Mecano firmó en 1991 una de las baladas más icónicas del pop español, que cada año revive con fuerza emocional
Cada 7 de septiembre, Mecano vuelve a sonar con fuerza. La canción homónima, escrita por Nacho Cano, se ha convertido en un ritual sentimental que trasciende generaciones. Más que una fecha, es una memoria compartida.

Una balada que marco época
Lanzada en 1991 como parte del álbum Aidalai, 7 de septiembre se consolidó rápidamente como una de las canciones más emblemáticas del grupo madrileño. Mecano, que ya había revolucionado el pop español en los años ochenta, mostró aquí su faceta más íntima y madura.
La letra, escrita por Nacho Cano, narra el aniversario de una relación amorosa que, aunque rota, sigue celebrándose con afecto. “Es nuestro aniversario y no sabemos si besarnos en la cara o en los labios”, canta Ana Torroja con una melancolía contenida que ha resonado durante más de tres décadas.
Un relato autobiográfico
La canción está inspirada en la relación real entre Nacho Cano y la periodista Penélope Cruzado. El 7 de septiembre era la fecha en que ambos se conocieron, y aunque la relación terminó, siguieron viéndose cada año en ese día. El tema se convierte así en una crónica emocional de lo que permanece incluso cuando el amor cambia de forma.
Este aspecto autobiográfico, en lugar de limitar su alcance, ha potenciado su universalidad. La canción no se centra únicamente en una pareja, sino que abarca todos esos lazos que perduran a lo largo del tiempo.
El poder de la nostalgia
7 de septiembre es también un ejemplo del poder evocador de Mecano. El grupo supo capturar el espíritu de una época sin dejar de hablar de emociones atemporales. En esta balada, la instrumentación es sobria, casi minimalista, lo que permite que la voz de Torroja y la letra de Cano brillen con intensidad.
La canción ha sido versionada por artistas como David Bisbal, Raphael o Rozalén, y sigue siendo una de las más reproducidas del catálogo de Mecano cada vez que llega esta fecha.
Una fecha que se convirtió en himno
Cada año, el 7 de septiembre se convierte en tendencia en redes sociales. Usuarios de todas las edades comparten la canción, recuerdan amores pasados o simplemente se dejan llevar por la emoción que transmite. En Spotify, las reproducciones del tema se disparan, y en muchas emisoras de radio es ya una tradición incluirla en la programación del día.
Más allá de su éxito comercial, 7 de septiembre ha logrado algo que pocas canciones consiguen: convertir una fecha en símbolo. Como el 25 de diciembre en los villancicos o el 20 de enero en el pop español, Mecano logró que el calendario tuviera banda sonora.
Legado y vigencia
Aunque Mecano se separó oficialmente en 1992, su legado sigue más vivo que nunca. 7 de septiembre es un claro ejemplo de esto. La canción no solo ha resistido el paso del tiempo, sino que se reinventa con cada escucha. En un mundo donde todo es tan efímero, su durabilidad refleja una conexión emocional profunda entre la música y quienes la escuchan.

