Un retorcido juego en el que tu cuerpo es ocupado por otra persona
El apabullante thriller de Greg Jardin llegó a Netflix el pasado 4 de octubre con una narrativa y un ritmo trepidante. Desde su estreno se ha convertido en una de las películas más comentadas en redes sociales. Su estética es muy similar a Bodies, Bodies, Bodies pero introduce la ciencia ficción y los dramas de pareja incrustados en una edición y fotografía impecables. Los protagonistas se convertirán en peones de un juego donde la confianza no es suficiente para sobrevivir.
Esta comedia de terror tuvo su gran estreno en el Festival de Cine de Sundance el 19 de enero de este año y cuenta con algunas caras conocidas; Alicia Debnam-Carey (Los 100, Fear The Walking Dead) Devon Terrel (Maldita, Barry), David Thompson (La calle del terror, A Golpe de Monedas), Brittany O’Grady (Star), James Morosini, Gavin Leatherwood (Las escalofriantes aventuras de Sabrina, La vida sexual de las universitarias), Nina Bloomgarde y Reina Hardesty.
La trama
Un grupo de viejos amigos de la universidad asisten a una fiesta preboda. Lo que empieza como una celebración típica marcada por reencuentros y secretos, toma un giro siniestro cuando un invitado inesperado aparece con una misteriosa maleta. Su interior contiene un peligroso juego en el que los participantes deberán intercambiar sus cuerpos a lo Freaky Friday y adivinar sus nuevas identidades en base a su comportamiento. Desde ese momento, se desencadenaran eventos perturbadores que pondrán a prueba las relaciones del grupo, llevando a los protagonistas a hacer cosas que llevaban mucho tiempo queriendo hacer. En resumen, un retorcido juego donde los impulsos salen a la luz mientras tu cuerpo es ocupado por otra persona.
El director se encargó tanto de la dirección como de la edición de este largometraje. Los anteriores trabajos de Greg Jardin fueron sobre todo vídeos musicales y episodios de televisión, de ahí que el ritmo de la película sea tan frenético y armonioso. Tiene un estilo único y muy marcado, que se acerca mucho a lo musical.
El espectador como jugador
Una mansión gigantesca y ocho jugadores, cualquiera podría decir que estamos hablando del Cluedo, pero en realidad se parece más al ¿Quién es Quién? Sin embargo, la película va mucho más allá de una simple tensión familiar sobre el tablero; los protagonistas se convertirán en peones de un juego donde la confianza no es suficiente, hasta el punto de convertirse en un desafío mental en el que el objetivo es sobrevivir.
Cada integrante del grupo tiene una personalidad muy marcada, algo que es crucial para no perder el hilo, Forbes es el rarito con dinero, Shelby la normal, Cyrus el novio pervertido, Maya, la hippie, Reuben el fiestero o Nikki la influencer. Greg Jardin quiere que el espectador tenga un buen manejo de estos personajes antes de que comience el juego, y lo consigue gracias a recursos de edición como la pantalla partida, los flashbacks y el dominio de una paleta de colores específica. Incluso da paso al humor y a la libertad de que acabes hecho un lío, dejando que tú también participes en el juego.

La crisis de identidad y las emociones al borde del precipicio
Lo que en un principio parece ser una temática cliché, que no sorprende o que parece estar muy visto, evoluciona a un entramado de temáticas muy complejas que nos hacen ver cómo son los personajes en realidad, además de rematarlo con la guinda del pastel; el plot twist final.
En primer lugar, estaba claro que los protagonistas no iban a jugar limpio. Si así fuera, la película perdería casi toda su esencia. Hacen trampas para conseguir lo que quieren, se hacen pasar por otros integrantes, diseñan estrategias y hasta se van de rositas cuando obtienen un beneficio propio.
En segundo lugar, estas trampas se ven favorecidas por el hecho de que algunos de ellos tienen problemas de autoestima o no están cómodos en sus relaciones de pareja. Esto lo vemos en Shelby y Cyrus, quienes aspiran a tener una vida más excitante, pues ambos llevan encerrados en una relación que ha perdido su chispa; Shelby siente celos de Nikki y Cyrus está obsesionado con ella. Incluso, Reuben, quien está a punto de casarse, tuvo una relación con Maya en el pasado y no consigue olvidarla. Al final, los protagonistas se convertirán en peones de un juego donde la confianza no es suficiente para sobrevivir.
El subtexto
No podríamos incluir esta película únicamente en la lista de 10 películas que ver este Halloween y tampoco la podríamos encasillar en un solo género. Lo Que hay Dentro se empapa de thriller y de su subgénero más psicológico, pero su eje dramático gira entorno a una tragicomedia que retrata la crisis de identidad de una forma adictiva y angustiosa. Expone los límites a los que puede llegar una persona para sentirse completa y validada, algo que pasa en el mundo real, dejando a un lado la ciencia ficción. Ahonda en la peligrosidad de ser un bocazas y en lo difícil que puede resultar mantener amistades duraderas.


