‘Lady Di: El musical’, el culmen del fenómeno ‘Diana de Gales’

0
470
Póster promocional del musical de Broadway | Fuente: Bonjovi club Italia

El cuento de hadas que se hizo realidad

Entre las novedades de octubre en Netflix se encuentra este musical. Cuenta la historia de Lady Di a través de canciones al más estilo Broadway: desde su noviazgo con Charles, hasta su muerte en París.

Es una verdad universalmente conocida que a los seres humanos nos encanta escuchar historias. Lo mejor es que hay para todos los tipos y, gracias a la tecnología, en muchos formatos. Un buen libro, un cuento agradable, una película interesante, un cotilleo jugoso… Todo forma parte de una tradición que se mantiene viva desde que al ser humano se le ocurrió pintar en una caverna una escena de caza. Ese momento ha posibilitado que esté escribiendo sobre una mujer que murió casi al nacer yo.

Publicidad

Esa mujer es Diana de Gales, la verdadera princesa del pueblo (lo siento, Belén). Su historia sigue atrayendo y fascinando a miles de personas 24 años después de su muerte. El cine y la televisión se han hecho, y se siguen haciendo eco de la que un día fue princesa de Gales. En 2013 se estrenaba Diana, un biopic que contaba los últimos años de vida de la princesa junto a dos de sus amantes, y que fue un fracaso absoluto. No es hasta siete años más tarde que, en letargo, el revuelo sobre la figura de Diana vuelve a despertar. The Crown estrenaba su cuarta temporada (2020) en la que una Diana interpretada por Emma Corrin (Pennyworth, Misbehaviour) hacía su aparición y se desataba el escándalo al poner en pantalla la cruda realidad sabida por todos.

Naomi Watts como Diana en el biopic de 2013 | Fuente: Centromujer

Así, The Crown, dio el pistoletazo de salida para un año en el que el fantasma de Lady Di parece estar por todos lados. El próximo 19 de noviembre llega a los cines en España la cinta Spencer, cuyo tráiler podéis disfrutar aquí. Es dirigida por Pablo Larraín, conocido por Jackie (2016), y con Kristen Stewart en el papel de la princesa. Aparte, como he mencionado anteriormente, ya se puede disfrutar en Netflix del musical, en el que se centra esta reseña.

La intrahistoria

En líneas generales, Lady Di: El musical, es una obra de estilo sencillo y clásico de Broadway. No es un musical que decepcione, pero tampoco es una obra que destaque. Las canciones son, sin ser yo un experto, normales dentro de este tipo de espectáculos. Si bien es cierto que una o dos pueden destacar por encima de las otras gracias a la emoción dada y/o algunas frases que se quedan en el recuerdo. En general, andan sobre una misma línea de la que nunca salen.

En los papeles protagonistas tenemos a Jeanna de Waal (Wicked, Finding Neverland) como Diana y Roe Hartrampf (Emily in Paris, Equity) como el príncipe Charles. Ellos y demás compañeros de reparto recrean en dos horas los momentos clave de la vida de Diana. La ocasión en la que la familia real decidió guiar su objetivo hacia ella y usar su inocencia, belleza y entusiasmo para convertirla en una futura reina que se viese bien al lado de Charles, la actuación de los paparazi sobre ella, el efecto que tenía sobre la gente, su depresión e intentos de suicidio, el uso de la prensa en su propio beneficio… Todo ello entremezclado con la historia de amor entre Charles y Camilla.

Jeanna de Waal como Diana de Gales rodeada de extras en una escena del musical | Fuente:losExtras.es

Es un detalle curioso que, a Camilla, interpretada por Erin Davie (Angelfish, King Jack), se le de tanto protagonismo en esta historia. En ocasiones, la historia de Diana se queda en segundo plano y el hilo principal pasa al príncipe y su eterna amante. Este hecho relega el objetivo que yo creo que pretende el musical: homenajear a una mujer cuya figura se podría estar explotando por encima de sus posibilidades.

Homenaje a la hipocresía

Diana estuvo perseguida por la prensa desde que se la relacionó con la casa real y mantuvo una relación tóxica y abusiva con ella hasta el día de su muerte, pero que parece continuar hoy en día. Por supuesto, es muy hipócrita de mi parte escribir esto cuando soy el primero que se ha visto el musical y está hablando de él. Sin embargo, todos sabemos cómo funciona la industria. La hipocresía está a la orden del día. Solamente tenemos que aceptarla para poder disfrutar de las obras y proyectos que deja a nuestro alcance y deleite.

Aunque, es inevitable sentir cierta incomodidad al ver la obra. En una recreación de la vida de una persona los diálogos van a ser, la mayoría, inventados. Van a estar acorde al espacio y ambiente del momento que recrean. Pero, el introducirse en la mente de una persona, y darle música y letra, sobre todo a alguien que no hace ni 30 años que nos dejó con temas tan delicados y duros como puede ser la depresión, deja al espectador una sensación algo turbia que no deja disfrutar al completo de la obra.

Jeanna de Waal como Diana y Roe Hartrampf como el príncipe Charles en una escena del musical | Fuente: The New York Times

También, todo depende de perspectivas. Tenemos biopics y musicales de figuras influyentes, reyes y reinas, actores y músicos para dar y regalar: Anastasia, Freddie Mercury, etc. Unas vidas que han dado espectáculos y películas de éxito que, por ejemplo, en mi caso no me hacían sentir el malestar que me produce este musical. Quizás sea porque Anastasia se convirtió más en leyenda y en el biopic de Fredie Mercury, Bohemian Rhapsody (2018), iba con la predisposición de ver una dramatización de los hechos en la vida de Mercury. Pueden tacharse de excusas, pero lo que sí es cierto, es que en Lady di: el musical hay un grado de intimidad que, a veces, hace incómoda la situación.

Un placer culpable

No obstante, obviando esta parte, es inevitable disfrutar de él en algunos momentos. La historia de Diana es un cuento de hadas hecho realidad. El problema es que la gente olvida que, antes de los finales de Disney, los Grimm eran los que escribían el punto y final. Así, el musical es una visión casi esquematizada de la vida de Lady di. Un recorrido que nos lleva por los puntos más significativos de su historia para entender el icono y la leyenda en la que se está convirtiendo. Al fin y al cabo, el objetivo se cumple, pues el homenaje se encuentra.

Publicidad | Advertisement

Deja un comentario