El estreno de Anestesiada terminó de consolidarse con un nuevo concierto en la sala madrileña
Además de cantar por primera vez su nueva canción en directo, hubo sorpresas, risas y, por supuesto, muchas historias.

Agradecimientos y público nuevo
Lucía Fernández salió a un escenario repleto de luces de colores para agradecer, en primer lugar, a toda la gente allí presente: «Muchas gracias, ¡cuánta gente!». La cantante fue consciente de la presencia de gente nueva entre su público, algo que destacó con su toque tan espontáneo y divertido. «Estoy muy feliz porque hoy no me conocéis casi nadie. La verdad que tenía miedo de que no viniese nadie porque perdí mi móvil en Costa Rica y no podía decir nada por redes sociales».
Canciones de siempre y alguna nueva
Indomable fue la primera canción de todas. La artista estuvo acompañada en todo momento por Jorge Nieto, guitarrista y pianista encargado de acompañar la voz de Lucía y por Mario que dejó a un lado la batería para ponerse a manos del cajón. Heridas, una de sus primeras canciones, fue la encargada de continuar con el concierto. Pero entre canciones hay mucho de lo que hablar. La cantante aprovechó para contar la anécdota detrás de su último tatuaje y para anunciar una futura sorpresa a lo largo de la noche. Aunque antes fue el turno de La Teoría, la canción más rock de su disco La Vencida. Habla sobre esas personas, que por sorpresa, se convierten en imprescindibles.
Tras este inicio Lucía Fernández volvía a agradecer a todos por venir, en especial a aquellos que nunca la han abandonado en este camino. «Gracias a toda la gente que ha venido a todos mis conciertos, a mis padres, a mis amigos y también a la gente nueva. No vamos a parar hasta llegar al Wizink».
Los agradecimientos, siempre presentes en sus conciertos, cesaron por un momento para dar paso a la sorpresa de la noche. «Os voy a cantar una canción nueva y aún sin producir, si os gusta la grabo. Tenemos que estar en los sitios donde nos dejen ser, que nos transmitan paz. Esto es Donde nos dejen ser», explicó la cantante. Nada más terminar, la decisión de grabar la canción o no, fue tomada por el público que enseguida entonó un enorme «¡SÍÍÍ!» al «¿queréis que la grabe?» de Lucía Fernández.

«Las historias sobre las que compongo me pasan de verdad. Quiero que le gente se identifique con los mensajes de mis letras», prosiguió la cantante. Además de cantar la única versión de La Vencida, Nunca Estoy de C.Tangana, Lucía interpretó Me has invitado a bailar de Dani Fernández en compañía de la voz y la guitarra de Jorge Nieto. Volviendo a su repertorio habitual, el público pudo conocer gracias a De solo una noche una de las historias más alocadas de la cantante. Y de repente, comenzó a sonar el lalala tan característico de -Mal, algo que hizo corear a los de siempre y permitió a los más nuevos aprenderse la canción.
El ambiente divertido y festivo dio paso a uno mucho más íntimo gracias a los dos títulos siguientes. Esta parte del concierto se estrenó con La Vencida. «Da nombre al disco porque todos tenemos una vencida. La mía es dedicarme a la música. Me permitís hacer lo que más me gusta, no me imagino una vida sin dedicarme a esto». La canción es especial tanto para su autora como para el público, que no tardó en cantarla junto con la artista. Alfil es uno de esos temas que emociona a cualquiera que lo escucha. Por primera vez en el concierto se utilizó el piano como acompañamiento. La mezcla de la letra conmovedora con la incorporación del nuevo instrumento hizo a Cristina, una nueva oyente de Lucía Fernández, echar alguna que otra lágrima.

El buen rollo volvió con Sol solito. Es imposible no escuchar esta canción y no transportarte al verano, sobre todo cuando su intérprete y compositora la canta con esa energía y ritmo que tanto le caracteriza.«Esta canción la he adelantado, suelo acabar con ella porque es muy animada» dijo la artista para anunciar Yo soy en ti tu eres en mí. El final del concierto estuvo protagonizado por sus dos canciones más recientes. Empezando por su último single antes del disco, la cantante cantó Coletero. «El protagonista de esta canción es un sinvergüenza, pero me ha dado esta canción», afirmó la cantante. Por último, la cantautora ofreció una doble interpretación de su nueva canción, Anestesiada. El concierto acabó con todo el mundo bailando y saltando, fue el final perfecto para el tercer concierto de Lucía Fernández en el Búho Real.

