El desenlace de uno de los animes más conocidos vuelve a salas
El pasado 13 de febrero se estrenaba la película recopilatoria de los dos últimos capítulos de la serie que finalizó en 2023. Os contamos qué nos ha parecido con aviso de spoilers.
Hace dos años me quedé fascinado con este anime. Me quedé embelesado por su trama que se complicaba poco a poco, unos personajes que con el tiempo se volvían más complejos y una animación que resultaba sobresaliente a veces. Los dos últimos episodios dieron mucho de que hablar en Internet, con opiniones contrarias. Yo fui y sigo siendo partidario de que el final es increíble y satisfactorio. Así, cuando ví ‘Attack On Titan: The Last Attack’ (AOT: TLA para abreviar a partir de ahora) en una pantalla grande, mi fascinación aumentó.
Un final que ya no sorprende.
Ya he mencionado antes que el final de AOT me encantó en su momento y cuando vi esta película en un cine de un centro comercial me gustó más por la experiencia de verla en una pantalla grande… Y ya. Sentí una ligera decepción al ver que no hay contenido nuevo (más allá de la escena post-créditos), no hay mejoras en la animación, cambios en el montaje, etc. Me hubiera gustado un final alternativo o una versión extendida.

Los horrores de la guerra
El Retumbar fue un momento clave y decisivo en la historia de AOT. En general, toda la cuarta temporada supuso una ruptura de tono y sentido para los espectadores. Aquellos personajes que considerábamos los buenos ahora estaban cometiendo crímenes de guerra, como el asalto a Paradis. Pero con Eren y su plan de aniquilar a toda la raza humana salvo los eldianos para salvar a sus amigos las cosas cambiaron. Fue un estado de total confusión. Veo similitudes con el desarrollo de Ellie en ‘The Last of us 2’: esta clase de historias nos revelan que, como en la vida misma, no hay buenos ni malos, sino una inmensa escala de grises. Y en el caso de AOT: TLA, una guerra horrible que sólo trae inocentes masacrados por la búsqueda de una libertad. Además, me gusta esa escena final durante los créditos: cómo estamos condenados a sufrir un bucle de guerra y muerte.
Victoria pírrica, guerreros traumatizados
Aquí apenas hay lo que era la legión de reconocimiento al principio de la serie. La muerte y la traición bañan y ensucian a unos cadetes que nunca pudieron disfrutar de una vida normal. En aspectos generales, todos los personajes de esta película llegan a su final de una manera muy satisfactoria. Por mencionar algunos de los mejores: tenemos a Mikasa, aceptando que debe matar a Eren y aún así, a pesar de todas las cosas horribles que ha hecho, le agradece el haberle puesto la bufanda (además, el final con ella y la paloma es precioso). Tenemos a Reiner, mi personaje favorito si me preguntan, cometiendo la mayor de las redenciones para finalmente conseguir lo que más necesitaba: el perdón de su madre. Y, para terminar las menciones, Eren. El mayor genocida de su época, un líder para muchos eldianos, pero en el fondo no es más que un adolescente que llora y se queja como un niño pequeño. Porque sí, la secuencia con Eren y Armin visitando los lugares con los que soñaban ir desde niños es magistral.
Luces y sombras animadas
Pido perdón por repetirme, pero debo volver a decir que la película son los dos últimos episodios juntados tal cual. La animación es exactamente la misma, siendo así que las escenas de acción sean espectaculares, pero el resto se queden bastante atrás. Es cierto que el ritmo de producción de animación en Japón es anormal, y que la cuarta temporada de Attack on Titan sufrió esto durante años, pero se podrían haber tomado la molestia de corregir ciertos planos que me sacaban de la experiencia. Son errores que, vistos en una pantalla grande, son más notables.
Una escena post-créditos nada sorprendente
Esta escena no deja de ser un detalle, un regalo para los fans con un dato la mar de interesante: estos nuevos Eren, Mikasa y Armin son canon dentro del universo de AOT. Pero me dejó frío y no conecté en absoluto, más allá de un par de chistes que entraron bien.
La llegada al árbol
‘Attack on Titan: The Last Attack’ es increíble. Es una gran experiencia y un gran cierre para un anime que ya de por sí es increíble. Si yo me sentí satisfecho y pleno por el visionado, no me quiero imaginar las personas que llevaron la serie al día durante 10 años. Para los que vieron el final hace años, merece la pena volver a verlo en pantalla grande. Y para los que no, os recomiendo encarecidamente disfrutar y sentir muchas emociones en las dos horas y media más cortas de vuestra vida.


