dos formas de entender el Jazz: las Bigbands y el Bebop.

Las Bigbands son un conjunto de más de 10 músicos que destacaba por la presencia de secciones enteras dedicadas al viento metal, el uso del contrabajo, baterías, guitarras e incluso la voz de cantantes de Blues tan importantes como Ella Fitzgerald. En este panorama destacaron las orquestas del mencionado Duke Ellington y Benny Goodman.

Ella Fitzgerald. Fuente: pixalbay
Ella Fitzgerald. Fuente: pixabay

El Jazz era una música destinada exclusivamente al baile denominada Swing; no obstante, tras la Segunda Guerra Mundial comenzó a tener una trayectoria más elitista redirigida a construirse como un arte diseñado para ser escuchado. Es en este periodo donde se empieza a hablar de la vertiente Bebop, centrada en los solistas y en la improvisación con la batería y el contrabajo. Es el primer estilo experimental del género.

Nuevas vertientes

Del Bebop surgió el Hard Bop en los años 50 que estuvo fuertemente inspirado por el Blues, el Góspel y la música caribeña donde predomina la faceta estética e interpretativa de la música. No obstante, el Hard Bop solo fue un paso intermedio para derivar en  el Cool Jazz una nueva música basada en la creación de ambientes tranquilos que buscaban transmitir emociones. El Jazz pasó de la armonía cargada de los tiempos pasados a la melodía.

Aunque Miles Davis fue el precursor y mayor exponente de esta vanguardia que grabó el disco más vendido de Jazz llamado Kind of Blue, no deben caer en el olvido Charles Mingus y John Coltrane, además de la vocalista Sarah Vaughan, la cual debido a su rango vocal se convirtió en la mayor influencia para las posteriores generaciones de cantantes.

Miles Davis. Fuente:magazinepausacaffe.blogspot.com
Miles Davis. Fuente:magazinepausacaffe.blogspot.com

Cuando se habla de vanguardia, es necesario desplazarse a la década de los 60 donde la experimentación como concepto musical era común en otras músicas como el rock. En el Jazz no podía ser diferente y empezaron a nacer los géneros fusión, destacando entre estos el Funky Jazz donde uno de sus mayores exponentes fue Ray Charles. Pero el mayor representante de este vanguardismo fue sin duda Ornette Coleman, que representó a la nueva corriente derivada del Bebop llamada Free Jazz. Este nuevo estilo se caracterizaba por un alto nivel de improvisación, el cual era tan elevado que para muchos artistas del género no era considerado como música.

Paulatinamente, el Jazz empezó a convertirse en un género musical de nicho, especialmente a partir de la década de los 70, pero que sigue constantemente abriéndose a nuevas tendencias e inspiraciones que lo revitalizan sin perder las bases que lo definen. Es por ello que el día 30 de abril es tan importante, ya que reivindica una música que se escuchaba, escucha y escuchará gracias a su capacidad de influenciarse por ideas nuevas.  

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