El WiZink Center se llenó de de nostalgia con el X’s Tour de la banda
En la noche del 20 de noviembre, Cigarettes After Sex transformó el WiZink Center de Madrid en un espacio íntimo y onírico durante su paso por la capital con el X’s tour para presentar su nuevo álbum. El concierto fue lugar donde las emociones del público fluyeron libres bajo un manto de música nostálgica y sensual.
El álbum X’s salió el 12 de julio pero el grupo anunció el tour el 28 de febrero. El 8 de marzo, apenas unas horas después del inicio de la venta, comunicaron que no quedaban entradas para su concierto por Madrid. Siendo esta la penúltima parada del tour europeo, que comenzaría el 29 de octubre en Atenas y cerraría en Portugal el 21 de noviembre. Justo un día después que el concierto de Madrid.

Un estilo único que va más allá
El grupo americano originario de Texas, Cigarettes After Sex, fundado en 2008 por Greg González, ha sabido abrirse paso y conseguir el título de referente dentro del dream pop y el ambient pop. Con influencias como Mazzy Star e incluso The Smiths. Su música tiene un enfoque delicado y minimalista que resuena profundamente en su audiencia.
Desde el lanzamiento de su EP I. en 2012, seguido de su álbum debut homónimo en 2017, la banda ha mantenido un sonido consistente que combina letras íntimas con una instrumentación melancólica. Y es que precisamente uno de los tópicos más mencionados sobre el grupo es la manera en la que son capaces de hacer música cautivadora que no aburra al espectador aún usando la misma melodía en muchas de sus canciones. Con el álbum Cry (2019) y ahora X’s (2024) ampliaron aún más este universo sonoro, llevándonos a paisajes emocionales tan íntimos como cinematográficos.
Greg Gonzalez, vocalista y compositor principal, describe su música como “romántica y soñadora”. Sus letras, casi susurradas, exploran temas de amor, deseo, nostalgia y pérdida, resonando especialmente en una generación que encuentra consuelo en la vulnerabilidad de su arte.

Un setlist de ensueño
Las puertas abrieron a las 19:30, aunque el concierto no empezó hasta las 21:30. A pesar de que no hubo ningún telonero, la espera fue tranquila y la música de fondo animó el ambiente. Los fans más entregados hicieron horas de cola para estar más cerca del grupo durante el concierto. Gente de todas las comunidades y países viajaron hasta Madrid, vestidos de negro para la ocasión.
El concierto arrancó con X’s y You’re All I Want una apertura que sumergió a los asistentes en el característico mundo melancólico de la banda. Después de una breve pausa, el vocalista se dirigió al público por primera vez para darles las gracias por asistir y seguidamente presentó la siguiente canción Dark Vacay. La respuesta del público fue inmediata y entusiasta.
A lo largo de 19 canciones, el setlist fue un viaje emocional cuidadosamente elegido por la banda, ya que este cambia en cada concierto. Incluyeron temas icónicos como Nothing’s Gonna Hurt You Baby, Dreaming Of You y K. También hubo espacio para joyas menos conocidas, como Dreams From Bunker Hill y Sesame Syrup, que encantaron especialmente a los seguidores más fieles del grupo.
El momento más emotivo llegó con Apocalypse. La bola de discoteca cayó desde lo alto del techo y sumergió al público en un ambiente enamoradizo, con luces por todas partes, parecía que todo se movía a cámara lenta. El público cantó cada palabra al unísono, llenando el WiZink Center de una energía única. Sin embargo, la noche no terminó ahí. Tras los gritos de “¡Otra, otra, otra!”, la banda regresó al escenario para cerrar con Opera House. Los fans cantaron juntos una vez más antes de despedirse del grupo que tanto tiempo llevan esperando para ver.

La puesta en escena: Minimalismo visual con impacto
La puesta en escena fue tan minimalista como elegante. Compuesta por un solo escenario negro acompañado de luces suaves y proyecciones de imágenes de la luna y el océano, mientras el grupo se sumergía en una neblina blanca, creando la atmósfera perfecta. Esta simplicidad consiguió que los fans se concentrasen en seguir la melodía y las letras para dejar aflorar sus emociones. Cigarettes After Sex demostró por qué son uno de los nombres más destacados del panorama musical actual.
Pero la magia de la noche no se limitó a la música y las luces. A lo largo del concierto, Greg Gonzalez interactuó brevemente con el público, mostrando un aprecio genuino por el público. Desde agradecer entre canciones por asistir hasta regalar púas a los fans más cercanos al escenario.
El público de Madrid, conocido por su entusiasmo y pasión, no decepcionó. Parejas que se abrazaban al ritmo de Sweet y grupos de amigos que cantaban Heavenly con los ojos cerrados. Era evidente que cada persona en el recinto sentía la música desde lo más dentro de su ser. El grupo creó un espacio donde todos pudieron sentirse libres de expresar sus emociones más sinceras.
“Nos vemos en la próxima. Os quiero”
El concierto cerró con una despedida que dejó a todos con una sonrisa y una sensación de satisfacción. Greg Gonzalez dedicó una breve frase a sus fans antes de desaparecer por detrás del escenario: “Nos vemos en la próxima. Os quiero”. Madrid respondió con gritos y aplausos, dejando claro que Cigarettes After Sex siempre tendrá un hogar especial en la capital española.


