La presidenta del organismo europeo ha reafirmado el compromiso de concluir su mandato
Octubre de 2027. Es la fecha en la que concluye el mandato de Christine Lagarde, actual presidenta del Banco Central Europeo (BCE). La francesa, que lleva desde 2019 dirigiendo el organismo, ha zanjado los rumores sobre una dimisión anticipada. «Hemos logrado muchas cosas (…). Pero necesitamos consolidarlo todo. Y mi escenario base es que me llevará hasta el final de mi mandato», ha expresado en una entrevista con la cadena de televisión norteamericana CBS.
La polémica, surgida a comienzos de la semana pasada, había apuntado a una estrategia de varios países comunitarios para asegurar la continuidad del BCE en manos pro-europeas. Lagarde ha asegurado estar «comprometida» en la defensa del euro y ha añadido que su proyecto todavía tiene continuidad. También ha expresado sus dudas sobre los movimientos de Donald Trump para elevar los impuestos a las exportaciones hacia Estados Unidos hasta el 15%. La presidenta ha exigido «claridad en la relación comercial» con la eurozona.
Dimisión anticipada
Los rumores sobre una posible despedida antes de tiempo de Lagarde en la presidencia del BCE se remontan a un artículo del diario Financial Times. En él, fuentes cercanas al organismo bancario europeo estipularon sobre una salida anticipada. ¿El motivo? La noticia dibujaba una supuesta estrategia entre Francia y Alemania, con sus presidentes, Emmanuel Macron y Friedrich Merz a la cabeza, para pactar una candidatura sucesoria a Lagarde.

En el horizonte de esta situación se encontrarían las elecciones presidenciales francesas. Su celebración, el próximo abril de 2027, habría sido un desencadenante. Según este periódico, Lagarde habría sopesado su dimisión para que ambos líderes acordaran un sucesor. Sin Macron en el tablero electoral y con una extrema derecha en pleno auge (en Francia, además, de carácter euroescéptico), ambos países habrían podido asegurar una presidencia del BCE alineada con los valores europeos.
El BCE tras el 27
El seguimiento de las negociaciones para el nuevo liderazgo del BCE se prevén complejas e intensas. Además de la presidencia, también culminan, para esa fecha, los mandatos del economista jefe y otro cargo en el Comité Ejecutivo, ocupados por Philip Jane e Isabel Schnabel, respectivamente. Este debate sobre la sucesión de puestos ha llegado con la dimisión reciente del gobernador del banco central francés, François Villeroy de Galhau.
Sin embargo, todos estos rumores y estrategias han quedado zanjados por Lagarde, quien ha tratado esta semana de alejar el juego partidista en la selección del candidato. «El BCE es una institución muy respetada y creíble, y espero haber participado en eso», ha espetado la presidenta del organismo. Además, todavía ha considerado que sus planes frente a la economía europea no están concluidos. «Hemos logrado muchas cosas. La inflación se encuentra en el objetivo, el crecimiento es aceptable y el desempleo está en su nivel más bajo histórico. Pero todavía necesitamos consolidarlo», ha explicado Lagarde en la entrevista televisada.
Debate de candidaturas
Esta hipótesis ha desatado un debate, adelantado, sobre la sucesión en la presidencia del BCE. Los Estados comunitarios han mostrado su interés en participar dentro del proceso selectivo para los cargos vacantes. En el caso de España, cuarta economía de la Unión Europea, el Ministerio de Economía ha asegurado que «trabajarán activamente para garantizar una posición influyente y significativa». Carlos Cuerpo, su titular, aseguró la semana pasada que el Ejecutivo defiende «un papel de liderazgo» para la nueva etapa, incluso si se llegaba a adelantar.

Hasta ahora, algunos nombres que rondan como posibles candidatos son los alemanes Joachim Nagel, Isabel Schnabel y Jörg Kukies, el holandés Klaas Knot y el español Pablo Hernández de Cos. Este último ejerció como gobernador del Banco de España hasta 2024 y a día de hoy es director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI). De hecho, el vicepresidente del BCE, el popular Luis de Guindos ha admitido que ve «muy bien» esta posible candidatura.
Por Estados
De las cuatro presidencias del organismo bancario europeo, la mitad han recaído en manos francesas. El portavoz de la cancillería alemana, Stefan Kornelius, ha considerado que sería «factible» que Alemania presentase una candidatura. Lo que dejaría como candidatos preferentes a los de España y Alemania.
Por su parte, la candidatura de Holanda podría situarse como alternativa. La elección del candidato dependerá, en gran parte, de su visión de la política monetaria europea.
«Claridad comercial»
En sus declaraciones a la cadena CBS, Lagarde también ha querido pronunciarse sobre las últimas actuaciones de Trump en materia arancelaria. La presidenta del BCE ha sido directa: «Es crítico tener claridad sobre el futuro de la relación comercial».
Lagarde ha insistido en que la subida del 15% en impuestos a la exportación debe «evitarse». «Es importante conocer las normas (…) porque la gente quiere hacer negocios» ha indicado. En este sentido, ha dicho que toda propuesta evite «nuevos desafíos y que cumpla con la ley».


