Entrevistamos a Marina Reche para hablar de su nuevo single, su hermana, las experiencias que esconden sus canciones o una colaboración con Belén Aguilera, entre otras.
«Supongo que es algo que me va a acompañar toda la vida, independientemente de mi carrera. Sí que es verdad que durante estos años, después de Operación Triunfo y que mi hermana saliera del programa, he sido la hermana de Alba. Y yo con todo el orgullo de mi corazón». Marina Reche (Elche, 2000) entró en el foco mediático cuando su hermana, Alba Reche, quedó en segunda posición en Operación Triunfo. Pese a no formar parte del programa, Marina notó que mucha gente se volcaba en ella, dando así inicio a su faceta de cantante y compositora de manera pública, creciendo simultáneamente con la presencia de su hermana en la misma industria: «En cuanto a hacer mi carrera musical, prefería crear mi caminito individual sin que mi hermana, dentro de que sigue siendo mi familia y va a estar presente todo el rato, estuviera en ese camino. Por ejemplo, cuando voy al estudio o compongo, no voy con mi hermana, independientemente de que es una persona que admiro y que me encanta lo que hace. Intenté trabajar yo individualmente, no solo por lo que diga la gente, si no por mí misma y por sentirme realizada también al hacerlo».
Le preguntamos a la joven cómo consiguió deshacerse de la etiqueta de ‘hermana de’ para empezar a ser reconocida por su propio nombre y encontrar su personalidad en la industria para que se le tome más en serio como artista: «Después de que mi hermana entrase a OT, independientemente de que yo entrase o no a la academia, tuve repercusión por ella. La gente ya me conocía. Me ayudó un poquito eso. También, el irme de gira con Juancho Marqués, que somos muy amigos y me llevó de gira con él. Con eso me fui metiendo al mundo. Ir con Juancho también me dio esa exposición. Yo creo que ha sido algo muy orgánico dentro de mis relaciones en la industria, tanto con mi hermana como con Juancho. Nos hemos ido acompañando y la verdad estoy muy agradecida, me han ayudado siempre en ese aspecto. Sentía que no empezaba de cero del todo, porque al final gracias a ellos y a subir vídeos míos en las redes cantando, empezaba yo a crear mi público».

«Al principio yo siempre iba acompañada porque me ponía yo misma trabas en la cabeza. Me costó un poco el inicio de ir al estudio y sentirme insegura de sacar una canción. Al costarme un poco, tuve que hacer como mi pequeño equipo, que me acompañaba y me ayudaba. Estoy súper agradecida. Sí que es verdad que poco a poco vas ganando confianza y al final se te hace un poquito más llevadero, dentro de la soledad que puedes llegar a tener a la hora de componer. Ha sido un camino muy bonito, yo he acompañado a Alba hasta hace muy poquito en sus conciertos y ahora supongo que es hora de ir como un pajarito solito. Pero siempre de la mano». La ilicitana lleva siendo reconocida por su voz y su presencia escénica desde hace cinco años; aún así, su gran presentación como compositora no llegaría hasta este mes de junio de 2023, cuando Marina sorprendió con su primer EP, claridad, cuyos temas fueron creciendo según emanaban las emociones en la cantante: «En claridad vemos canciones de estilos muy diferentes. Entonces depende. Yo prefiero las que escribo en mi casa llorando, que todavía tengo las gotas en la libreta, de las lágrimas. Pero sí que es verdad que depende mucho también. Hay días que vamos al estudio y ponemos una referencia de qué estilo me gustaría hacer. Muchas veces agradezco en directos el cantar las canciones más moviditas, que me lo paso super bien con la gente. Esas canciones se agradecen. Pero es verdad que dentro de mi corazón están las canciones que escribo en mi habitación sola. En esas canciones lo que hago es que, como yo ahora mismo no controlo ningún instrumento al 100%, me pongo type beats de YouTube, busco alguno que me inspire, y cuando encuentro un piano, balada triste, me pongo a componer encima. Y ya luego se lo llevo al productor, el productor hace otra producción, y la transformamos. En realidad es así, yo en mi casa, con mi ordenador, improvisando».
En esta recopilación de canciones escuchamos la que se corona como el hit más famoso de Marina, Por si quieres volver. «Pues mira, yo esta canción puntualmente no sabía ni si la iba a sacar. Esta canción la hice la semana de antes de uno de mis primeros conciertos, en Barcelona, que era una bastante mala etapa mentalmente. De la misma manera que me surgen todas las canciones así más íntimas como 13+1, y Por si quieres volver, esta surgió a las 3 de la mañana en mi casa, y como la escribí una semana antes del concierto de Barcelona, pues estaba como a medias. Y pensé que como tenía media hora de concierto porque no tenía muchas canciones fuera, quería hacerles un regalo a mis fans y cantar esta canción que tenía a medias, que no sabía ni si va a salir si quiera. Y ahí fue la primera vez que la canté en directo. Luego cuando plateamos el EP para más adelante dije ‘¿porqué no la voy a meter?’, pero yo ni siquiera tenía planteado sacarla. Entonces por eso va en el EP, sin videoclip, como single. No me esperaba el recibimiento tan grande que ha tenido esta canción. Cuando la gente la encuentra como single dentro del EP es algo con mucho valor para mí. Creo que la gente empatiza mucho. El amor mueve a la gente, y para mí es el motor de la vida ahora mismo. Y bueno, puede empatizar, hacerla suya. Es una canción que habla de la reconciliación, y al final es un punto por el que cualquier persona ha podido pasar. He visto muchos comentarios de ‘yo no se la dedico a mi pareja, se la dedico a mi mejor amiga que he perdido. Me encantaría volver y reencontrarme con ella’. Cada uno se lo lleva a su terreno y es algo maravilloso de la música, la verdad».
Marina ha sido una de los muchos artistas que, sin darse cuenta, han sido impulsados por el gran trampolín de Tik Tok. Cuando una canción se expande por la aplicación, haciéndose viral por la cantidad de contenido que genera, la exposición de la propia compositora se multiplica por mil, hasta llegar a un punto que sus fans cargaron Tik Tok con el trend de la canción: «En TikTok se empezó a mover muchísimo. Yo hice un día un video en Galicia corriendo con la lluvia, un poco dramática, y no esperaba que todo el verano iba a ser videos de la gente corriendo por la playa, monísimos, igual que yo. Llegaba un punto que entraba en la app, fuera la hora que fuera, y me salía la canción en speed up sonando. Ahí me di cuenta que estaba teniendo bastante repercusión. Ya no tanto los números de Spotify, no me fijaba tanto, si no el meterme a una red social y que fuera todo el rato mi canción sonando. En general ver la reacción de la gente me hace muy feliz. Intento todo el rato agradecer el tiempo que dedica la gente, porque una cosa es escucharla en tu casa y otra es de repente estar en la playa, pillar a tu amigo, familiar o lo que sea y que te grabe un video haciendo eso. La gente dedicaba tiempo, no sólo a escuchar, si no a hacer un vídeo, subirlo. Realmente es algo que agradezco mucho. Lo valoro. Intento todo el rato verlo todo, resubir todo lo que podía, comentar. Yo lo agradezco mucho, porque personalmente en mi cabeza tengo un mensaje de esa canción. Trato mis canciones como cartas, básicamente, las más personales, y claro, que cada uno utilice esta canción para hacer su propia carta, a mí me parece maravilloso».

Aunque el escaparate de las redes sociales pueda ayudar a despegar la carrera de compositores y artistas novatos, toda luna tiene su cara oscura; en el caso de Marina, le preguntamos como maneja ella el hate de las redes y los comentarios sin cara ni nombre que pueden acordonar a cualquier personaje público: «Al principio, como tú dices, que somos pequeños de verdad, muchas veces ver comentarios negativos te sorprenden. La primera vez que los ves no son agradables. Sí que es verdad que yo no tengo muchos mensajes negativos, pero al principio, aunque tuviera cien positivos y 1 negativo me sentaba en el negativo y no sabía el porqué me estaban diciendo eso, o qué tenía que hacer mejor. ‘Igual no canto tan bien’, pensaba. Entonces es un trabajo que tienes que hacer y la experiencia te lo da muchas veces, de fijarte al final en lo que vale la pena, en el comentario constructivo, en el que realmente te apoyan y en el fan que pone nombre y cara, que también es real. Entonces intento no fijarme. Hoy en día sí que es verdad que estamos mucho con las redes sociales y contamos muchas cosas pero allá uno y con su conciencia tranquila, la verdad. Yo apoyo totalmente a la gente que valora lo que hacemos y que utiliza su tiempo en comentar constructivamente. Así que bueno, los malos comentarios van a existir de aquí a mucho tiempo. Ya se les pasará», comenta, entre risas.
Otros de los perjuicios de dedicarte a la música frente a una audiencia tan masiva es la evasión de privacidad por parte de fans y prensa, sobre todo, cuando incorporas líricamente tus propias experiencias, miedos y vértigos. Mientras hablamos con la artista comparamos su caso con Taylor Swift, que es históricamente reconocida por escribir canciones sobre sus ex: «Justo esta semana llevo toda la semana sin dormir por esta pregunta. En relativamente poco, voy a sacar un tema que es muy personal y que, por ejemplo, parece que estoy hablando de algo muy concreto. Pero sí que es verdad que dentro de mi cabeza a la hora de componerla se quiere referir a diferentes situaciones que por desgracia mi entorno y yo hemos tenido que vivir. Entonces si que es verdad que da pie a entender algo la canción, pero en mi cabeza es más general de lo que parece. La gente va a sacar conclusiones, van a hablar. Y es justamente lo que me has preguntado. Obviamente me quita el sueño, porque estoy como soltando una bomba afuera, pero bueno, tienen que entender que son canciones, depende mucho del momento en el que lo hagas. Yo creo que esta canción, que la hice hace tiempo, es algo en lo que en mi día a día no estoy. Pero al final es una canción que existe, que me pasó, y lo traduje en una canción. ¿Que ahora mismo yo esté en otro punto de mi vida y ya no tenga ese sentimiento? Pues seguramente. Al final las canciones son una etapa. Taylor Swift, maravillosa ella, estará contando sus experiencias y va a hacer, literal, lo que quiera o pueda hacer. La gente también conocerá las historias que hay detrás. A mí me parece maravilloso, porque yo soy exactamente igual. Pongo nombre y apellidos en todas mis canciones. Entonces bueno, al final son mis vivencias y la forma en la que yo puedo traducir ese sentimiento o esa sensación. A mí me encanta, la verdad… ¿Qué quieres que te diga?».
Siguiendo el hilo de la conversación por ese inminente nuevo single de Marina, que saldrá en las próximas semanas, charlamos sobre la canción y en qué se ha inspirado para llegar a ella: «Es una canción muy personal que saca una parte de mí que, a lo mejor, al recordarla, puede remover. Una canción muy sentimental. Dentro de la pena, la rabia, la incertidumbre que puede abordar una situación que sorprende. No hablo ya sólo de algo personal, sino de algo que he vivido a lo largo de mi vida, tanto con mis familiares como con mis amigas. Una representación de una situación que por desgracia muchas personas vivimos. Habla de la pena también. No sé cómo describirla, la verdad, sin decirte exactamente lo que es. Pero vaya, es una canción en la que Marina vuelve un poco a las baladas. Vuelve la parte tristona, un poco la parte oscura».

«Muchas veces, cuando me preguntan en prensa o donde sea por algo muy personal, digo que mi límite está en las canciones. Puedo contar lo que he contado en las canciones. Meterme en indagar en lo personal no lo hago. Como máximo, quien quiera saber algo de mi vida personal, que escuche mis canciones. Ahí tendrán toda la información». Marina utiliza su voz para dar cabida a todas las historias que tiene que contar, como un tipo de terapia, para lavarse, limpiarse y sacar lo máximo posible de ese dolor, pese al miedo de estar desnudándose demasiado en cada letra que escribe. »Con mis canciones anteriores yo recuerdo, por ejemplo, cuando yo saqué 13+1, media hora antes de que saliera, pensaba que quizás la canción no era tan buena, o que quizás me estaba pasando de explicita. Sí que es verdad que al final es mi forma de expresarme y de canalizar todas esas emociones que, como te digo, las utilizo como cartas pero también, por ejemplo, 13+1 me ayudó mucho psicológicamente en una mala etapa de mi vida. Cuando la saqué fue como soltar un peso que tenía encima. No sabía cómo la iba a recibir la gente. Entonces obviamente te sientes un poco desnuda dentro de la industria, con el público. Sientes como que pueden saber muchísima información, pero que luego al final son etapas y canciones, es el punto de vista de alguien. A lo mejor desde fuera puede verse de una forma y yo en realidad me refería a otra cosa, por ejemplo con 13+1; en esta canción hay números, y la gente no entendía qué significaban. Cada una que lo interprete como quiera, como buenamente pueda. Das información tuya pero al final es un poco mi esencia, estoy contando cosas que me pasan, experiencias. Son mis verdades. Creo que a la hora de un directo o de escuchar una canción yo misma pienso que al haber vivido eso literalmente, me emociona lo que estoy contando. Muchas de las canciones se interpretan también tan personales desde el público, que saben que es algo que me ha pasado de verdad y por eso lo estoy contando».
A la hora de hablar de otros artistas jóvenes con quien compartir canción, no puede faltar preguntar por una canción con su hermana: «Sí, es algo que hablamos mucho y la gente nos pregunta mucho, yo creo que todavía no se ha dado y falta un poco pero a nosotras nos encantaría, compartir escenario y una canción. Sería algo muy especial para las dos». También le nombramos a Belén Aguilera, amiga de la cantante, como futura colaboración: «Hace dos días nos saltó un vídeo, que nos habíamos conocido hace cuatro años. Llevamos ya cuatro años juntas, y a nosotras nos encantaría, por lo menos a mí, una canción. Yo creo que en algún momento surgirá, de momento no nos hemos metido al estudio para hacerla. Si yo hablo de colaboraciones me encantaría hacerlo con amigas, pasárnoslo bien en el estudio, y luego crear y compartir escenario. Encima Belén es una persona maravillosa también, entonces me encantaría».

Nos cuenta también la cantante que las entradas para su concierto el próximo 19 de enero de 2024 en Madrid se agotaron en 7 minutos: «Fue muy loco. Ese día yo estaba en Dublín, con mi hermana, y salieron, cuando, de repente, empezó a fallar la web. Llamamos a mis managers, preguntando por qué estaba pasando eso, que igual se había caído la página o igual no iba. Me extrañaba mucho que se fueran a acabar tan pronto. Pasaron cerca de diez minutos y ya no había más entradas. Fue muy loco. Era la primera vez que yo vendía un ticket como tal. Que alguien te compre la entrada lo valoras mucho. Se acabaron tan pronto que fue un shock para mí. Entonces muy bien, la verdad. Estoy súper feliz. Hasta estábamos pensando en hacer otra fecha pero vimos que lo mejor iba a ser esperarnos a la gira, hacer una gira por toda España, lo máximo que se pueda. Tengo muchas ganas».

«Ahora mismo estoy en un nuevo ciclo, básicamente. Todavía no he anunciado nada públicamente pero estoy volviendo a escribir. Estoy escribiendo sobre toda la experiencia que he vivido durante todo este año de sacar el EP, después de sacarlo, yendo también puntualmente a mi infancia, como esos recuerdos de que pensaba en la música y no sabía tampoco si me iba a poder dedicar a ello. Entonces bueno, es una linda etapa de mi vida porque tampoco me esperaba el recibimiento de claridad así tan grande, que estoy súper agradecida. Muy feliz, la verdad». Nos despedimos de Marina comentando lo contenta que está en la etapa artística que ha aflorado en su vida ahora mismo.
Después de una conversación entre amigos, más que una entrevista, donde la artista se ha encontrado con «algo cercano, maravilloso» y «muy cómoda» («si nos vemos por la calle, me acordaré de ti, Miguel»), nos queda esperar con ansias las nuevas historias que Marina Reche tiene que contarnos; escuchar todo lo que tiene que decir y gritar sus canciones mientras nos graban y corremos en la playa. Pero, sobre todo, tenemos que dejarla dormir ya.

