La Sala Apolo en Barcelona se rinde a la cantante malagueña María Peláe
La noche del 11 de marzo en la Sala Apolo de Barcelona empezaba fuerte. La cantautora María Peláe daba su concierto para seguir con la gira ‘Si se achucha, entra’. El espectáculo comenzaba con tres músicos de su banda tocando y seguidamente una explosión de adrenalina al son de Mi tío Juan. Poco después, la Peláe se arrancó por La Quería. Tras dos temas emblemáticos de la cantante, María se dispuso a hablar, una parte fundamental de su show, porque sin el monólogo, no sería lo mismo.
Si se achucha, entra fue la canción con la que despertó a los seguidores más fieles, canción que da nombre a la gira y con la que María Peláe empezó a pregonar sus temas. Por si esto fuera poco, Y quién no puso más fiesta al evento, si es que cabía.

El ambiente se relajó cuando vinieron los temas más sentidos, y fue cuando salió a relucir Historia de una vida. El momento conmemorativo de la noche se lo llevan los dos homenajes a dos grandes de la música de este país: María Peláe hizo versiones de Estoy como nunca de Lola Flores (mientras mezclaba canciones de Bad Bunny y Nathy Peluco) y una versión a guitarra de Se nos rompió el amor de Rocío Jurado. La silla no desapareció, porque fue el turno de Que vengan a por mí. El sentimiento, la bulería, lo moderno y lo folclórico se apoderaron de la sala, y ante un público emocionado, la dosis de Peláe volvía a revolucionar los corazones, porque La confesión retumbó en todo el espacio.
Para terminar, María Peláe cantó Deshielo y, cuando todo parecía haber llegado a su fin, La Niña, el tema más conocido de la cantante con un sello personal inigualable, ponía el broche de oro a una noche mágica.

