El luchador de la UFC deleita al espectador con un filme que muestra su lado más personal
No es sorpresa para nadie que, tras coronarse como campeón de la UFC, la fama de Ilia Topuria ha alcanzado límites insospechados. Su repercusión mediática ha llegado a tal punto de poder hacer una película sobre su carrera, la cual, se estrena en salas de toda España este 19 de septiembre.
Esta es una producción de Señor Mono, con la participación destacada de Movistar Plus+ y distribuida nacional e internacionalmente por Filmax. En ella, se pueden ver las múltiples facetas del peleador, la cual funciona como una representación de Rocky, pero un Rocky real. «Me van a poder conocer en muchas facetas de mi vida: como El Matador, como padre, como hermano…», explicaba Topuria en la presentación oficial de la película del pasado 3 de julio.
Confianza como pilar fundamental
La confianza en si mismo que posee Ilia no es nueva para nadie, capaz de pronosticar el resultado de todas sus peleas. Esta es la misma en la que se sustenta la película, ya que comenzó a grabarse en abril de 2023. Esta fecha es anterior incluso a la pelea contra Josh Emmett. Esto quiere decir que antes de conocer a ciencia cierta que El Matador iba siquiera a pelear por el cinturón contra Volkanovski, ya había convencido a todo el mundo encargado de la película de su posterior éxito.
Además, esto hace que la cinta funcione a modo de cuenta regresiva hasta el ansiado momento, donde Ilia Topuria se convertía en campeón de la UFC. Y esta empieza con la pelea ante Josh Emmett y su respectiva preparación. Sin embargo, la película, la cual funciona a manera de documental, no actúa de forma lineal, pues sabe detenerse en los momentos adecuados para viajar al pasado.
A través de la participación de su familia (padre, madre, hermanos…), amigos, entrenadores… se nos cuenta sobre su pasado, sus orígenes en Georgia (con la guerra como momento clave), llegada a España y primeros pasos en el deporte. Así como su ascenso como figura mediática y como ha logrado vender su imagen.
Las mil caras de Ilia Topuria
Como Matador, si, pero también como padre de familia, como hijo, como amante… En definitiva, como persona. Así es como la obra refleja al hispano georgiano, ni más ni menos. Se le puede ver dentro de la jaula y disfrutando con su familia y amigos, pero también en momentos en los que se le nota más enfadado, irascible, como cualquier persona real. No tiene reparo en mostrar el lado más amoroso, religioso y sentimental de Topuria. Y es que, en adición, la película emociona.
Sientes lo duro del corte de peso, el sufrimiento de la familia desde el otro lado y el glorioso elixir del trabajo recompensado. Aunque ya hayas visto las peleas las vuelves a sentir con la misma e incluso mayor intensidad, como si la estuvieras viviendo desde dentro. La emoción y el sentimiento que desprende hace que se te erice la piel. Y, de esta forma, la cinta consigue humanizar al peleador que se sube a la jaula.

En el interior de una pelea de categoría mundial
A pesar de que el filme podría funcionar por sí mismo a la perfección, es una obviedad que el público base son los aficionados a las artes marciales mixtas (MMA). Pues bien, estos también tienen su dosis de entretenimiento. Además de poder revivir los combates van a conocer los entresijos de una pelea. A los entrenamientos, que se pueden ver en cualquier sitio, se suman dos facetas igual de importantes.
Una es el corte de peso, donde se lleva a otro nivel en la película. Se ve de manera completa la bajada, siendo seguramente la parte más emocional de la obra, pues se aprecia el sufrimiento en cada plano. La otra, y muy importante, es el trabajo de estudio de los entrenadores acerca del rival. El como lo analizan para buscar huecos y maneras de atacar. Se muestra como está todo medido a la perfección. Sin duda, estos elementos combinados hacen que la película sea disfrutable para todo el mundo, no dejando indiferente al que la vea.


