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El misterio de la última foto de Gerda Taro

John Kiszely, hijo del médico que aparece tratando, a quien se supone que es, Gerda Taro: «Me pareció una foto maravillosa, me sentí muy orgulloso de mi padre y de lo que había hecho durante la Guerra Civil Española»

Gerda Taro nació en Stuttgart el 1 de agosto de 1910. Al ser judía tuvo que huir de alemania en 1933 debido a la persecución nazi. Exiliada en Paris, y un año más tarde conoció a quien se convertiría en su pareja, Endre Frieddman. Ambos  entablaron una relación amoroso-profesional en la que el  talento y la destreza de ambos se fusionaron en una de las mayores leyendas del fotoperiodismo internacional: Robert Capa, seudónimo que en la actualidad es atribuido a Frieddman. En la capital francesa ambos iniciarían sus primeros pasos en el periodismo y en la fotografía. Poco después Taro sería la primera fotoperiodista de guerra de la historia, y también la primera que murió informando.

Mientras que la carrera de Robert Capa discurrió en un terreno internacional, Gerda Taro dedicó el grueso de su labor fotoperiodística a cubrir la Guerra Civil en el paso de la pareja por España. Donde ambos documentaron el inicio y transcurso de la contienda, desde el ambiente revolucionario en Barcelona hasta la toma del Alcázar de Toledo.

Sin embargo, cuando Capa decide regresar a París, la fidelidad de Gerda a la causa republicana la alentó a quedarse para emprender una prolífica pero olvidada carrera en solitario, retratando con un estilo más visceral los horrores de la guerra y siguiendo muy de cerca las campañas militares del bando republicano. Especialmente reconocida es la cobertura realizada en la batalla de Brunete. Allí, en uno de los frentes más sangrientos de la contienda, sufrió un fatídico accidente automovilístico tras el cual, luego de ser trasladada al hospital de El Escorial falleció el 26 de julio de 1937.

Gerda Taro será recordada por su semblante decidido y un carácter vehemente. Acompañada de su compañero Capa, de su valentía, de su estilo atrevido y realista y  de una  cámara de 35mm, Gerda logró captar el recorrido de uno de los conflictos más convulsos y paradigmáticos de la historia contemporánea. Robert Capa nunca existió. El que se considera como uno de los mejores fotoperiodistas de la historia fue un invento de la pareja conformada por Endre Friedman y Gerda Taro.

La última foto

Un tweet lo puede cambiar todo. En enero de 2016 el ya retirado general británico John Kiszely mostraba en X (Twitter) a sus internautas la fotografía de su padre, médico de las brigadas internacionales, atendiendo a una paciente herida de gravedad. Unos atentos usuarios se percataron de que la paciente fotografiada se podía tratar de la misma Gerda Taro. Efectivamente, una breve y difusa descripción del dr. Kiszely en el revés de la foto corroboraba la idea de que la mujer de la foto se trataba de la fotógrafa en un momento cercano a su muerte. 

Una entrevista de 1992  facilitada por el Imperial War Museum a la revista FV, el doctor Kiszely explicaba con datos poco precisos y un tanto confusos las circunstancias en las que atendió a Gerda Taro, llegando a confundir el nombre de Gerda y la causa de su muerte. El general Kiszely nos pudo explicar en una entrevista su visión personal ante los datos y detalles de la misteriosa fotografía y las circunstancias que la rodean.

Entrevista a John Kiscely

Pregunta: Buenos días John, para empezar, nos gustaría que nos contase acerca de la figura de su padre, y su papel en la Guerra Civil Española.

Respuesta: Mi padre nació en Hungría. Sus padres eran húngaros. Y en 1936, acababa de obtener su título de médico, como médico general, en la Universidad de Szeged. Se estaba especializando como cirujano de ojos. Pero decidió tomarse un tiempo libre porque quería ir a España, a la Guerra Civil Española. En parte, por motivos político para apoyar a las Brigadas Internacionales, pero sobre todo porque pensaba que sería ventajoso para su carrera médica trabajar en una zona de guerra. Así que en 1936, viajó a España y se unió a las Brigadas Internacionales. Creo que fue en octubre o noviembre, pero para ser honesto, la mayor parte de lo que sé sobre mi padre en España no proviene de lo que me haya contado, si no de lo que le escuché a través de entrevistas.

Hizo muchos amigos en España y aún se mantenía en contacto con ellos. Pero no podía regresar a España mientras Franco estuviera presente. Y nunca regresó hasta que murió Franco. Y luego regresó una o dos veces para ver a viejos amigos. El más cercano de sus amigos era un colega médico con el que trabajaba en las Brigadas Internacionales llamado Broggi, creo que Moisés Broggi. Así que regresó varias veces a España. Y recuerdo que el Dr. Brogi y un colega suyo vinieron a visitarnos en Inglaterra. Oh, ¿cuándo fue eso? Yo era muy joven. Debe haber sido en la década de 1950. Y recuerdo que vino. No hablaba mucho inglés, pero obviamente era un amigo muy cercano de mi padre. Creo que el amigo y colega más cercano de mi padre de España. El vivía en Barcelona.

P: ¿Crees que su labor en la Guerra Civil Española le inspiró para perseguir su carrera militar?

R: Para ser honesto, mi padre no tenía una opinión muy alta de las personas militares. Y creo que parte de ello fue que vio en España mucha incompetencia militar. No es sorprendente que muchos de los que estaban luchando con las Brigadas Internacionales fueran aficionados. Eran voluntarios que se habían unido. No eran personas militares profesionales. Pero no, no creo que eso me haya influido de ninguna manera. No, no lo hizo.

P: Respecto a la fotografía que encontró de su padre junto a la supuesta Gerda Taro, ¿el doctor Kiszely le comentó algo o hablo de ella alguna vez?

R: No sé cuándo consiguió esa fotografía, porque creo que en una entrevista con Conrad Wood, dijo que no recordaba a Gerda Taro. Se reconoció a sí mismo en la fotografía. Pero dijo que no sabía que era Gerda Taro en el momento en que la estaba tratando. Era solo otra víctima. Y también dijo, creo que en esa entrevista, que no pensaba que la persona que tomó la fotografía supiera que era Gerda Taro. Y encuentro eso desconcertante porque no puede ser frecuente que la gente entrara y tomara una fotografía de él tratando a una víctima. Entonces debe haber algo especial en esta víctima. Y habría supuesto que la persona que tomó la fotografía dijo: «Estoy tomando una foto de ti porque esta es una persona muy famosa o podría ser una persona muy famosa».

Pero él no recordaba nada de eso. Así que dijo: «No sabía que era Gerda Taro. Y no creo que la persona que tomó la fotografía supiera que era Gerda Taro». Pero debo decir que cuando dio esta entrevista en 1992, mi padre tenía 83 años. Era bastante mayor. Y no me sorprende que se equivocara en algunos detalles. No me sorprende. Por ejemplo, dijo que era Frank Capa en lugar de Robert Capa. Seguía mucho las películas. Así que el nombre Frank Capa sería, ya sabes, recordaría ese nombre, pero no necesariamente Robert Capa. Y también creo que se equivocó en algunos detalles sobre cuándo y dónde. No estaba del todo en lo correcto, que era julio, no junio, o que era Torrelodones o El Escorial.

P: ¿Puede contarme como fue el momento en el que halló la fotografía de su padre?

R: Sí, yo tenía una caja de sus fotos y simplemente no las había revisado. No puedo recordar si las había revisado alguna vez. Empecé a mirarlas. Y muchas de ellas no tenían nada escrito en la parte posterior, solo fotos de España, fotos de personas no identificadas. No se podía hacer mucho sentido de ellas. Pero hubo una, y en realidad no miré la parte posterior de ninguna de ellas al principio. Y era una imagen impactante de él haciendo su trabajo como médico con esta chica que había sido asesinada. Y me pareció una foto maravillosa de un médico, mi padre, tratando muy sensiblemente a esta persona fallecida. Y de repente me sentí muy orgulloso de la foto y orgulloso de lo que había hecho mi padre. Y la publiqué en Twitter, X, y simplemente dije, aquí hay una foto de un médico en la Guerra Civil Española tratando a un paciente.

Y estoy orgulloso de esto porque este médico es mi padre. Y lo publiqué en Twitter y recibí muchos «me gusta» y respuestas. Y alguien dijo, ¿cuándo y dónde, y hay algo escrito en la parte posterior? Y volví y saqué la fotografía de nuevo y miré en la parte posterior. Y sí, estaba escrito lo que he dicho. Y lo puse en Twitter como respuesta a esta persona. Y luego me sorprendió enormemente. Fui inundado con muchas personas diciendo, «Gerda Taro, Gerda Taro». Pero, para ser honesto, tuve que buscarla en Google para averiguar quién era. No sabía quién era Gerda Taro. Y luego descubrí, sí, es una persona icónica con una vida fantástica que había vivido. Y luego ya no me sorprendió que tanta gente en España y en Francia, en Gran Bretaña y en todo el mundo estuviera interesada en que aquí estaba una fotografía de Gerda Taro que acababa de fallecer.

 

Reportaje hecho por Pedro Pascual y Pablo Seco

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