22.1 C
Madrid
miércoles, 16 septiembre, 2026
22.1 C
Madrid
miércoles, 16 septiembre, 2026

Turistas y redes sociales: el nuevo lavado de cara de países en crisis

El turismo se alza como herramienta de publicidad y blanqueamiento mediático en estados fallidos como Afganistán

Cada vez es más común ver anuncios en redes sociales como TikTok o Instagram donde se publicitan viajes a destinos que hasta hace pocos años eran impensables para el turismo internacional. «Descubre el Afganistán auténtico», «La Siria que los medios no te enseñan» o «Atrévete a conocer el último gran destino inexplorado» Lo que antes era una práctica reservada para periodistas o cooperantes  se ha convertido en un producto de consumo.

Viajar a países inmersos en conflictos recientes o gobernados por regímenes autoritarios ya no solo promete exclusividad, sino también miles de visualizaciones. El destino deja de ser únicamente un lugar; se convierte en contenido.

Del turismo de aventura al turismo político

Cada vez más viajeros buscan destinos diferentes y poco habituales. Esto ha hecho que algunos países marcados por conflictos o inestabilidad empiecen a incorporarse a circuitos turísticos muy concretos, a menudo enfocados en la experiencia “única” del visitante.

En redes sociales es frecuente encontrar vídeos en los que creadores de contenido recorren los bazares de Kabul o visitan la ciudad antigua de Damasco. En algunos casos, como los viajes documentados por influencers como Eva zu Beck o el británico Indigo Traveller, las publicaciones combinan paisajes urbanos, entrevistas breves con locales y recorridos por zonas reconstruidas tras la guerra.

Aunque estas escenas son reales, suelen centrarse únicamente en los espacios accesibles para el turismo. El resultado es una imagen parcial del país, donde apenas aparecen elementos como la crisis económica, las consecuencias del conflicto o las limitaciones sociales que afectan a gran parte de la población.

Afganistán: un nuevo destino para los viajeros más aventureros

Desde la vuelta de los talibanes al poder en 2021, Afganistán ha comenzado a recibir un número creciente de turistas occidentales atraídos por la exclusividad del destino o la posibilidad de generar contenido diferente para redes sociales.

Las autoridades afganas han mostrado interés en impulsar el turismo como una fuente de ingresos y como una forma de proyectar una imagen de estabilidad. En redes sociales proliferan vídeos de visitantes recorriendo Kabul, visitando paisajes naturales o compartiendo experiencias con la población local, contenidos que alcanzan miles de visualizaciones en plataformas como TikTok o Instagram.

Mientras los vídeos muestran mercados, restaurantes o monumentos históricos, rara vez reflejan el contexto político y social del país. Apenas aparecen las restricciones impuestas a las mujeres por el régimen talibán, que desde 2021 ha limitado su acceso a la educación secundaria y universitaria, ha restringido su presencia en numerosos puestos de trabajo y ha reducido significativamente su participación en la vida pública. El resultado es una imagen fragmentada del país, donde conviven la cotidianeidad del visitante y una realidad social que queda fuera del encuadre.

Grupo de talibanes | Fuente: Wikimedia, Isafmedia
Grupo de talibanes | Fuente: Wikimedia, Isafmedia

Siria y el regreso de las rutas turísticas

Una dinámica similar comienza a observarse en Siria. Tras más de una década de guerra civil, algunas zonas vuelven a recibir grupos organizados de turistas y creadores de contenido. En muchos casos, el principal reclamo ya no son únicamente los monumentos históricos, sino también los escenarios marcados por el conflicto.

Edificios destruidos, barrios en ruinas o infraestructuras dañadas forman parte de algunos itinerarios y aparecen con frecuencia en vídeos publicados en redes sociales. En este contexto, la destrucción se convierte en un elemento visual atractivo, utilizado para generar impacto o diferenciar el contenido dentro de plataformas donde la experiencia debe ser constantemente llamativa.

 En muchos casos, la destrucción se presenta como un elemento exótico o una experiencia singular para el visitante, convirtiendo escenarios marcados por el sufrimiento de la población en un atractivo turístico. El conflicto deja de contextualizarse como una tragedia humanitaria para convertirse en parte del producto que se consume y se comparte en redes sociales.

Vista de la Mezquita de los Omeyas, Damasco, Siria | Fuente: Wikimedia, Bernard Gagnon
Vista de la Mezquita de los Omeyas, Damasco, Siria | Fuente: Wikimedia, Bernard Gagnon

El papel de los influencers

Las redes sociales han transformado la forma en la que se descubren y promocionan nuevos destinos turísticos. En este contexto, algunos creadores de contenido documentan sus viajes a países como Afganistán o Siria, donde la singularidad del destino y el componente de riesgo generan un alto interés entre los usuarios.

Muchos de estos vídeos priorizan la experiencia personal: recorrer ciudades que durante años aparecieron en los informativos, interactuar con la población local o mostrar situaciones poco habituales para un turista occidental. El formato breve y visual de plataformas como TikTok o Instagram favorece este tipo de narrativas, donde el contexto político o social suele quedar en segundo plano frente al impacto del viaje.

El turismo como herramienta de imagen

Más allá del aumento del turismo en estos países, el fenómeno refleja cómo los viajes también pueden convertirse en un instrumento indirecto de construcción de imagen. La difusión de vídeos y fotografías contribuye a proyectar determinadas percepciones del país, independientemente del objetivo inicial del creador del contenido.

En este contexto, las redes sociales reducen la distancia entre la promoción turística y la reputación internacional. Un destino deja de ser únicamente un lugar para visitar y pasa a formar parte de un ecosistema de imágenes en el que gobiernos, agencias de viajes y creadores de contenido influyen, de forma directa o indirecta, en la percepción que millones de usuarios tienen sobre estos Estados.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

La lluvia no borra la memoria de la sequía en Cataluña

Recuperar el agua no significa bajar la guardia La sequía que durante meses asfixió a Cataluña empieza a ser un recuerdo, pero sus efectos todavía resuenan en el campo, en las ciudades y en la memoria colectiva. Los embalses recuperan...

Los juegos ‘indies’, el motor de la industria de los videojuegos

Los desarrolladores con pocos recursos, fuente de creatividad y originalidad Los videojuegos indie han experimentado un auge significativo en la última década, desafiando la hegemonía de los títulos triple A y demostrando que la creatividad y la innovación pueden florecer...

Desajustes en los niveles de dopamina, una amenaza para los jóvenes

Las redes sociales, un caldo de cultivo para esta situación La dopamina, el neurotransmisor del placer y la recompensa, juega un papel clave en la vida de los jóvenes, especialmente en la era digital. Redes sociales, videojuegos y estímulos constantes...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo