A tres días de Eurovisión, e independientemente de su posición, Nebulossa ya ha cumplido su misión: desenmascarar una sociedad feminista, pero no mucho
Pese a que las apuestas nos sitúan a la cola de las posiciones que el día once de mayo conoceremos como resultado de Eurovisión 2024, el fandom eurovisivo español, y en definitiva el país entero, se divide en tres bandos respecto a Nebulosa y su canción Zorra.
Por un lado, están aquellos a los que la canción les parece un despropósito. La mayoría se escudan en críticas machistas y edadistas con las que califican a Mery Bas, vocalista de la formación, como una mujer no apta para ocupar su posición. La cantante ha comentado recientemente en una entrevista con BLUPER que ha sido tachada de mala vocalista y ha recibido insultos como “Barbie de geriátrico”debido a su edad y operaciones estéticas.
También, están los que el tema eurovisivo ni les va ni les viene. Normalmente hablamos de un perfil de gente cuya superioridad moral les lleva definir el festival como algo friki e incluso, este año, se respaldan en el conflicto palestino-israelí para atacar a la gestión de la UE de una forma no del todo errónea. Una encuesta realizada en 2019 por la empresa YouGovOmnibus destapaba que el 23% de los españoles consideran el festival de la canción como “un espectáculo para frikis y extravagancias”.
Por último, se encuentran aquellos que apoyan el mensaje empoderador y liberador que la canción verdaderamente presenta. Lejos de limitarse a hacer una interpretación fácil de lo entendido, en este caso, Zorra no es un insulto a la mujer pese a que algunos tertulianos y tertulianas de ciertos programas casposos argumenten, de manera populista, que zorra es una falta de respeto que muchas mujeres escuchan antes de ser asesinadas. La intención de estos comentarios en prime time parece acercarse a la trivialización de temas tan graves como la violencia machista que ya deja nueve mujeres asesinadas en lo que va de año.
La reapropiación como contrataque
En lingüística, la reapropiación o resignificación hace referencia al proceso cultural a través del cual un grupo, normalmente vulnerable, transforma el significado de un a injuria o vocablo descalificativo del que se le cataloga de manera sistemática e injustificada para emplearlo como fuente de autoafirmación.
Lo que Nebulosa propone con su candidatura eurovisiva va más allá de una puntuación o posición, el debate a nivel nacional, e incluso internacional, que la canción ha traído consigo ha servido para desmantelar parte de una sociedad que, pese a estar cada vez más inculcada en el feminismo, aún le queda muchas barreras y tabúes instaurados en sus cimientos que destruir.
Parece mentira afirmar esto a tal altura de la película, pero una mujer no es menos valida por someterse a operaciones estéticas, ni tampoco deja de serlo por tener más o menos edad. El mundo del espectáculo desde su instauración está unido a un pensamiento edadista y machista propio de la sociedad patriarcal. Por todo ello, es muy importante que cada vez más mujeres de esos perfiles que la sociedad intenta apartar, ocupen grandes espacios mediáticos para reconstruir un nuevo pensamiento más igualitario y en definitiva, feminista.
Pese a todo el juicio mediático que el grupo valenciano ha tenido que encarar con elegancia y altura, el triunfo en Eurovisión este año ya está más que conseguido. El himno que este año representa nuestro país en dicho festival, puede gustar más o menos a su población, pero democrática y profesionalmente ha sido el elegido para dejar claro a Europa que la marea feminista es poliédrica y también puede ser divertida.


