El suceso de la pequeña desaparecida vuelve a estar de actualidad tras más de 15 años desde que desapareciera en el Algarve portugués
Origen del caso
Todo ocurrió el 3 mayo de 2007 cuando la familia de Madelein, de origen británico, formada por sus padres y dos hijos más a parte de ella, disfrutaban de unas vacaciones en el Algarve, Portugal. Dada la edad de Madelein, casi cuatro años, así como la de sus dos hermanos mellizos, dos años; sus padres los dejaron acostados en el apartamento donde se encontraban hospedándose. Mientras ellos, Gerry y Kate McCann, disfrutaban de una cena con sus amigos, sin olvidarse de sus hijos, a quienes hacían visitas cada 20-30 minutos ya que estaban cerca de donde cenaban.
La pesadilla comenzó cuando en una de esas visitas de supervisión realizada en este caso por la madre, se encontró con la espeluznante sorpresa de que su hija mayor había desaparecido. Rápidamente se inició un proceso de búsqueda alrededor de la zona en el que además de los medios policiales participaron muchos de los huéspedes y trabajadores del complejo vacacional. Al mismo tiempo y con la mayor rapidez posible, se cerraron las fronteras con España, y también se frenaron todos los vuelos de aeropuertos portugueses y españoles.
Primeras pruebas sobre Madeleine
Las primeras investigaciones apuntaban con mayor claridad a dos hipótesis. Que se tratara o bien de un secuestro por parte de una red internacional de pedofilia o bien por parte de una red de adopciones ilegales. Desde que ocurrió se han ido estableciendo centenares de posibles hipótesis tanto al porqué de la desaparición, como a si Madelein podría seguir o no con vida. Dentro de este sinfín de detalles que se entraron a valorar entre ADN, cámaras de seguridad, declaraciones de testigos… sobresalió como primer nombre investigado el de Robert Murat. Su relación con el caso proviene de la vivienda de su madre Jennifer Murat, que se encuentra cerca del último lugar donde vieron a Madeleine.
La posible autoría de los hechos por parte de Robert Murat fue aún más probable cuando los agentes conocieron que hacía escaso tiempo qué le había sido rechazada la custodia de su hija que además de tener casi la misma edad, mantenía similitudes físicas con la desaparecida.
Sin embargo, este aspecto fue declarado por él mismo para hacer ver que se encontraba al tanto de lo ocurrido al ponerse en la piel de los padres. De lo que se le investigaba era del secuestro de la pequeña por posible pedofilia, acusación grave de la cual algunos medios portugueses tuvieron que rectificar, tal y como contaba el medio Infobae.
Siguiendo con la investigación, aún en los meses posteriores al suceso, se declaró como acusados a los propios padres de la desaparecida a consecuencia de que unos perros encontraran olor a cadáver y a sangre en el apartamento de la desaparición. Sin embargo, pronto esa vía de investigación fue descartada, y muchos medios tuvieron igualmente que pedir disculpas por la incriminación a los padres de la pequeña.
Volviendo al presente
Ya en actualidad, tras más de una década desde que llegara ese fatídico día para la familia McCann, el caso ha sido reabierto en varias ocasiones por posibles nuevas pruebas. Concretamente, fue reabierto por la fiscalía portuguesa en 2013 y en 2019.
En cuanto a la autoría del suceso, actualmente se desconoce en cierta manera el desarrollo de la investigación, pero sí encontramos un acusado al que apuntan todos los focos. Su nombre es Christian Brueckner, de origen alemán y que ya se encuentra entre rejas por otros casos de violación. Según la policía alemana, poseen pruebas suficientes para estar seguros del asesinato por parte de este hombre, pedófilo reincidente, como pruebas físicas de la joven en su furgoneta.
Sin embargo, para desgracia de la familia, no es por confirmar al culpable por lo que el caso de su hija vuelve a estar a la orden del día. El motivo son las declaraciones de una joven polaca que asegura poder ser Madeleine. En la última semana, sobre todo, se ha formado enorme revuelo en las redes por este asunto y es que la joven, llamada Julia Faustyna se abrió un perfil de Instagram bajo el usuario “iammadeleinemccan”, donde ya sobrepasa el millón de seguidores.
Aquí se ha dedicado a subir vídeos, imágenes y gran contenido audiovisual en el que hacía referencia a sus similitudes físicas con la desaparecida y su madre. Más allá de esto, bajo sus propias declaraciones, no tiene apenas recuerdos de su infancia, pero afirma saber que es adoptada y que en múltiples ocasiones les ha pedido su partida de nacimiento a sus padres, pero ellos no han querido mostrársela.
https://www.instagram.com/p/Cov49H9o37g/
Aún así, las extrañas similitudes no acaban ahí, y es que la joven polaca posee el mismo defecto ocular que poseía Madeleine. Conocido como coloboma, consiste en un defecto del iris que se describe como una fisura, que es hereditario y que por tanto se observa desde el nacimiento.
Por si no fuera poco, la joven que afirma ser Madeleine también declara que sufrió abusos sexuales cuando era pequeña y que de hecho fue por el ya nombrado y actualmente principal sospechoso del caso, Christian Brueckner. La única de las reivindicaciones que reclama Julia Faustyna, y que queda plasmado en la biografía de sus perfiles en redes, es intentar que los padres de Madeleine le realicen una prueba de ADN, para constatar si se trata o no de su hija.
Sin embargo, la policía y todos los investigadores del caso, según confirman ciertas fuentes, no les aconsejan que lo hagan ya que no se fían de la joven polaca. El motivo es que, a pesar de las coincidencias, hay muchas cosas que no cuadran. Lo primero es la edad, la joven tiene 21 años y Madeleine tendría 19, aunque ella lo justifica con que sus padres adoptivos le habrían mentido sobre ello.
Por otra parte, la policía alemana, a pesar de no haber encontrado el cuerpo de la pequeña, mantienen su convicción de que el acusado la secuestró y asesinó. A pesar de ello, según fuentes cercanas a la familia, quieren ver todas las pruebas y alguno de los miembros ya se habría presentado para ofrecer su prueba de ADN.
Una de las últimas novedades que se han sabido sobre el caso, tal y como ha informado El Mundo, es que la joven polaca habría tenido un canal en una conocida página de pornografía, que ya ha cerrado. En este mismo artículo los que aseguran ser los padres biológicos de Julia han querido desmentir las acusaciones de su hija y plantear que siempre ha tenido problemas psicológicos con los que no han sabido como lidiar a pesar de acudir a psicólogos, terapias, psiquiatras…


