La banda estrenó su disco en la sala madrileña The Bassement
Este martes 3 de octubre, los chicos de la banda de Veintiuno se dejaron la piel en presentar con un concierto en exclusiva su cuarto disco, El Arte de Perder. Un concierto íntimo presentado por Virginia Díaz al que solo pudieron acceder 60 personas a través de un sorteo.
La primavera pasada, los chicos de Veintiuno ya adelantaron que estaban trabajando en un nuevo disco, en un disco que «pretende ser una lectura personal de lo que supone ser un grupo de amigos que constituyen un grupo de música en un tiempo en que ser un grupo es una filosofía en desuso en la industria de la música«. Tras sacar La Ruina en marzo de 2022, no han parado de estrenar singles, como Escalofríos o La Toscana, que no han dejado indiferente a nadie. Tras llenar festivales y hacer sold out en la mayoría de sus conciertos, por fin hemos podido saber el trabajo que traían entre manos, que se estrena en todas las plataformas este viernes 6 de octubre.
«Perder puede hacerte ganar», «el arte de perder es perder cada vez mejor hasta que se haga de manera sublime». Así definía la presentadora el concepto del nuevo disco de Veintiuno, un disco que ha surgido gracias al poema de El arte de perder de Elizabeth Bishop. Un disco que cuenta las historias de cada uno de los integrantes de la banda, un álbum cargado de honestidad y emoción.

«Somos una banda. Nosotros queríamos hacer música juntos así que empezamos a grabar y aprender a tocar en el garaje de un pueblo de Toledo, porque queríamos hacerlo juntos. Durante mucho tiempo hemos perdido más de lo que hemos ganado y lo hemos hecho juntos… Y estamos en esto desde que perdemos, todo el tiempo que nos ha ido mal y estaremos después de que nos vuelva a ir mal porque somos una banda, porque esto tiene sentido para nosotros porque lo hacemos juntos«. Sonaba en The Bassement el discurso de Diego cuando el grupo ganó el Premio Odeón en 2022 a Artista Revelación Rock, el discurso que define lo que es Veintiuno. Más que una banda, una familia, «unos perdedores en el mejor sentido de la palabra«.
La melodía de La Ruina comenzaba a sonar, mientras sus más fieles seguidores se emocionaban por lo que se iba a vivir esa noche. La Ruina es uno de los pilares de El Arte de Perder, es uno de los que hacen que el álbum tome sentido y que define a Veintiuno en su totalidad. Fue el primer single que salió del disco y desde su estreno, la banda decide abrir todos sus directos con él. Se convierte así en uno de los lemas del equipo de los toledanos y es que «la ruina a medias es menos ruina«.

Escalofríos y La Toscana serían las siguientes en sonar. Retumbaba el suelo de la sala con el exaltamiento del público ante estas otras dos canciones. Y aunque La Toscana lleve relativamente poco en plataformas digitales, ya es «portada y titular«.
«En este disco se cuentan todo historias nuestras. Hay veces que hay gente tiene el éxito, pero no hace las canciones, y hay veces que tienes las canciones y no el éxito. Y vas y escribes una canción para alguien sobre una cosa muy concreta. Te vuelcas ahí porque estás enamorado. Le explicas la historia, terminas la canción, pasan los meses y de repente el artista está presentando tu historia como si fuera suya en un programa de máxima audiencia. Tú te vas a casa hecho una mierda y escribes: mañana lo dejo«. El cuarto tema de la noche fue, como el vocalista dijo, Mañana lo dejo, y con sus palabras dejó perfectamente claro lo qué querían contar con él.

Ya no nos hablamos sería la siguiente canción del disco en sonar, canción que comparten con la banda argentina Silvestre y la Naranja. Esta la cantaron en exclusiva para el público, ya que aunque la lanzaron esta misma noche, los asistentes del evento fueron los primeros en escucharla. «Tu y yo ya no nos hablamos, solo somos enemigos, pero siempre que nos vemos algo dentro se hace añicos, siempre que estamos frente a frente». Así dice su estribillo y viendo la reacción del público madrileño anoche, tiene pinta de convertirse en una de las favoritas del disco.
Tras la actuación, Diego se sentó al piano y empezó a sonar otro de los temas que antes se estrenaron del disco: A la orilla. La magia que desprende este tema hizo que se generase un ambiente íntimo e hizo que muchos corazones de los que había en la sala, por fin, sanasen. La emoción no cesó, ya que la siguiente canción, Fiera, llegó de la mano de un mensaje más que alentador. Fiera es una canción «para alguien que estaba en un momento en el que no se podía atener a nada», «yo voy a estar ahí siempre«, decía el vocalista. Con este tema que aún no ha salido en plataformas digitales, Veintiuno cierra El Arte de Perder.

Finalizaba la noche y los toledanos no podían irse sin tocar una de sus canciones más escuchadas, La Vida Moderna, tema que comparten con Love of Lesbian. Con este, terminaron el espectáculo, dejando tres canciones del álbum sin revelar todavía: Dominó, Chihiro y Leona.
Tras el bolo de ayer, podemos decir que estamos ante uno de los mejores discos del año. La evolución de Corazonada a El arte de perder es más que visible y el concepto del nuevo álbum es igual de magnético que las letras de Diego Arroyo. Tendremos que esperar al viernes a escucharlo por completo, pero ya podemos confirmar que Veintiuno seguirán siendo nuestros perdedores favoritos.


