Siempre hemos escuchado que las enfermedades infecciosas «no conocen de fronteras» y este brote no iba a ser la excepción
Ahora más conocida como «mpox», la enfermedad que circula desde hace años en África ha captado la atención de los medios, especialmente desde la reciente propagación de una nueva variante más allá de las fronteras africanas.
Este jueves 22 de agosto se ha confirmado el segundo caso fuera del continente africano causado por la nueva variante de viruela del mono. Procede de un hombre con residencia en Tailandia que regresó a dicho país de África la semana pasada. Escenario similar al que, la semana anterior, se había notificado en Suecia, cuando el primer caso en Europa despertó las alertas dentro de los organismos de salud.
El 14 de agosto, antes incluso de conocerse el traspaso de fronteras africanas por la nueva variante de viruela del mono, el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró el actual brote una emergencia de salud pública de importancia internacional. Se trata de una medida que inevitablemente puede resultar inquietante, teniendo relativamente cercana la proclamación de emergencia sanitaria internacional en 2020 por el COVID-19.
Sin embargo, considerándose las características y modo de transmisión del virus de la viruela del mono, se trata de una situación muy diferente a aquella que se vivió hace cuatro años por el coronavirus. En efecto, el director de la OMS en Europa, el Dr. Hans Kluge, ya ha emitido que:
«El mpox no es el nuevo covid»
¿Qué supone la declaración de emergencia?
La declaración de emergencia internacional, lejos de tratarse de una medida para edificar miedo, es una llamada a que se haga respuesta internacional coordinada ante un evento que, efectivamente, constituye un riesgo para la salud pública en otros estados, pero que especialmente requiere solidaridad hacia los países más afectados, destacando la República Democrática del Congo con 15.000 casos compatibles con la enfermedad y 500 muertes en lo que lleva de año. Así lo expresó el Dr. Tedros Adhanom.
«La aparición de un nuevo clado de mpox, su rápida propagación en el Este de la República Democrática del Congo y la notificación de casos en varios países vecinos son muy preocupantes. En vista de los brotes de otros clados de mpox en la República Democrática del Congo y otros países de África, está claro que se necesita una respuesta internacional coordinada para detener estos brotes y salvar vidas”, dijo.
Habiéndose iniciado el proceso de inclusión de la vacuna en la «lista de uso en emergencias», la OMS no ha dudado en hacer también una llamada a los países y fabricantes de vacunas para concienciar de la existente necesidad de donaciones en las zonas más afectadas.

Se preveen casos de la nueva variante en Europa
Si bien es cierto que los casos confirmados de la nueva variante aún se encuentran delimitados a la República Democrática del Congo y sus países vecinos, en vista de los dos nuevos casos mencionados en Europa y Asia, el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades ha anunciado que es muy probable que se detecten en Europa más casos importados de esta nueva variante. No obstante, afirma que la probabilidad de que haya una transmisión sostenida es muy baja, debido al diagnóstico precoz de los casos importados y la aplicación de medidas de control tempranas en ellos.
¿Qué es la viruela del mono?
La viruela del mono, ahora más frecuentemente llamada mpox por su nombre inglés “monkeypox”, es una enfermedad zoonótica (es decir, transmisible de animales a humanos) causada por un virus perteneciente a la familia de Poxviridae, la misma que incluye el virus de la viruela, una enfermedad que se considera erradicada desde 1970.
¿Cómo se manifiesta?
Habitualmente comienza con una combinación de fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos, dolor de cabeza, cansancio, dolor de espalda y dolor muscular.

A los tres días del inicio de esta fase de pródromos, tal y como se ha estudiado en las zonas endémicas del virus, aparece una erupción en la piel. Esta puede quedarse limitada a la zona de infección primaria o bien extenderse por todo el cuerpo, incluyendo palmas y plantas de los pies.
La erupción cutánea, signo más característico de la enfermedad, dura entre dos y tres semanas y va progresando desde máculas (manchas con base plana) hacia pápulas (lesiones sobreelevadas y dolorosas), a vesículas (conteniendo líquido claro) y a pseudopustulas (es decir, pápulas que parecen tener pus pero tienen un contenido sólido) para terminar con la formación de costras.
La persona con viruela del mono puede transmitir la enfermedad desde el inicio de sus síntomas (incluso 1-4 días antes en algunas personas) hasta que, tras caerse las costras, se ha formado una nueva capa de piel en las lesiones.
Si bien, la mayoría de casos reportados en los brotes actuales se han presentado con síntomas leves, el virus mpox puede causar enfermedad grave en grupos específicos como niños, mujeres embarazadas o personas inmunosuprimidas (como las personas con VIH). De hecho, en la República Democrática del Congo, el 62% de las muertes causadas por viruela del mono en 2024 hasta mayo corresponden a niños menores de 5 años.
¿De qué manera se contrae la viruela del mono?
Puede transmitirse bien por ruta respiratoria o la cutánea, ambas ligadas al contacto estrecho con la persona infectada, esto influirá en la manera en que se manifiesta la enfermedad.
- La transmisión respiratoria de la viruela del mono ocurre por la inhalación de gotas respiratorias de una persona infectada, lo que llevaría a la aparición generalizada de úlceras por el cuerpo. Para que la transmisión se dé por esta ruta, es necesaria una interacción cara a cara sostenida.
- La transmisión cutánea se da por el contacto directo con las úlceras en la piel o contacto con lesiones en las superficies mucosas de la persona (o animal) infectado, lo cual también explica la transmisión por contacto sexual. En este caso, cabe la posibilidad de que la erupción quede localizada en la zona de infección, o bien se disemine por el cuerpo.
Así mismo, el contagio puede darse por contacto indirecto con un objeto contaminado o por transmisión vertical de una embarazada a su bebé.
¿De dónde viene el nombre de viruela del mono?
El virus de la viruela del mono fue descubierto, y bautizado de esta manera, en los años cincuenta a causa de un brote en una colonia de macacos que estaba siendo estudiada en un laboratorio de Dinamarca y que comenzó a presentar vesículas en la piel que recordaban a aquellas de la viruela.
Aunque el virus haya sido detectado en varios roedores y animales no primates en África (ardillas, ratas, lirones y monos), se desconoce el animal exacto en el que se reside y multiplica.
No fue hasta 1970 cuando se reportó la primera infección de viruela del mono en humanos. Este primer caso, en un niño de nueve años, ocurrió en la República Democrática del Congo, tan solo nueve meses después de considerarse erradicada la viruela en este país.
Clado I y II: los famosos hermanos «Mpox»
En el meticuloso mundo de la virología en los que todo trata de encuadrarse en árboles genealógicos, la viruela del mono no iba a ser menos. Existen dos linajes de este virus, a los que se les denomina “clados”. Estos dos tipos de viruela del mono se subdividen a su vez en dos. Cada uno de los hermanos Mpox tiene dos hijos, podría decirse.
- El clado I, endémico de África central, está asociado con mayor mortalidad, síntomas más pronunciados y más transmisión entre personas. Se divide a su vez en clado Ia y Ib.
- El clado II, endémico de África occidental y menor mortalidad (3,6% frente a 10,6% del clado de África Central, según un estudio de 2022).
Hasta 2022, las infecciones por viruela del mono eran, casi exclusivamente, causadas por el clado I, siendo la República Democrática del Congo la mayor contribuidora de casos mundiales. Los casos del clado II, de hecho, eran considerados infrecuentes hasta un brote de viruela del mono clado IIb que tuvo lugar en Nigeria en 2017, seguido del más conocido brote global que se inició en 2022.
¿Por qué se habla de una variante nueva?
Es posible que, en las últimas semanas, hayan escuchado que el actual brote está causado por una “cepa nueva” del virus mpox. No obstante, debe aclararse que se trata de un sub-tipo del clado I que, de hecho, se estima que circula en la zona Este de la República Democrática del Congo desde septiembre de 2023. Momento en el que, en dicho país, se inició un brote originado por un virus que genéticamente difería lo suficiente del clado I hasta el momento conocido, para que se decidiera denominar sub-clado Ib.
Esta nueva variante (Mpox Ib) se distribuye principalmente entre adultos (a diferencia del “Ia” que es más frecuente en niños) y, aunque no sea su única vía de transmisión, está predominantemente asociado con el contacto sexual.
Desde julio de este año, se han detectado casos de Ib en cuatro países africanos vecinos a la República Democrática: Burundi, Kenia, Ruanda y Uganda. Dichos países no habían reportado casos de viruela del mono con anterioridad. Hasta el momento los dos únicos países fuera de África con casos de la nueva variante Ib son Suecia y Tailandia. Pero debe recordarse que el clado Ia y clado II siguen ocasionando graves estragos en los países afectados.

Eso de la viruela del mono «me sonaba de algo»
Efectivamente, no hay que irse muy lejos para recordar que, en 2022, un brote de viruela del mono afectó a numerosos países, incluyendo todos los países del Espacio Económico Europeo (excepto Liechtenstein) y siendo España el tercer país con más casos reportados. Dicho brote ya hizo necesaria la activación de emergencia sanitaria internacional, que duró desde julio 2022 hasta mayo 2023.

Históricamente, los brotes de viruela del mono han resultado de una transmisión animal-persona (y posterior contagio entre personas) en zonas en las que la viruela del mono es endémica, siendo el “clado I” el responsable del 95% de los casos reportados. Por el contrario, la epidemia iniciada en 2022 que proviene de infecciones por el clado II estaba ligada a la transmisión por contacto sexual y afectaba en su mayoría a hombres que mantienen relaciones con hombres.
¿Deberíamos preocuparnos?
Mientras los casos de viruela del mono por clado II en el mundo han disminuido (llegando a levantarse el estado de alerta en mayo de 2023), las infecciones por clado I en África Central han ido en aumento y los casos de mpox en la República Democrática del Congo se han intensificado. En dicho país, acorde a la OMS, se han notificándo 14.626 casos y 656 muertes únicamente en 2023.
Tal y como afirma el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades, “en Europa el riesgo en la población general es bajo”. Y, si bien es cierto que recomiendan a las autoridades sanitarias europeas mantener un nivel alto de preparación para facilitar una detección y actuación rápida ante los casos importados, no debe olvidarse que, en situaciones así, la clave se encuentra en una respuesta internacional coordinada con su base en la solidaridad. Ese es, al fin y al cabo, el principal cometido de la declaración de emergencia.
Queda claro que la viruela del mono, al igual que cualquier enfermedad infecciosa, no llamará a la puerta para entrar en nuevos territorios, pero sí que hace una llamada distinta. Se trata de un llamamiento a una respuesta coordinada a nivel global.

