La DANA remonta al 29 de Octubre: los primeros efectos se sintieron desde la mañana, aunque la población no fue avisada hasta la tarde
El inicio del desastre y la alerta tardía
La DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos) o también llamada gota fría que arrasó Valencia podría haber causado muchas menos muertes y destrozos si las autoridades hubieran avisado con antelación. La Agencia Meteorológica Española (Aemet) había emitido una alerta roja la mañana del 29 de octubre anticipándose al desastre meteorológico que sucedería y que ocasionó la tragedia.
Pilar Bernabé, delegada del Gobierno en el País Valenciá contactó numerosas veces vía telefónica a Salomé Pradas, Consejera de Justicia de la Generalitat Valenciana, al enterarse de la situación y como iba en continuo empeoramiento.
La primera de tres llamadas ocurrió a las 12.20 de la mañana, cuando la situación ya era para tomar medidas y los servicios de la UME (Unidad Militar de Emergencias) ya estaban avisados. Sin embargo, Pradas respondió agradeciendo la información pero rechazando la ayuda y los avisos ya que no fue considerada necesaria. Las siguientes llamadas finalizan en términos similares a la primera.
No es hasta la cuarta llamada a las 19.00h, cuando las inundaciones ya afectaban a varios municipios y la situación se había vuelto crítica, que deciden dar la alarma. Esta no llegó realmente hasta las 20.00, momento donde ya los ríos y las aguas cubrían todo y los habitantes se encontraban en verdadero peligro.
El gobierno valenciano impide la intervención necesaria de equipos de rescate
Valencia amanece el 30 de Octubre cubierta de barro y agua. Con un gran número de muertos y desaparecidos que la población todavía mantenía la esperanza de encontrar con vida. Los pueblos se han vuelto escombros y todo cuanto se ve son destrozos. En la población valenciana entonces se crea la sensación de abandono de parte de las administraciones al no recibir ayuda.

A su vez, desde Bilbao avisan de un equipo de bomberos que está preparado para servir pero Carlos Mazón, Presidente de la Generalitat Valenciana, impide su despliegue asegurando que no hacía falta.
A nivel nacional también se recibieron avisos de ayuda. El 31 de octubre Bruno Retailleau, Ministro del Interior francés, ofrece el servicio de 250 bomberos. Esta aportación fue también rechazada por el Ministro del Interior español sosteniendo que los recursos nacionales eran suficientes.
Anuncio de apoyo del presidente que genera polémica y la llegada de ayuda externa
El sábado 2 de noviembre Pedro Sánchez anuncia en La Moncloa el envío a Valencia del mayor despliegue de fuerzas de seguridad mandado en España.
«El Gobierno Central está listo para ayudar. Si necesita más recursos, que los pida.» Fueron sus palabras afirmando su apoyo para ayudar, generando una controversia en redes sociales. Incluso cuando sostenía que los medios y los recursos locales eran los más adecuados y primordiales, ya que conocían la zona, el Gobierno estaba dispuesto a aportar los medios necesarios.
A pesar de la reticencia del Ministro de Interior y sin ser solicitada, el GSCF (Grupo de Socorro de Catástrofes Francés) acude a la tragedia de Valencia para socorrer. Al igual que los bomberos bilbaínos que finalmente les conceden el permiso para intervenir en la comunidad afectada.
3 de noviembre: reacción de la ciudadanía a las figuras reales y políticas
El domingo 3 el rey Felipe y la reina Letizia, el presidente del gobierno y Mazón acuden personalmente a la zona cero de Valencia. Hacen acto de presencia en uno de los pueblos más devastados por los destrozos, Paiporta. Su presencia no fue inicialmente bien recibida, dando paso a gritos, abucheos e incluso lanzamientos de barro. Pedro Sánchez tuvo que ser evacuado por razones de seguridad tras un incidente donde sufrió el impacto en la espalda de un palo.
A pesar de todo, los monarcas dieron ejemplo manteniéndose en el lugar, atendiendo y empatizando con los afectados. Decidieron quedarse a escuchar las quejas de los habitantes de manera directa. Tras el contacto, la reina Letizia se encontró visiblemente conmocionada y angustiada al ver las condiciones en las que todo se encontraba. Promete dar prioridad y tomar cartas del asunto.
Caos en la organización y foco de desinformación
No es hasta el lunes 4 que comienzan las búsquedas de los servicios de emergencia por el comercial Bonaire y su aparcamiento, donde se temía que hubiera personas atrapadas. La tragedia de Valencia es una fuente enorme de desinformación como el ejemplo de los rumores sobre el número de víctimas encontrados, posteriormente desmentido por las autoridades aunque siguen existiendo rumores.

En medio de la crisis política y la falta de coordinación, Mazón culpa al presidente de que la alarma llegara tan tarde. Javier Marcos, General Jefe de la UME, a esta acusación contesta personalmente que los efectivos fueron desplegados en cuanto se les dio la autorización para ello.
Primera semana, continua la palpable necesidad de ayuda
El martes 5 se cumple la primera semana desde la catástrofe. Las búsquedas a desaparecidos siguen su curso al igual que las labores de limpieza de escombros y lugares que se encuentran hasta arriba de fango.
Cabe destacar la participación el gran número de voluntarios de diversos lugares que están acudiendo a la tragedia de Valencia . Personas de todas las edades, especialmente jóvenes, están organizando planes de recogida y ayuda. Aparecen también figuras públicas dispuestos a cubrirse de barro para aportar. Entre ellas se encuentra la imagen conmovedora de la actriz Paz Padilla, quien se sumó a las labores de apoyo tras la trágica pérdida de su hermano. Además, aporta desde sus redes manifestando y concienciando del problema.
@paz_padilla1 Habéis tocado lo más importante que nos une a todos los españoles, la humanidad y la vida 💔
Incluso cuando resuena el lema “Solo el pueblo salva al pueblo”, se clama por ayuda de organizaciones y servicios.
Reapertura simbólica del colegio Balmes
Se reabre el colegio Balmes de Guadassuar el miércoles 6 tras una semana cerrado. Esta reapertura simboliza un pedazo de esperanza y vuelta a la normalidad entre tanto escombro.
Mientras tanto, las figuras representativas del país insisten en buscar un responsable a quien culpar de la tragedia de Valencia en vez de reaccionar de manera efectiva lo que solo aumenta el creciente descontento de los habitantes.
La suma de víctimas y la alerta sanitaria
El jueves 7 las cifras de los cadáveres encontrados continúan en aumento llegando casi hasta los 170, gran parte sin identificar. Rondan los 80 desaparecidos.
El viernes 8 se reiteró el aviso del riesgo de infecciones por las aguas de la DANA al llevar ya 10 días estancadas. Se recuerda el uso de protección por seguridad a todo aquel que trate con ellas.
Manifestación del 9 de noviembre al grito de «Mazón dimisión»
Actualmente, un gran número de personas exigen la dimisión de Carlos Mazón. Esto se debe a la mala gestión como máximo responsable de los hechos. Para ello, se ha organizado una manifestación el 9 a la que han asistido unas 130.000 personas. A este acto se le unieron otras ciudades de España, como Madrid. Inició con una marcha pacífica que derivo en la intervención de las unidades disturbios de la Policía Nacional para frenar los lanzamientos de barro, pintadas y enfrentamientos con la policía.
La solidaridad del pueblo sacará Valencia del barro
Continúan las ayudas y las aportaciones por parte de los vecinos aunque los ayuntamientos las rechazan. No quieren más voluntarios, pero son estos actos solidarios los que están consiguiendo sacar adelante Valencia. Se afirma que las cifras de voluntarios solo causa un proceso de desorganización y caos que obstruyen el trabajo de las autoridades.
Aun así, son aquellas personas las que se encargan de la mayor parte de la limpieza, la recaudación de recursos necesarios y el drenaje de agua para habilitar el paso. Trabajan incansablemente para aliviar la situación y por estos actos heroicos se les está profundamente agradecidos. La cantidad de personas aportando en una situación tan compleja crea un sentimiento acogedor en los habitantes de los pueblos ya que, aunque es obvia la necesidad de maquinaria, no faltan manos.
Desde aquí se anima a aportar cada uno su granito de arena para apoyar en la situación actual. Siempre teniendo en cuenta los métodos de seguridad y protección se puede ayudar. Mandamos mucho ánimo a los habitantes que desgraciadamente tienen que hacer frente a esta tragedia de Valencia.

