La cantautora presentó su primer álbum frente a su público en la sala madrileña
Fue la primera vez que Lucía salió al escenario acompañada de su banda. El piano, la guitarra eléctrica, la batería y el bajo fueron los nuevos integrantes del concierto. Aunque en su segundo Búho Real la artista presentó al que por el momento era su nuevo guitarrista, Sergio Jaubert y conoció a su actual bajista, Phil Willer, al encontrarse entre el público.

La Vencida
El 29 de noviembre el disco de Lucía Fernández vio la luz y con él todas las canciones en las que había estado trabajando este último año. A La Vencida, Sol Solito o de Solo una noche se les sumaron otras nueve canciones con las que la artista ha dejado conocer un poco más de su historia. Lucía aprovechó la ocasión de ayer para agradecer a su productor Jojoba Ormaetxea por haberla acompañado en todo este proceso: «Quiero agradecer a mi productor, quien no solo es mi productor, es mi amigo».
Canciones, música y emoción
El concierto comenzó con una Lucía muy emocionada. «Me dan ganas de llorar. Espero que disfrutéis de mi primer disco y que vengan muchos más». Empezó, por primera vez arropada por su banda, con Heridas. Una canción que aunque no haya entrado dentro de La Vencida, es una de las favoritas de sus oyentes.
Cómo ya es costumbre dentro de sus shows, la cantante aprovechó para introducir la historia que inspiró la siguiente canción, Indomable. «Esta canción habla de la gente valiente o imprudente pero que se mueven por el corazón, que saltan al vacío». Lo que también es costumbre es la complicidad que tiene la artista con el público y es que siempre acaba sincerándose con él y saludando a la gente que va reconociendo entre la multitud: «¡Hola abuelo! Mi rey, te voy a dar un beso».

La teoría fue la encargada de animar el concierto después de este momento tan sentimental. La canción más rock del disco habla de esas personas que, de forma inesperada, terminan siendo una parte muy importante dentro de tu vida. Sin duda, esta es una de las canciones más favorecidas con la incorporación de la banda. Toda la sala, incluida Lucía, se puso a bailar al ritmo de la batería y de la guitarra eléctrica.
Para sorpresa de muchos, fue el turno de La Vencida. Un tema que suele estar situado al final de los conciertos al ser una de las canciones más famosas de la cantautora. «Esta vez he decidido adelantar esta canción porque da nombre al disco. Todos merecemos una vencida, ojalá la mía sea encima del escenario porque soy yo misma», explicaba la artista. Volvió a sincerarse con los asistentes e hizo una mención especial a sus padres, que siempre la apoyan en estos momentos: «Me han aguantado 29 años siendo un manojo de emociones y queriendo subirme a un escenario. Yo ya he ganado mi vencida.»
Si queréis conocer una historia entretenida y que dure solo una noche, la siguiente canción es para vosotros. De sólo una noche fue una de las canciones con más ritmo y es que la actitud de la cantante al interpretarla invitó a toda la sala a ponerse a bailar. Después del divertido momento, las luces se apagaron dejando de fondo el logo iluminado del Café Berlín. Cuando los focos se encendieron, apareció Lucía acompañada únicamente de su pianista para cantar Bajo la Piel de Alice Wonder.

Aprovechando el nuevo ambiente, la cantante prosiguió con una de sus canciones más íntimas Alfil. «A todos nos han hecho sentirnos el último de la fila y todo el mundo merece se caballo ganador. Alfil es la balada más importante de este primer disco«. A pesar de ser la misma escenografía, todo se volvió mucho más personal. Sobre el escenario se encontraba Lucía Fernádez entregada con su historia, la historia detrás de Alfil.
El humor no tardó en regresar y con él llegó una sorpresa. Para la única versión del disco, Nunca Estoy de C.Tangana, salieron a interpretarla junto con la artista tres chicos gaditanos para darle un toque flamenco a la noche. Y cuando en un concierto de Lucía Fernández suena un lalalala, se sabe que ha llegado el momento de – Mal: «Esta canción habla de cuando te encuentras a tu ex en un bar y dices «menos mal que me lo quité de encima»». El flamenco se quedó en la sala gracias a la guitarra española, esta vez tocada por Sergio Jaubert y el cajón golpeado por el batería de la artista.

La recta final fue encabezada por su mítico Sol Solito y Coletero, su single más reciente antes de sacar el disco. La última canción fue Yo soy en ti. «Yo soy en vosotros y vosotros sois en mí, vosotros formáis parte de este tema». El concierto no podía haber acabado de otra manera, con el público saltando con la cantante y la bola de discoteca brillando para decir adiós al primer concierto en Café Berlín de Lucía Fernández.


