El escritor Abdulrazak Gurnah visita España por primera vez tras recibir el Premio Nobel de Literatura en 2021 con motivo de presentar su última novela El desertor
David Trueba, escritor y guionista español, recibió ayer al Nobel Abdulrazak Gurnah en Espacio Fundación Telefónica. Un encuentro que forma parte del ciclo “El futuro que queremos”, iniciativa de la fundación que acoge a múltiples científicos, pensadores e investigadores en pos de reflexionar sobre el pasado y dar con las claves que diseñen el futuro “que queremos”. En esta ocasión, Trueba y Gurnah analizaron los efectos del colonialismo en colonizares y colonizados, la criminalización de la migración en la actualidad y el papel que jugará la literatura africana en el paradigma internacional.
Sobre Gurnah y su obra:
Pionero en hablar sobre la colonización alemana en el continente africano, la obra de Abdulrazak Gurnah se mantuvo desconocida en España hasta el Nobel. Precisamente, es en su libro más popular: Paraíso (1994, traducido al castellano en 2021), donde remarca el desequilibrio y la convulsión que generó la invasión de los alemanes en Tanzania. No obstante, Gurnah se distingue por su visión realista de la África precolonial, pues logra alejarse de la ingenuidad con la que muchos escritores africanos describen está sociedad para aceptar que también albergaba ciertas injusticias y crueldad.
El escritor tanzano nació en 1948 en una Zanzíbar ocupada por los ingleses. Su educación primaria fue forzosamente anglosajona, a pesar de tener como lengua natal el suajili. De hecho, cuando Trueba cuestiona la decisión del Nobel de escribir en inglés, Gurnah relata lo traumático que fue tener que estudiar geografía, historia o ciencias en un idioma que desconocía en su totalidad y asegura como “la lengua de escritura no es siempre una elección… yo descubrí por casualidad que tenía una facilidad con el inglés”. También explica que su pasión por la literatura se inició cuando los colonizadores abandonaron Zanzíbar en 1963 dejando atrás cantidades ingentes de libros: “leías todo lo que te llegaba a las manos, sin discriminación. Leí Anna Karenina con trece años y lloré a lo largo de todo el libro.”
En 1964, los revolucionarios africanos dieron un golpe de estado que derrocó el gobierno árabe de Zanzíbar y se persiguió a los seguidores de esta religión. En este contexto, Gurnah decidió trasladarse a Reino Unido para cursar sus estudios universitarios hasta obtener su doctorado en la Universidad de Kent e impartir literatura inglesa y poscolonial en diversos centros y países. “Sin duda fue lo más radical que he hecho… no sé cómo hubieran salido las cosas si no me hubiese marchado. Una de las cosas que me interesaban en El desertor es el ver qué es lo correcto, que hay que hacer en estas circunstancias únicas, intolerables o complicadas. Yo no conozco la respuesta”.
El desertor es la novela que Gurnah escribió en 2005 y que llega ahora a España. Es un trabajo con tintes biográficos, es parte de la historia de su autor, pero también la de millones de migrantes de ayer y de hoy. Describe una historia de amor multicultural y se embarca en la complejidad de las relaciones humanas. Mediante una línea argumental marcada por el colonialismo, Gurnah llega a reflejar la hostilidad y el desprecio que los “desertores” encuentran en el país que nunca llegará a ser su hogar. Escrita en inglés, presenta una prosa trabajada y limpia que entremezcla elementos del suajili. Un juego que Gurnah explicó a Trueba: “no siempre hay un equivalente apropiado en inglés a lo que yo quiero trasladar… A veces es una forma de dar un tono de autenticidad. Y muchas veces proporciona la idea de realismo”.

Mientras unos olvidan otros recuerdan para siempre:
En un encuentro protagonizado por escritores, la política no tardó en hacerse un hueco entre las cuestiones literarias. Como escritor y experto en literatura poscolonial, Gurnah manifestó con decisión su opinión sobre la realidad de la inmigración en la actualidad: “Hay algo profundamente equivocado en la respuesta de los países europeos a la inmigración, algo inhumano en incomprensible”. A la hora de repasar las últimas medidas llevadas a cabo por los países resonó el “Bibby Stockholm”, el controversial proyecto de Reino Unido que pretende colocar en una prisión flotante a los solicitantes de asilo: “gastan millones de libras en ideas absurdas para frenar el movimiento de personas”. El escritor lo tiene claro, este tipo de misiones nacen de una pérdida de memoria: “hijos e hijas de refugiados europeos criminalizan hoy la migración”. Es más, Gurnah no duda en aclararlo con un ejemplo tan cercano como es la petición de perdón que México mandó recientemente a España por los siglos de ocupación.
En cuanto a su papel como escritor, Gurnah sintió la necesidad de sumarse a la ola de autores africanos poscoloniales en el momento en que se dió cuenta de que el relato de los países colonizadores estaba incompleto. Además, confía plenamente en el poder de la literatura africana, en los numerosos talentos jóvenes que guarda el continente y en que un día “nos daremos cuenta de que hay una forma mejor de crear relaciones entre países”.


