Una obra de teatro escrita por Raúl Barranco e interpretada por Paula Mori, Nacho Laguna, Paula Colorado y Julio Peña
Una sala pequeña, intimista, y llena de una energía electrizante; así es cómo se presenta la obra de teatro de Embrague, dirigida por Jacabo Muñoz. En la total oscuridad que rodea el Teatro Sala Arapiles, aparece sin previo aviso una joven en el escenario, con nada más que un ukelele en mano y una voz de ángel. A continuación una melodiosa voz comienza a escucharse. Cuando crees que te has equivocado y vas a presenciar un musical, un tono de humor repleto de sarcasmo te saca de tu ensoñamiento dando paso al inicio de una historia casi surrealista, que no te dejará indiferente en la comodidad de tu asiento.
El espectáculo, bajo la tutela de Jana Producciones, centra la historia a partir de la vieja tradición que recomienda a los novios no verse el día de la boda antes de la ceremonia. Desafiando este consejo, nuestros protagonistas y futura pareja de casados Javi (Julio Peña) y Cristina (Paula Mori), no solo rompen la norma viéndose antes de la ceremonia sino que deciden viajar juntos en coche hasta la iglesia, acompañados ni más ni menos que de sus testigos (Nacho Laguna, Paula Colorado). ¿Qué podría salir mal?

Pues efectivamente y para sorpresa de nadie todo sale mal: el coche se estropea, la radio les vacila, los nervios comienzan a pasar factura, y la relación casi se fractura, pero las risas que te echas son para desgracia de los novios, la clave del éxito de esta maravillosa función.
Una puesta en escena…interesante
Bajo la excusa del poco presupuesto, que incluso se ironiza en el mismo guion, el escenario no presenta nada más que una mesa, un columpio, unas pocas cervezas, y el talento de cuatro jóvenes actores que se comen el escenario con una impresionante cantidad de diálogo, y una complicidad extraordinaria. Tan importante es su propio hacer, que ni un coche llegamos a ver en todo el espectáculo, cuando es claramente la fuente de todos sus problemas.

Sin entrar en el escabroso mundo de los spoilers, solo cabe decir que la función de apenas una hora de duración es la razón de que este teatro sea tan adictivo y real, lleno de personajes con los que es fácil empatizar. La inesperada interacción con el público te hacen sentir parte de su mundos y los pequeños detalles y referencias te hacen disfrutar como un niño pequeño de la magia que transmite este directo. En resumen, un tiempo perfecto para retomar el amor por este arte y volver a hacerse la eterna pregunta de: ¿por qué la gente no va al teatro?
El arte del olvido
Siempre han existido comentarios de aquellos que aman el teatro que piensan que su arte es superior al cine. La autenticidad del directo, la experiencia temporal única e irrepetible, la experiencia en colectividad, la interacción actor-espectador, la magia del teatro, o incluso la improvisación o los errores. Todas estas razones parecen inclinar la balanza hacia el teatro como si fuera abismalmente mejor; gran parte de estos comentarios provienen directamente de los intérpretes.
Pero entonces, ¿por qué mucha gente no va al teatro? Para contestar precisamente a esta incógnita, ¿qué mejor que preguntar directamente a una subordinada de la actuación?
Entrevista a Paula Mori
De estudiante de enfermería a una gran artista en musicales, Paula Mori de tan solo 22 años es una de las protagonistas de Embrague. Madrileña de nacimiento y formada en teatro musical desde 2014 en la Escuela de JANA PRODUCCIONES . Actualmente, se la puede ver en espectáculos como La Bela durmiente (obra infantil) o Adam y Eva en Broadway.
Pregunta: Entre las razones que intentan explicar el porqué de que la gente no acuda al teatro con tanta frecuencia como al cine, encontramos excusas como “es muy caro”, “no se anuncia demasiado” o “es muy aburrido”. ¿Qué opinas de esto?
Respuesta: Creo que en nuestra cultura y sociedad está mucho más normalizado el cine, y eso parte ya de la forma en la que nos educan. Desde pequeña mis padres me han llevado a musicales, obras de teatro…e incluso desde el colegio, pero soy consciente de que no es lo común. Por eso es necesario implementar medidas que ayuden a visibilizar y economizar el teatro, porque el coste elevado de las entradas es proporcional al de producción.
P: ¿Cuál es para ti, como actriz, la diferencia principal entre cine y teatro?
R: El teatro está vivo, es el aquí y el ahora. Una cosa que diferenciamos mucho los actores o actrices cuando realizamos cortometrajes es que estos se graban por escenas, muchas veces de manera salteada, sin tener un recorrido o desarrollo. Vives mucho más el personaje.
«Todos los actores cuando prueban el teatro siempre quieren volver»
P: ¿Qué disciplina es más compleja a la hora de interpretar?, ¿requiere alguna, más formación que la otra?
R: Complejas son ambas. Mi experiencia es mayor en teatro y es verdad que necesitas muchas tablas. Es esencial confiar en uno mismo y en la propuesta que estás sacando adelante. Estar siempre muy concentrada para poder proyectar al personaje. En cuanto al cine, me parece muy difícil que no sea una historia lineal y también se suman dificultades técnicas como la posición delante de la cámara, la luz, el raccord…
P: ¿Crees que para ser actor o actriz es necesario formarse o estudiar para ello?
R: Es verdad que hoy en día hay menos formación, y sobre todo a las personas que vemos en series. Se está optando por menos formación y tristemente más por los seguidores que tengas, o el perfil que trasmitas, reseñándole importancia a la actuación. En teatro, no pasa tanto.
P: En tus redes se puede intuir una pasión real por la música, pero si pudieras elegir entre hacer un musical, una obra de teatro o una película, ¿qué preferirías? ¿alguna con la que sueñes llegar a interpretar?
R: Me encanta la música, los musicales, y componer mis canciones. Para mí, mi sueño es estar en un escenario en Gran Vía o en Broadway cantando musicales. Poder cantar contado una historia. Me gustaría muchísimo interpretar una serie musical o poder interpretar Los miserables.
P: En cuanto a las diferencias económicas que separan los dos mundos, ¿qué nos puedes contar?, ¿se puede vivir del teatro al igual que del cine?
R:Creo que se vive mejor del cine que del teatro. Lo triste del teatro es que, a parte de que no se cobra lo mismo, es muy inestable. Un día estás en un producción que va genial y luego puede empezar a ir mal o se acaba. Después tienes que estar aguantando hasta la siguiente con un sueldo que no es para nada elevado a comparación con el cine.
P:Por último y para conseguir convencer a la gente de introducirse en el fascinante mundo de este arte. ¿Qué es lo que hace al teatro ser algo mágico y único?
R: Pues como dije antes, el teatro está vivo. La energía del público que recibes cuando estás actuando y viceversa es casi inexplicable, no se puede igualar. El momento más emotivo siempre será cuando sales al final de la obra y escuchas los aplausos del público.

