El aclamado escritor, novelista, guionista y ensayista estadounidense Truman Capote, nacía tal día como hoy hace 100 años
Truman Streckfus Persons nació en Nueva Orleans en el seno de una familia humilde. Fue criado entre granjas, lo que le llevó a imaginar y escribir mundos más allá de las cuatro paredes del gallinero. Con tan solo ocho años, su madre se casó con otro hombre que no era su padre biológico, Joe García Capote, de origen canario y del que adoptó los apellidos. Pasó a ser conocido como Truman García Capote, aunque más tarde se quedaría en Truman Capote. Fue tan importante su trabajo, que más de una veintena de publicaciones fueron llevadas al cine y a la televisión.
Primeros años de Truman
Con once años, tras vivir durante unos años alejado de su madre en Monroeville, comenzó a escribir. Aquí conoció a una de sus mayores inspiraciones y una amiga que lo acompañaría en toda su carrera, Harper Lee, autora de Matar a un ruiseñor. Así, al alcanzar la mayoría de edad, el originario de Luisiana comenzó a trabajar para la revista New Yorker, donde seleccionaba recortes y tiras cómicas. En 1946, tres años después de abandonar la revista, recibe el premio O. Henry por su relato corto Miriam, publicado en la revista Mademoiselle.
Durante los años venideros, su estilo le asegurará un sitio en el mundo de la literatura como discípulo de Edgar Allan Poe. Su estilo gótico y su clara inspiración en el escritor romántico estadounidense le llevaron a recibir la ovación de todo el sector literario. Con 23 años, Truman Capote publica Otras voces, otros ámbitos, una obra que trata la muerte de la figura materna y la homosexualidad, siendo una de las primeras en hacerlo abiertamente. Una novela que incluye contenido autobiográfico del propio Truman y que continúa con su estilo gótico tan característico.
Años 50 y 60, el Nuevo Periodismo
En los años 50 pasará por Italia, Grecia y España, entre otras, y escribirá alguna de sus obras más reconocidas, como El arpa de hierba en 1951 y Breakfast at Tyffany’s en 1958. Esta última recibiría adaptación al cine, titulada en España Desayuno con diamantes. Poco después, su contacto con el mundo del periodismo en el New Yorker, le hace interesarse por lo ocurrido a una familia en Kansas. Con la ayuda de la ya gran escritora Harper Lee, Truman Capote dará forma a su gran creación A sangre fría en 1966, una obra que combina periodismo y literatura y un pilar fundamental en el Nuevo Periodismo. Se trata de la obra magna del escritor norteamericano y la puerta de entrada a un nuevo tipo de literatura que se hará global.

Es por ello que, Capote, junto con Wolfe y Mailer, se le considera el padre del Nuevo Periodismo (New Journalism). Fueron siete años de investigación y creación de una obra que se incluye dentro del género non-fiction novel, en el que el reportaje y un nuevo entendimiento de los conceptos de realidad y ficción quedan al servicio del público. Sin faltar a la verdad, Truman le añade matices de ficción para hacerlo más accesible en forma de reportaje. Durante los siguientes años, esta obra fue considerada como una de las más duras de la década por la forma en la que trata la brutalidad de los asesinos y los distintos sucesos.
Últimos años de Capote
Una vez llegado a los años 70, Truman comenzó a escribir Plegarias atendidas, su obra inacabada. En 1980 publicó Música para camaleones, una colección de relatos cortos, entrevistas y escritos. Cuatro años después, Truman Capote falleció debido a una insuficiencia hepática a la edad de 59 años.
Su obra póstuma, Plegarias atendidas, fue publicada en 1987 y solo cuenta con tres capítulos en cuyo protagonista, P. B. Jones es un escritor bisexual que busca el estrellato. El título de esta obra proviene de Santa Teresa de Jesús: «Se derraman más lágrimas por las plegarias atendidas que por las no atendidas». No solo dejó eso tras marcharse, pues sus aportaciones son incalculables en el mundo del periodismo y en el del colectivo, siendo uno de los primeros en tratar el tema abiertamente. Se cumplen 100 años desde que Truman Capote llegó al mundo, pero su legado será para siempre.

