La artista abre su corazón en el momento más feliz de su vida tras más de 25 años sobre los escenarios
Malú concede su entrevista más sincera en el podcast A solas con de la diseñadora y empresaria Vicky Martin Berrocal, donde nos relata el camino hasta llegar a ese A todo sí, nombre de su último disco y su renacer más autentico.
Ataviada de un poderoso blanco y dejando sus tacones en el suelo, se sentaba a charlar este martes María Lucia Sánchez Benítez, conocida mundialmente como Malú, en el podcast A solas con de la socialité Vicky Martin Berrocal.
La entrevista comenzaba con una pregunta de Vicky a la invitada muy significativa: “¿Con que Malú me encuentro hoy?” A lo que la invitada respondía con una respuesta todavía más sorprendente. Aseguraba encontrarse en una etapa de su vida en la que estaba serena y relajada, algo a lo que no hubiera llegado si la vida no le hubiera dado «tantas hostias».
Malú, una vida de blancos y negros
De los reveses que hablaba Malú, es de esas cosas que todos hemos escuchado en muchos artistas. De la disociación que muchos tienen entre la persona que son, y el personaje que se han creado para proyectar a su público, y protegerse, aunque solo sea un poquito, del mundo que les rodea.
Quizá también sea una manera de ser más fuertes, más valientes de lo que en otras facetas han podido llegar a ser. La madrileña lleva trabajando en esto desde los 17 años, y actualmente tiene 42. Confiesa que fuera del escenario es una persona tímida y muy insegura, que pregunta siempre a su equipo si realmente ha estado bien su show.
Relata haber estado muchos años luchando contra si misma, dispuesta a cumplir hasta enfermar sus propias expectativas. Porque siempre quería más. Porque nada le parecía suficiente para todo ese público que lleva vibrando con su música algo más de dos décadas.
Pero un día todo cambió para fortuna de la estrella invitada por un punto de inflexión de estos que duelen y que jamás, hasta hoy, se había atrevido a contar.
Una superviviente de la anorexia
Sin saber muy bien como, una nerviosa Malú, nos abre su corazón para poner nombre a ese punto de inflexión, que podría haber dificultado, demasiado, su vida.
Revelaba entonces a Martín Berrocal sus años de lucha contra los trastornos de alimentación para ponerle nombre al suyo: había estado batallando mucho tiempo contra la anorexia.
Todo por esa manera que tenía de machacarse y de olvidarse de la mujer que tenía delante: de ella misma. Esto le llevo a querer siempre estar delgada, dando una imagen de belleza que en muchas ocasiones, también se les exige a las artistas socialmente y a muchas mujeres jóvenes y no tanto.
Declara que no siguió el tratamiento que había iniciado por dos motivos. El primero de ellos porque necesitaba seguir girando con su décimo disco, Guerra Fría y porque no quería enfrentarse a un escandalo mediático, al conocerse la noticia, que hubiera supuesto uno de los más grandes y angustiosos momentos de su carrera como persona pública.
Tras esto, siguió recordando que finalmente acudió a un psiquiatra para que le ayudara con esta enfermedad que es en la que estuvo recayendo de manera intermitente durante varios años. El médico, «tras una charla un poco tonta», en palabras de la artista, le hizo tomar algunas decisiones al llegar a su domicilio. Quitar la bascula y los espejos de su casa, para evitar ver su imagen, y obsesionarse de nuevo con el peso.
Actualmente asegura sentirse feliz de conseguir comer cualquier cosa sin estar preocupada por lo que respecta a su cuerpo.
“A todo sí”, el renacer definitivo
Pero este no sería el renacer definitivo de la cantante, sino el que ocurría casi una década después. El 14 de Noviembre de 2019, la sobrina de Paco de Lucía, tuvo que ser operada tras una caída que le causó una grave lesión en los ligamentos de su pie derecho y que la obligó a estar apartada de los escenarios tres años al comienzo de su gira Oxígeno.

En esos tres años también dio la noticia más feliz de su vida tras convertirse en madre de la pequeña Lucía, nacida en Madrid el 6 de junio de 2020, hace ya cuatro años. Lo que la convertiría en madre primeriza junto al ex político Albert Rivera.
Tras este parón, reanudó su vuelta a los escenarios en 2022 con un nuevo disco y tour Mil Batallas que también es uno de los singles de este disco, que cuenta como aprendió a quererse tras este último bache, que la obligó a parar y le enseñó lo duro y lo bonito de aprender a quererse a una misma.
Actualmente, se encuentra en un pequeño descanso, en el que ha salido su colaboración con el cantante puertorriqueño Prince Roice, titulada Contigo tras el que sus fans la esperan para acabar de girar con ella y su A todo Sí, con un concierto muy especial que tendrá lugar el próximo 18 de diciembre en el Wizink Center de Madrid.
Sea como fuere, está claro que ese A Todo Sí ha conseguido el renacimiento personal y la plenitud profesional de la voz femenina del pop español, Malú.


