Vega lanza Ignis, su undécimo disco que tiene una propuesta artística y musical muy especial y diferente
Hoy, 25 de octubre, ha salido Ignis, el úndecimo disco de la cantante cordobesa, Vega. En esta entrevista, la artista con más de 21 años de carrera nos da más detalles del proceso de creación, los detalles del simbolismo del fuego en su vida y obra, y el significado empoderador de sus letras.
Pregunta: Para empezar, para todo el que esté leyendo esta entrevista y no te conozca, ¿podrías definir quién es Vega?
Respuesta: Vega es una artista femenina independiente cordobesa, con 21 años de carrera. Soy una artista autora, compositora y, a la vez, gestora y trabajadora de mi propio sello editorial y discográfico que se llama La Madriguera Records, con el que llevo 11 años y con el que he lanzado mis seis últimos trabajos. En todo ese paso de las multinacionales a mi propio sello conseguí dos nominaciones a los Grammy Latinos. Alcancé hitos impensables para mujeres de mi tiempo. Alcancé la libertad de hacer las cosas como yo quería para ofrecerle música a un público de la forma en la que yo decidía.
P: Hoy, 25 de octubre ha salido tu undécimo disco, Ignis, con el cual has decidido hacer algo un tanto diferente a lo que estamos acostumbrados hoy en día. Y es que no has sacado previamente ningún sencillo que adelante cómo va a ser el álbum. ¿Por qué has decidido seguir esta estrategia?
R: Porque creo que es importante poner al público y al artista en el lugar que merece. Creo que yo hago discos y hago canciones que no son un producto frío, son como una especie de ser vivo con alma que tienen la capacidad de emocionar y acompañar en los momentos de las personas que sienten, padecen y viven. Supeditar todo eso a un robot que te dice que te gusta porque te ha estudiado más que tú a ti misma, que dice conocerte mejor de lo que te conoces tú… Yo quiero pensar que todavía somos dueños de nuestros actos y de nuestras decisiones. Entonces, ya no es siquiera un robot. Yo como compañera, ¿por qué veo un disco del que estoy orgullosa y en el que cualquier canción podría ser un single y privarte de escucharlo entero? Si quieres acercarte a él, tú eliges cuál es tu canción favorita. Vivimos en una sociedad en la que no se escucha música, se engulle música. Creo que todo es fruto de un respeto hacia el público y hacia mí misma como artista.
P: Ignis tiene una propuesta artística muy original y especial, con una experiencia multisensorial en la copia física muy relacionada con el fuego. Has trabajado con Paula Marín como directora creativa para desarrollar esto, pero ¿de dónde surgió esta idea? ¿qué simbolismo tiene el fuego en el disco o, incluso, en tu vida?
R: Fue más Paula que yo. Yo siempre tuve claro que este disco era un disco de fuego. De hecho, la palabra fuego se repite en muchas ocasiones a lo largo de él. Y me dijo: “Es un disco muy oscuro, pero en el que te veo más luminosa que nunca. ¿Por qué no abandonas el momento del animal de fuego y te conviertes en el animal por excelencia que es el ser humano? Porque no deja de ser un animal y es una mujer de fuego. Todos esos incendios que cuentas que has pasado hasta llegar aquí te han forjado como la mujer que eres. Así que tiene mucho sentido que al disco le llames fuego”. Y de ahí viene luego Ignis y todo el proceso de conseguir prenderle fuego al disco, sin dañarlo.

Es un disco que habla de incendios que han quemado una parte de mí y dejaron cenizas. Si escarbo debajo ¿podré encontrarme en calma? Así fue cómo surgió la idea de esa portada oscura que, cuando la quemas, aparece la claridad y la calma. Y, como decías, permite actuar a otros sentidos como el tacto o el olfato. Porque, una vez lo quemas, a pesar de estar completamente blanco, sigue oliendo a fuego.
Ha sido muy costoso, pero ha merecido la pena porque, sin darnos cuenta, hemos conseguido hacer algo único en el mundo. Además, es un disco hecho aquí en España en la Imprenta de Tomás Hermanos. Cada pieza es única porque se ha doblado a mano, lo que lo hace muy especial.
P: Siempre has querido reivindicar el empoderamiento o la lucha a través de tus letras. De hecho, en De otro planeta hablas de que alguien va “a cambiar un planeta en declive”, que “es de otro planeta” y “viste con su luz una galaxia nueva”. ¿Qué te anima a escribir estas letras? ¿Te las dedicas a ti misma?
R: Yo soy madre, tengo una hija de 8 años a la que he educado para que siempre valore el trabajo de las mujeres y se valore ella a sí misma. Y somos muy parecidas porque las dos somos muy sensibles y nos afecta mucho lo que pasa en el mundo, las alegrías y el dolor ajenos. Entonces, un día mirándola, dije: “nadie te lo ha dicho aún, pero eres especial y eres de otro planeta. Ojalá el mundo estuviera lleno de gente con esta capacidad empática que tienes solo con ocho años”. Empecé a escribir la canción como si la observase cuando sea mayor para que sea consciente de que es especial. Y me di cuenta de que, al hablar de ella en futuro, en el parecido que encuentro entre nosotras, en parte también estoy hablando de mí, en mi presente, ahora. Creo que es la parte de la magia que tiene De otro planeta es que se puede entender también desde el empoderamiento de una misma o para empoderar a alguien que lo necesita.

P: Durante tus discos has trabajado con varios productores musicales, ¿qué te hizo confiar en Ricky Falkner para este disco?
R: Llevo observando el trabajo de Ricky desde hace muchos años, no solo como productor sino también como músico. Entonces en ese momento en el que yo estaba buscando productor, en un disco en el que siento que es un empezar de cero para mí, pensé en Ricky. Además, él es bajista y yo siento que la columna vertebral que sostiene una canción es el bajo y la batería. Y pensar en mis canciones producidas por un bajista me llamaba mucho la atención. Le pregunté para ver si quería, porque si no quería o no le encantaba la idea, no quería hacerlo con él. Estoy en un momento de mi carrera en el que necesito que quieran trabajar conmigo con las mismas ganas que yo con ellos. Y Ricky dijo que sí. Además, trajo otros músicos a la grabación como Dani Ferrer, David Soler, Angie Sánchez, Víctor Valiente y Xavi Mole, que me ayudaron a que mi disco siguiera dando efecto a que yo soy una mujer de mi tiempo y que sonara como tal.

Yo escribo canciones en las que las letras tienen un peso muy importante, en las que no hay prisa, no hay minutaje, por lo que, si una canción tiene que durar seis minutos, va a durar seis minutos. No es un disco hecho para consumirse, es un disco hecho para disfrutarlo. Y gracias a Ricky y a todo el elenco de músicos hemos conseguido eso.
P: Viendo cómo hablas de él y cómo ha sido todo el proceso, se puede observar que es un disco muy especial para ti. Como has dicho, es un “volver a empezar”. Después de diez álbumes, ¿crees que Ignis ha representado una versión más madura de ti misma o con el que has crecido personalmente mientras lo creabas?
R: Yo creo que he crecido en confort, en libertad, en felicidad. He entendido que yo no creo un sello discográfico para sufrir, monto un sello discográfico para ser libre. Es en el disco en el que más a gusto y más libertad he tenido, otorgada por mí misma en mi propio sello. Para bien o para mal, a los 46 años te das cuenta de que da igual, lo importante es la canción y que a la gente le llegue. Me he dado cuenta de que la música llegará a más o menos gente, pero ojalá que la escuchen personas que se sienten y escuchen una canción de cinco minutos y al acabar se den cuenta de que duraba cinco minutos. Es el caso de Incondicional, te lleva a un mundo que empieza en una melancolía que se va resolviendo y va avanzando y cuando te das cuenta estás en una especie de looping de sintes que te hacen bailar dentro de una melancolía. Ahí creo que es donde se encuentra el arte del creador, que no soy sola yo, sino todo el mundo que ha trabajado conmigo.
P: ¿Cuál ha sido la canción del disco que más disfrutaste creando y cuál es la que más te gusta ahora mismo?
R: Yo tengo una dualidad bien grande con Cristal oscuro y De otro planeta, son como mis dos “todo” dentro del disco. Quizá Cristal oscuro es la canción del disco que más satisface esa vena mía de ser intérprete. Que me toquen la patata realmente todas porque todas son de verdad y todas provienen de un duelo que siempre digo: “si tú te emocionas, yo lloré antes que tú. Si tú bailas, yo bailé antes que tú”. Pero no como una carrera, sino porque son tan de verdad que lo que tú estás sintiendo es algo real que ha sentido otra persona primero. Creo que eso es lo que me representa como artista, que todos mis discos, y este en especial, están llenos de honestidad. Es un disco del que estoy muy orgullosa en general, pero Cristal oscuro o De otro planeta.

P: Pasando a hablar un poco de la industria musical, me interesa saber tu opinión sobre el estado del panorama musical actual. Desde el punto de vista de una persona que entró en el ojo público a raíz de Operación Triunfo en 2002, ¿crees que es algo positivo este tipo de formato para los artistas que salen de él?
R: La pregunta es ¿cuántos siguen ahora? Han pasado por el programa muchos artistas y no muchos han aguantado. Con respecto al programa, creo que es una forma de empezar en la música como otra cualquiera, pero un artista no se crea en un mes. Sin trabajo, sin talento, sin dedicación, sin constancia, sin perseverancia… da igual lo que hagas y da igual el exponente que tengas. A los que han salido de las últimas ediciones, lo único que les deseo es un largo recorrido, mucha constancia y mucha paciencia. El presente es lo más importante, pero en cuestiones de carrera musical lo que más valor tiene para mí no es quién eres ahora, es cuál es tu legado, quién quieres ser y en quién te quieres convertir. Yo la respuesta a esta pregunta la tuve clara desde el primer día, y he hecho un camino de 21 años para acercarme al máximo a lo que quería ser, y aun así hay cosas que se me muestran inalcanzables, pero aquí sigo.
Creo que el algoritmo está arruinando muchas carreras. El otro día anunciaba Carmen Boza que se retiraba de los escenarios y a mí me produjo una pena profunda. Primero porque parece que a nosotras nos arrasan más que a ellos, sobrevivimos peor a las dificultades que plantea la industria. Hablando de industria como todo lo que la conforma: las redes sociales, la dictadura del contenido por contenido constantemente. Y segundo porque la cultura se va a perder a una mujer que era muy particular con una propuesta muy única y auténtica. Y me entristece que se haya retirado publicando un comunicado diciendo que no soporta más los corsés que marca la industria, porque no es la primera ni será la última.
P: ¿Crees que es por todo lo que has mencionado de las redes sociales, la inmediatez y el contenido por contenido, con el que se pierde totalmente el sentido de la escucha y simplemente se consume música, que decidiste crear La Madriguera Records?
R: Yo creé La Madriguera Records para sobrevivir a todo ello. Para no ser engullida por una maquinaria que, entonces, ni siquiera apuntaba a lo que ha llegado hasta ahora ni a lo que va a llegar si continuamos permitiendo que pase. Creé mi sello discográfico para protegerme y seguir siendo yo misma. Yo tenía claro que yo quería un camino mucho más despacio y que mis canciones se escuchasen, no se tragasen.
Recuerdo una cosa que me mató la ilusión completamente hace muchos años, en 2008. La gente me dirá que ese año fue un año maravilloso porque tuve tres hits en la radio que sonaron hasta en la sopa. Y yo recuerdo esa compañía diciéndome: “vamos a presentar Mejor mañana como la canción anticrisis”, porque había una crisis económica muy grande en España. Y mi canción no hablaba de eso, la canción habla de una chica que, a través de la alegría de una canción, superar un momento de tristeza. No es una canción que le diga a la gente: “venga que no pasa nada”. Ahí empecé a ver cómo se desvirtuaban los mensajes de mis canciones y me di cuenta de que yo no quería formar parte de eso. Pero tardé, esto fue en 2009 y La Madriguera Records la fundé en 2013. Tuve ahí unos años de resiliencia y de ser paciente a dar el paso cuando pudiera darlo y cuando estuviera segura.
Cuando recibí mi primera nominación a un Grammy me di cuenta de lo poderoso que era ser yo misma y de la capacidad que tenía de buscar, en su día, patrocinadores para mis videoclips. Porque me los buscaba yo, no me los buscaba la multinacional. Y dije: “¿por qué estoy haciendo esto para ellos si me lo puedo hacer para mí?”.
P: ¿Podremos escuchar Ignis en concierto?
R: Sí, aunque quiero dejar un tiempo para que la gente escuche el disco, se enamore de él y lo disfrute para que cuando me suba a un escenario estemos flipando porque nos encanta. Así que la gira vendrá en 2025.
P: Para terminar, ¿qué le dirías a una persona que esté empezando o quiera empezar en el mundo de la música?
R: Que alguien quiera dedicarse a la música es algo maravilloso que debemos potenciar y apoyar. De hecho, creo en la responsabilidad de los artistas que llevamos muchos años de tender la mano y tender espacios. Yo lo he hecho en mis conciertos y me parece muy importante. Hay una artista joven que se llama Andrea Santiago, a la que conocí porque me mandó un vídeo cantando una canción mía y a la que le dije: “¿te vienes a abrir mis conciertos con tus canciones?”.
Ahora tiene dos discos maravillosos en el mercado, uno firmado con una multinacional. Porque también le dije que, para empezar, sería muy irresponsable por mi parte animar a la gente a hacer una carrera independiente porque es muy costoso, económica y mentalmente. Es más fácil dar ese paso cuando ya tienes una base y un público fiel, aunque sea pequeño. Le dije claramente, y ahora se lo digo a todo el que quiera empezar, que ella era la autora de sus canciones, que no vendiera los derechos a nadie y que leyese muy bien los contratos.


