Pedro Sánchez vuelve al mundo editorial después de cuatro años
Tierra firme es el último libro del actual Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Esta obra es una crónica en primera persona que abarca las vivencias de la anterior legislatura hasta las recientes elecciones de julio de 2023. En este lapso de tiempo, Sánchez ha vivido como jefe de Gobierno episodios como la formación del gobierno de coalición progresista, la lucha contra la pandemia de 2020, la erupción del volcán de La Palma o conflictos internacionales como la guerra de Ucrania.
En Tierra firme, Sánchez aborda la situación de España desde la visión política, y hace hincapié en todos los aspectos en los que ha progresado como país, destacando el cambio climático, las políticas de igualdad, las leyes impusadas, la relación con Europa, el conflicto catalán, etc.
La obra empieza por lo vivido recientemente: las elecciones donde España se jugaba el futuro. El prólogo es un resumen escueto de todo lo que pasó: De la derrota a la victoria. Aquí podemos observar cómo el PSOE se hundió en las elecciones municipales y como poco a poco fue resurgiendo, pero en todo momento Pedro Sánchez se muestra como de costumbre: tranquilo, sin que le tiemble el pulso y dando un mensaje convincente de que todo tendría solución. En ocasiones, parece que la autocrítica desaparezca de las páginas y que todo lo sucedido para que la derecha se alzara con la victoria en las municipales tuviera que ver únicamente con bulos, insultos, desinformación, conspiración y complicidad de los medios de comunicación.
Durante todo el relato, Sánchez no deja a la derecha en buena posición: describe al PP y a VOX con calificativos negativos acerca de cómo se comportaron en la campaña electoral, haciendo alusión al famoso «Que te vote Txapote», o el movimiento (que aun no sabemos exactamente a qué se refieren) del «sanchismo». Lo que si reconoce es que la derecha supo moverse de una manera extraordinaria para conseguir el voto, pero carente de principios y valores políticos justos. Mientras, desde las municipales hasta el final del libro, su partido no parece tener ningún fallo, pese a los resultados que reflejaron las urnas al principio.

«No soy maquiavélico, soy responsable»
Pero si algo llama poderosamente la atención es cómo el presidente muestra un lado más humano, más personal, que dista de su imagen ligada al «sanchismo» y a la de un político macabro, de un killer de la política, que ha estado impulsada por la derecha y la ultraderecha durante las jornadas electorales vividas este año.
No es hasta la página 37 cuando vemos, al fin, que Pedro Sánchez afirma estar extenuado física y psicológicamente durante la campaña del 23J. Qué falta hacía que dijera que no estaba perfecto, ni tan positivo, ni con tanta energía después de lo que ha vivido durante cuatro años como presidente. Estaba cansado, y eso le humaniza, porque no es un robot, y eso se comprueba con la apreciación hacia sus sentimientos.
Si hay algo que quedará para el recuerdo es aquel debate de Pedro Sánchez contra su máximo rival, el candidato del PP para la presidencia, Alberto Núñez Feijóo. Aquí, sin otro remedio, Sánchez admite lo que todos pensamos al verlo: no fue su mejor día. Pero eso sí, el objetivo que tenía era claro y la dualidad entre la persona y el político se acentúa cada vez más: él tenía claro que iba a ganar. Bien de seguridad y de serenidad aunque vayan mal las cosas.
Además, en Tierra Firme el lector puede ver como en múltiples ocasiones Pedro Sánchez hace referencia a su mujer, Begoña, y cómo en ciertos momentos nombra a sus padres, a su entorno más privado. Uno de los capítulos más conmovedores es el que hace referencia a la pandemia del COVID-19 vivida en 2020. Si no fue fácil para todos los españoles, no quiero imaginar cómo sería para uno que tenía que dar la cara y mostrar serenidad ante semejante atrocidad.
En esta parte del libro, Sánchez cuenta la dura situación que tuvo que vivir como presidente y como familiar de personas contagiadas por el virus, a parte de agradecer a todos los equipos médicos, trabajadores y ciudadanos que en esos meses aportaron un granito de arena para frenar la pandemia. Este episodio es posiblemente uno de los mas duros de Tierra Firme, ya que aquí el presidente afirma que durante esa etapa estuvo noches sin dormir y que se levantaba de madrugada sin poder contraer un sueño reparador, todo fruto de un estrés (con prescripción médica) al que todo estábamos sometidos, de un día para otro.
En definitiva, Tierra Firme repasa todos los aspectos positivos que España ha tenido en la legislatura de coalición, y los retos que tiene a partir de ahora. Además, hace hincapié en cómo progresamos como país y somos referentes para otros en muchos aspectos, como en términos de igualdad. Todo esta visión política se complementa con la percepción de un Pedro Sánchez que, en momento, se quita el traje de político y acerca más al lector con sus vivencias, emociones y sentimientos más personales. Tierra Firme pincha definitivamente la «burbuja del sanchismo», alimentada por la oposición para detractar la figura del Presidente del Gobierno.
Ahora, tras ser reelegido, Pedro Sánchez tiene cuatro años por delante para gobernar España junto a Yolanda Díaz (Sumar). Estaremos expectantes de la crónica futura de su nueva travesía política.


