Cumple 25 años el disco que lanzó a Extremoduro al estrellato

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Agila, el disco de Extremoduro que llevó al grupo a lo más alto del panorama musical español, cumple 25 años

El pasado 23 de febrero de este año, Agila, el disco que marcó un antes y un después en la carrera de Extremoduro, cumplió 25 años. Fue en 1996 cuando el grupo de rock español que encabeza Robe Iniesta se abría paso hacia el mundo comercial sin perder su magia. El rock transgresivo aún asomaba en todas sus canciones, y no dejaría de hacerlo. Sus letras descarnadas y sus melodías y estilos experimentales marcan el ritmo del majestuoso disco. Desde entonces, sus canciones han llegado a todos los rincones de España.

A la sexta va la vencida. Extremoduro se había propuesto ir a disco por año. Finalmente, después de 5 discos, y unas cuantas canciones-experimento (como es el ejemplo de Pedrá, una canción de 30 minutos de duración), Extremoduro lanzaba en 1996 su nuevo disco Agila. Este está formado por 13 canciones impregnadas de la esencia que caracteriza a la banda. La crudeza de sus letras sin filtro y la variedad de estilos, llamaron la atención de los críticos musicales del momento que, como ya se sabe, quedaron maravillados ante el talento del grupo, por aquel entonces emergente.

Fue entonces cuando el grupo subió a lo más alto. En poco tiempo habían pasado de vender discos inexistentes por 1.000 pesetas (es así como se costearon la producción de la primera maqueta), a sonar en discotecas, fiestas de pueblos, radios e incluso hicieron alguna que otra aparición en los programas musicales de la televisión.  Todo aquel que conoció a Extremoduro con Agila se aventuró a sumergirse en el estrepitoso viaje que ofrecen sus anteriores discos.

A día de hoy, pocas son las personas que afirman no haber cantado jamás a pleno pulmón alguno de sus clásicos: Salir, Jesucristo García, So Payaso… Sin duda, la pureza de las composiciones y el sentimiento que hay impregnado en cada una de ellas han hecho que Extremoduro sea hoy, casi 35 años después de su creación, uno de los grupos de rock más importantes del panorama musical español.

El año pasado el grupo anunciaba el punto y final de su trayectoria. La gira de cierre que estaba prevista para 2020 tuvo que aplazarse debido a la crisis sanitaria. En cuarentena, Robe publicó una nueva canción.

¿Quién es Robe?

Es imposible concebir un Extremoduro sin Robe. Más ilógico aún sería concebir un Robe sin Extremoduro. El cantautor, vocalista y guitarrista encontró en el caos su orden. Robe siempre fue el politoxicómano inestable y tímido que tenía una sensibilidad especial para la música rock. Odiaba los metrónomos por ser “antimusicales” y todas las banderas ya que, según él, suponen “la degradación de los colores”.

Jamás dejó de hacer lo que quiso desde que dejó atrás Plasencia, el municipio Cacereño donde había nacido, para producir su primer disco. Desde la creación de sus primeros temas con Extremoduro hasta hoy, no ha parado. Se ha enamorado, ha tenido hijos, ha viajado en caravana por todo el país, ha escrito un libro, ha llenado auditorios, ha vendido millones de discos, ha hecho que personas de todas las edades sientan lo que solo puede sentirse cuando escuchas buen rock… También ha muerto y resucitado varias veces. Sin duda alguna, la vida de Robe ha sido y es un viaje. Algo así como una Dulce introducción al caos.

Robe Iniesta en su concierto en Baluarte | Fuente: Diario de Navarra

Agila desde dentro

Pero, ¿qué es lo que hace que Agila sea tan espacial? Tal vez la majestuosidad de las composiciones fuera lo que llevara al disco, y al grupo, a lo más alto. O puede que la afinidad que existía entre Robe y algunos miembros de Platero y Tú influyera algo. Lo cierto es que en ese 1996, la llegada de Iñaki Antón, conocido como Uoho (guitarrista de Platero y Tú) al grupo supuso el despegue de la banda. También Robe encontró la estabilidad entre el caos y puso orden a su vida. Ese mismo año se mudó al País Vasco con su pareja.

Hagamos un repaso de sus canciones:

1. Buscando una luna

Acompañando a la dulzura del nombre, se abren paso unos primeros acordes acústicos que, junto con la suavidad y elegancia del saxo, dan paso a la desgarrada voz del vocalista. La letra comienza con la estrofa final del poema Por tierras de España de Antonio Machado. A medida que avanza la canción, el ritmo se vuelve más animado. Es así como Extremoduro inicia el viaje hacia lo más alto, «por tierras de España» en busca de una luna que a las noches les haga compañía.

2. Prometeo

El frenético ritmo con el que se introduce la canción advierte la pureza de la letra. Con el uso de vulgarismos y sin filtro alguno, Extremoduro hace alusión al caos que es la vida. El amor, o tal vez la lujuria, aparecen en casi todos los versos de la canción. En Prometeo, al igual que en Buscando una luna, Robe introduce un par de versos del poeta Miguel Hernández: “no me levanto ni me acuesto día que malvado cien veces no haya sido”.

3. Sucede

Este tema comienza también con un ritmo frenético. El rock transgresivo que da nombre al primer disco de la banda tiene gran influencia en el resto de su carrera musical. La primera frase de la canción resulta ser el primer verso del poema Walking Around de Pablo Neruda: “Sucede que me canso de ser hombre”. Es probable que esta canción se construya como retrato del vocalista. La inestabilidad de Robe, su vida desenfrenada, su pareja… Todo eso aparece entre las letras de Sucede. en esta composición, abundan las metáforas.

4. So Payaso

Sin duda, este tema se ha convertido en uno de los himnos de la banda. El uso de instrumentos de viento y del piano le dan a la canción una identidad especial. La letra habla sobre el amor visto desde una perspectiva un tanto peculiar. Esta canción se convertiría en una de las piezas clave del grupo. Su letra simple y pegadiza fue clave para lograr ese éxito comercial que tanto habían evadido. Cabe destacar que el primer videoclip de Extremoduro se hizo con So Payaso.

5. El día de la bestia

La alternancia de ritmos melódicos y rock alternativo o metal caracterizan esta canción. Además, sus letras especialmente explícitas y descarnadas acompañan perfectamente la variedad de estilos.

6. Tomás

Esta canción recoge influencias de la banda Platero y Tú. El sus primeros acordes se vislumbra perfectamente la afinidad que había entre ambos grupos. El ritmo agitado se liga perfectamente al riff de eléctrica que marca la entrada. La crítica social asoma entre las letras. La alusión a las drogas se hace explícita en la composición.

7. ¡Qué sonrisa tan rara!

La canción comienza con un ritmo suave. Los acordes de la guitarra y la voz de Albert Plá, con quien Robe colaboró alguna vez, introducen la que sería una de las canciones más eróticas y vacilonas de Extremoduro. Robe aparece como vocalista en la tercera estrofa de la canción, donde ambas voces suenan al unísono.

8. Cabezabajo

La distorsión de la guitarra eléctrica marca desde el principio este tema. Como es común en Extremoduro, la alternancia de ritmos aparece una vez más en esta canción. En ella se habla de la necesidad del caos y del ritmo frenético de la vida para distraerse de otras cosas que pesan más, como los recuerdos.

9. Ábreme el pecho y registra

Esta canción está marcada por un estilo rudo y descarnado. Los berridos del vocalista acompañan al mensaje de desasosiego causado por amor. La necesidad de compañía desemboca en ocasiones en momentos desagradables. Eso es lo que quiere expresar su letra. La última estrofa se recogió de nuevo de un poema, esta vez del autor Antonio Belarte Alíaga: “Largas noches de descontrol y fuego perdido, pequeñas y fieras alimañas que devoran mi vida hasta contaminarse”.

10. Todos me dicen

Esta vez quien introduce la canción es el bajo. Un ritmo que evoca a ambiente de feria conduce a una balada que se irá acercando al metal a medida que avanza la canción.

11. Correcaminos estate al loro

El ritmo acelerado de la canción va de la mano con el mensaje. La composición no es más que un homenaje al Coyote, antagonista del Correcaminos; ambos personajes de animación.

12. La carrera

Esta canción trata de la politoxicomanía. Sin duda, el ritmo y letra salvajes complementan a la perfección con el mensaje. La autoría no solo le pertenece a Robe. Esta canción la escribió a medias con Zosi, componente de Dosis Letal. Este era el grupo que Robe encabezaba antes de la consolidación de Extremoduro.

13. Me estoy quitando

La canción es completamente diferente del resto de canciones del grupo. Comienza con una anécdota que se repetirá en discos posteriores. Con un ritmo flamenco, Extremoduro establece el cierre del disco que supuso el boom del grupo.

 

 

 

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