‘Trozos y trazos de una canción’ de Aarón Wong

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Trozos y trazos de una canción es el título que recibe el primer libro del joven vallecano Aarón Wong. Este poemario fue publicado de la mano de la editorial Libros Indie en diciembre de 2020.

«Cada historia es un trozo de mí tirado en el suelo, un trazo de amor propio en la basura, una trenza hecha a desgana en la esperanza, un truco sin magia ni tratos que palien la ausencia de uno mismo. (…) Son los trozos y trazos de una persona hecha trizas.»

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A sus 21 años, Aarón ya cuenta con seis canciones que forman su disco llamado Trizas, ha  dirigido el cortometraje Entre interiores y ha escrito un libro. Concretamente hoy, nos centraremos en este último.

Portada del libro ‘Trozos y trazos de una canción’ de Aarón Wong | Fuente: Google

Este poemario contiene un resumen exhaustivo de su adolescencia, un libro pleno de sentimientos que sufrieron ciertos cambios con el tiempo. Y es que como bien dijo Aarón en una entrevista, él ya no es el mismo de antes. Así que identificarse con los poemas que escribió con 16 años, le preocuparía bastante. Aún así, le gusta ver cómo se sentía en el pasado, le gusta leer y escuchar lo que sentía; como si pudiese viajar atrás en el tiempo. Algunas fechas hacen acto de presencia como nombre de poema, lo que nos ayuda a nosotros a volver al pasado con él. También, utiliza diversas citas de escritores como Alejandra Pizarnik o Rubén Darío a lo largo del libro.

«De tanto verte mojada y perdida en mis ojos, llegué a amarte»

«Tanto te amé. Tanto que llegué a llover lágrimas

de miedo a volver a quererte»

Con poemas como este (Trozo 6, pág. 95), te envuelve Aarón. Te sumerge dentro de lo que algún día rondó sin parar por su cabeza, lo que cautivó su corazón. Un libro dedicado a tantos amores que han marcado su vida, desde su madre, hasta esa persona que le hizo romperse y mirar a través de sus grietas. Según cuenta, tenía muchos. Muchos trozos que plasmar en el papel, y que descartó y retocó para aportarle cierta seriedad a sus jóvenes emociones. Pero eso sí, sin perder la esencia que empapó algún día sus palabras.

Antes de tramitar su libro, la pandemia se interpuso en el camino del joven escritor. De ahí, podemos coger un poema reciente que resume a la perfección lo que fue su adolescencia. Este se presenta bajo el nombre de Autorretrete ocupando las últimas páginas del poemario. Cabe destacar el cierre del mismo, cargado de sentimientos que posiblemente todos hayamos experimentado alguna vez en la vida y que dice así:

«(…) que no existió porque nunca nadie llegó a creer en él»

Y sin falta de razón, Wong nos hace reflexionar en todas aquellas oportunidades que el mundo ha perdido por miedo a fracasar, decepcionar, por ese miedo que iba más allá de nosotros. No debemos dejar que nadie ni nada nos corte las alas, porque si no, no habría arte, y sin arte, no somos nada.

Fragmento de ‘Un viejo niño muy poeta’ | Fuente: Trozos y trazos de una canción, pág. 197

En conclusión, el poemario de Aarón, no solo consigue que empatices con él, sino que te sumerge y desvela todos aquellos pensamientos que tú que lees esto ahora, o alguien que conoces, ha llegado a experimentar. Porque este libro está cargado de amor. Un sentimiento complejo, puede que incluso doloroso a veces, que se puede mostrar de muchas formas diferentes, y aquí, te presenta un cachito de su corazón que se fue reconstruyendo con todas estas estas frases, palabras y letras.

«Ojalá en estas páginas encuentres un refugio siempre que lo necesites», me escribió. Y hoy, con todos los poemas ya dentro de mi memoria, todos los recuerdos y sensaciones que florecieron entre las líneas de tinta, puedo decir que he encontrado cómo describir todo eso gracias a este libro. He encontrado un refugio a las dudas de no saber explicar todo eso que me hizo ser quien soy, he conseguido reconstruir mis trozos. Y es que, a veces, necesitamos que otra persona lo diga por nosotros.

 

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