La nueva versión basada en la novela de 1847 de Emily Brontë podrá verse en cines el 13 de febrero. Sus protagonistas son Margot Robbie como Catherine Earnshaw y Jacob Elordi como Heathcliff. Ambos han recogido el testigo para trasladar a la pantalla esta trágica y compleja historia entre el amor, los celos y la obsesión, pero con una nueva visión que no ha sido del agrado de todos.
Una adaptación desde una visión diferente
Si lo que se espera al ir a ver esta película es encontrar una adaptación totalmente fiel al libro, esas expectativas no serán cumplidas. Por ello, no es de extrañar que cierta parte del público salga de su respectiva sala de cine sintiendo decepción o enfadado, ya que la película no es del todo acorde a lo escrito por Brontë en el siglo XIX.
Pero su directora, Emerald Fennell (Saltburn, 2023), ya aseguró que su versión sería la muestra de lo que sintió ella al leer el libro de adolescente. Para ella, la novela era demasiado compleja como para trasladarla a la pantalla. Es por eso que se tomó la libertad creativa de entrecomillar el título, como muestra de que no sería igual a lo escrito en el papel.

Qué esperar al ir a verla al cine
Esta nueva versión se centra casi exclusivamente en la difícil y posesiva historia de amor, obsesión y pasión de Cathy y Heathcliff. Omite ciertas partes del libro que son realmente importantes y por las que este supuso una gran innovación en la época. Entre otras cosas, la historia no muestra las generaciones posteriores a los protagonistas, cosa que el libro sí hace. Tampoco hay demasiada representación del conflicto de clases ni está contada desde la perspectiva de la sirvienta, Nelly. Ambos aspectos son los que han vuelto la novela un clásico reconocido mundialmente.
Por otro lado, el filme tiene una perspectiva mucho más sexy y singular de la historia. Esto es algo bastante particular de la directora, como ya demostró en otros proyectos como Saltburn. La parte más lasciva también ha causado controversia, ya que los personajes del libro ni siquiera se besan.

En líneas generales, la película no es una adaptación fiel, pero tampoco busca serlo. Crea un universo que pretende homenajear el descrito en el libro desde una perspectiva moderna y actual. Atractiva visualmente y potente en ciertos aspectos como el sonido o el diseño tanto de vestuario como de los decorados, flaquea en otros aspectos. Se pasa un poco en lo sensual y hay escenas algo extrañas que no producen otra cosa sino incomodidad en el espectador, aunque está claro que su objetivo era transmitir otra cosa.
Los protagonistas mantienen su esencia obsesiva y posesiva del libro, y su amor es uno de los que lo consume todo, rozando lo inmoral y despreciable. Pero eso no es una novedad en esta historia.
Reacciones diversas a una promoción muy particular
Además, otro aspecto que no ha sido del agrado del público ha sido la promoción en la película. Hay esencialmente dos partes que no han causado una muy buena reacción: algunas entrevistas del cast y los tráilers promocionales.
En cuanto a las entrevistas, lo que ha causado polémica son algunos comentarios de la actriz protagonista, Margot Robbie. Ella ha manifestado en varias ocasiones diferentes muestras de admiración hacia su coprotagonista, Jacob Elordi. Pero, para algunos, esas muestras son demasiado intensas. Su argumento es que es una mujer casada y con hijos. Aunque para otros solo es una leve demostración de su cariño mutuo y parte de la promoción de la película.

Es probable que destacar la caballerosidad y la belleza, entre otras cosas, de Jacob Elordi hubiera sido mayormente aceptado si hubiera quedado en un leve comentario. Pero el empeño en hacerlo reiteradamente en entrevistas no ha calado en el público. Muchos han podido percibir el acto como una mera estrategia, al usar el auge actual de la fama del actor, nominado al Oscar por su actuación en Frankenstein, como reclamo para captar más público para la producción.
Por otro lado, otro aspecto controversial de su publicidad ha sido el foco en la parte más sensual de la película. Esto puede verse tanto en los tráileres como en su lema, «déjate llevar». No era tan necesario utilizar el morbo como reclamo para llevar más gente al cine y, si lo era, eso puede trasladar que la película no podría atraer al público deseado por sí misma. No es una gran imagen que ofrecer.
La innovadora banda sonora de la mano de una estrella
Uno de los aspectos que sí ha triunfado, sobre todo en redes, ha sido que Charlie XCX sea la encargada de las canciones originales de la película. El anuncio de que la reconocida artista había creado un álbum original para a película, llamado Wuthering Heights, ha funcionado como una muy buena promoción de esta entre sus fans.

También ha sido una bomba en redes, que comenzaron a arder con tan solo el pequeño fragmento de una de las canciones utilizadas en el tráiler. Después, los singles que han salido previamente a la película, Chains Of Love y Wall Of Sound también han supuesto todo un triunfo para esta banda sonora original. El álbum al completo estará disponible en plataformas el mismo día que la película, el viernes 13 de febrero.
Un vestuario que ha causado controversia
Otro de los aspectos que no fue muy del agrado de algunos desde el primer avance fueron las prendas que vestían los protagonistas. Su estilo es inspirado en la época en la que se desarrolla la historia, pero no del todo acordes con lo que sería históricamente correcto.

Los corsets y vestidos voluminosos predominan en los vestuarios femeninos, y los trajes elegantes dominan el estilo de los personajes masculinos. Sin embargo, sobre todo en los personajes femeninos, las prendas tienen unas texturas, unas siluetas y unas telas que no son nada propias de lo que alguien llevaría en el siglo XIX. Pero eso no quita que sean muy agradables a la vista. Representan muy adecuadamente la opulencia de la vida de Cathy y los cambios a los que esta se ve sometida.



