El ansiado regreso de Adele: ‘30’

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Portada 30 | Fuente: @adele

La cantante británica regresa a la música con los 12 nuevos temas de 30

Seis años. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde que Adele publicase su gran éxito 25 en 2015, con el que rompió todo tipo de récords. Ahora por fin pone fin a la espera con su nuevo proyecto 30. Con una duración de casi una hora, Adele se adentra en nuevos territorios, tanto respecto a melodías, como a temáticas. Un trabajo sólido con el que no pretende otra cosa que mostrar su vertiente más íntima, sus experiencias como mujer y como madre. 

30 es el proyecto menos comercial de su carrera. De sus 12 canciones, cinco de ellas superan los seis minutos de duración. Los temas que toca están tan ligados a su experiencia personal que no pueden ser consumidos por las masas de la misma forma. 30 es un disco repleto de baladas interrumpidas en varias ocasiones por fragmentos hablados. Pero sigue siendo Adele, su éxito estaba garantizado, como muestra su debut en Spotify, uno de los mayores debuts femeninos del año, por detrás de grandes blockbuster como Sour de Olivia Rodrigo o Red (Taylor´s Version) de Taylor Swift.

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Easy On Me: un éxito inmediato

Este gran éxito por parte de Adele no cogió a nadie por sorpresa. No solo por su historial musical, donde cada vez que saca un nuevo tema o disco arrasa en todo tipo de listas. Este éxito que ahora mismo está protagonizando 30 fue vaticinado por el gran revuelo que causó Easy On Me, el primer single del disco y la única canción estrenada oficialmente antes del lanzamiento del resto del álbum.

Esta poderosa balada cautivó enseguida al mundo entero, rompiendo numerosos récords a lo largo de multitud de plataformas. Esta emocional canción recuerda, en ciertos aspectos, a Hello, que conmocionó a todos sus seguidores en 2015. En este caso, su letra da un giro completamente diferente. Adele ya no se dirige tanto a una antigua relación sino a su propio hijo, pidiéndole que tenga compasión con ella después de su divorcio. Explicándole cómo se sintió.

Además de un mensaje marcadamente emotivo, este single fue acompañado de un videoclip que regresa a una escenografía arquetípica en la discografía de Adele: el hogar. En este caso, y con una estética dramática en blanco y negro, Adele abandona su hogar. Se aleja en un coche, con partituras cayendo a su alrededor, y no regresa al color hasta el momento culmen de la pieza audiovisual.

Claridad en el mensaje

Si algo caracteriza a este disco es que Adele no se pierde en complejas metáforas. Muestra sus sentimientos de forma abierta, sin contenerse. Una muestra de ello es Strangers By Nature, tema con el que abre 30. Con una producción minimalista que permite a la audiencia concentrarse en la letra, Adele narra cómo lleva flores al cementerio de su corazón, haciendo con ello referencia a sus relaciones pasadas. El mensaje llega, directo, mientras la melodía poco a poco va creciendo hasta alcanzar una posición mucho más orquestal.

My Little Love, por su parte, presenta un tema fundamental en el disco: su entorno familiar, y en especial, su hijo. Con una sinceridad desgarradora, Adele admite en este tema sentir una gran culpabilidad y lo difícil que es cargar con el peso de decisiones pasadas. Una vez más busca comprensión y paciencia mientras intenta ser una mejor madre, con fragmentos de conversaciones con su hijo intercalados. Pero sobre todo muestra el miedo de transmitir su propio dolor a su hijo. «When you lay on me, can you hear the way my heart breaks?» (Cuando te tumbas sobre mí, ¿puedes escuchar cómo se rompe mi corazón?

En Cry Your Heart Out decide seguir una línea distinta, con un estribillo en el que el protagonismo cae sobre los efectos vocales. Aun así, el tema no es muy diferente: el sentimiento de no poder más, la duda de cuándo volverá a ser ella misma, la culpabilidad y las consecuencias de sus actos. Pero en Oh My God, canción que llega a continuación, refleja estas mismas cuestiones en el marco de una relación. Volver una y otra vez a un mismo amor sabiendo que es incorrecto frente a la necesidad de no dejarse a sí misma atrás. «I am a grown woman and I do what I want to do» (soy una mujer adulta y hago lo que quiero), asegura.

Un disco sin reservas

Lo que caracteriza a 30 es que es un disco dispuesto a llegar hasta el final. Muestra sus historias tal y como son, sin reservar nada. Por eso Can I Get It también explora perspectivas vitales más amables, como un amor que le atrapa, bajo el que se siente hechizada. Todo ello con un gran protagonismo de la guitarra y un ambiente muy acústico, sobre todo en el arranque del tema.

I Drink Wine no es tan dulce, sino que se siente especialmente amarga después de un tema como el anterior. Refleja cómo Adele siente que el mundo poco a poco rompe sus ideas y lo difícil que es encontrar el equilibrio. También introduce lo peligroso que es depender de la aprobación ajena y cómo es necesario buscar algo que se sienta real, sin pretender algo que no eres. «Cause everybody wants somethin’ from me, you just want me» (Porque todo el mundo quiere algo de mí, tú solo me quieres a mí).

El interludio del álbum, All Night Parking, refleja cómo en muchas ocasiones se siente sola y recuerda que en muchas fiestas lo único que quería hacer era volver a casa. Por otra parte, su lado más reivindicativo surge en Woman Like Me. Esta canción critica con dureza relaciones pasadas en las que Adele sintió que se perdía a sí misma, y cómo no puede estar junto a un hombre que se siente pequeño a su lado. Una vez más regresa a una producción sencilla y a un enfoque vocal no ostentoso para poder transmitir mejor la idea. «Now some other man will get the love I had for you» (Ahora otro hombre tendrá el amor que tenía para ti), acaba asegurando.

Lo mejor para el final

A pesar de lo sólido que resulta 30 en su conjunto, es innegable que guarda tres de sus joyas más brillantes para el finalHold On es un ejemplo perfecto de ello. Probablemente es el tema más esperanzador del disco. Comienza con una gran sutileza vocal mientras recuerda una y otra vez al público que no tiene sentido luchar contra uno mismo, que solo hay que ser fuerte y mantenerse. Diversas armonías hacen el efecto de un eco que le recuerda a ella misma el mensaje. Al final, explota, marcando el final del camino, haciendo que esta canción hubiera sido una opción perfecta para cerrar el álbum. «Let time be patient» (deja que el tiempo sea paciente) llega a recordar.

To Be Loved no posee este mismo tono esperanzador. En este tema Adele vuelve a reconocer una vez más que se siente perdida, lo mucho que ha tenido que sacrificar. Cómo ser sincera sobre sus propios sentimientos sigue siendo algo que da miedo. Se adentra en líneas que nunca quería haber cruzado pero que acabó cruzando por una persona que no lo merecía. Sobre un poderoso piano, su voz refleja tanto el dolor contenido como incluso en algunos casos una rabia pura. Dos aspectos que combina a la perfección con un despliegue vocal.

Por último, Love Is A Game se encarga de cerrar 30. Y es un final amargo. Con una melodía dramática habla una vez más del peso de las expectativas y cómo no consigue encontrar la forma de ser mejor, de crecer. Es una visión pesimista de una derrota que no es capaz de afrontar. Porque después de tantas experiencias, incluso su propia percepción acerca del amor ha cambiado por completo. Lo llega a ver incluso como un juego cruel, un dolor que es autoimpuesto. «Love is a game for fools to play» (el amor es un juego para que los tontos jueguen). Después de tantas emociones, el disco termina en su nota más baja.

Seis años esperando 30

Es imposible analizar este disco sin tener en cuenta todo el tiempo que sus seguidores han esperado para poder escucharlo. De la misma forma que es imposible enfrentarse a 30 sin tener en cuenta sus otros tres discos: 19 (2008), 21 (2011) y 25 (2015). Todos ellos grandes éxitos. Esto no jugaba a su favor, y sin embargo, no ha defraudado. Ha presentado un trabajo mucho más íntimo de lo que nadie esperaba, tomando ciertos riesgos sin alejarse de su zona de confort, y su esfuerzo ha tenido recompensa.

El resultado de seis años de trabajo ha sido 30. Un disco honesto, íntimo y que se siente real. No es necesario escucharlo más de una vez para ver que este trabajo no es para la radio, ni siquiera para sus fans, sino para ella misma. Es el resultado de una artista que necesita crear para poder procesar el mundo a su alrededor. Y que, una vez terminado el proceso, ha tenido el valor suficiente como para compartirlo con el mundo. Porque la música de Adele no reparará un corazón roto, pero por lo menos te recordará que hay muchas personas que están pasando por exactamente lo mismo. Adele lo deja claro en Hold On: «Love will soon come, If you just hold on» (el amor llegará pronto si tú simplemente resistes

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