Del jueves 23 de octubre al 3 de noviembre se podrá visitar este astillero medieval
Las Reales Atarazanas de Sevilla se podrán visitar tras décadas de restauración. Este, el mayor arsenal de la Corona de Castilla, permanecerá abierto hasta el 3 de noviembre de manera gratuita. Esta iniciativa parte de la Fundación “La Caixa” y la Junta de Andalucía, tiene como objetivo dar a conocer el pasado marítimo histórico de la ciudad.
Un proyecto de largo recorrido
Habitantes y visitantes podrán acceder a las instalaciones de manera gratuita e ininterrumpida en estas casi dos semanas. Tras esta primera visita, el astillero medieval abrirá definitivamente sus puertas en 2026. Así lo anunció el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, en la presentación del proyecto de musealización y museográfico de este referente cultural de Sevilla, España y Europa.
Para su apertura definitiva se deben adaptar todavía algunos espacios y realizar un proceso de musealización. Este ambicioso proyecto se realizará bajo la dirección de la Fundación Cajasol, que toma el relevo de la Fundación la Caixa. Sin embargo, las jornadas de puertas abiertas para admirar el edificio y reconocer su rehabilitación continuarán hasta el primer lunes de noviembre.
Una visita con diez siglos de historia
La actividad de visita por las Reales Atarazanas seguirá un recorrido estratégico para poder conocer los principales espacios de rehabilitación. A su vez, el objetivo es comprender el valor histórico y arquitectónico de esta joya sevillana.
Es importante recalcar la relación de este enclave sevillano con el comercio con las Indias durante los siglos XV y XVI. Comenzó siendo los astilleros reales, donde se construían y reparaban las galeras de guerra de la corona de Castilla. Posteriormente, tras perder su función naval, este espacio se destinó a ser un almacén de mercancías. Finalmente, pasó a ser hospital, aduana y cuartel.
Algunas de las reliquias restauradas que se podrán conocer a través de esta visita al monumento son el muro de la barbacana, las cerchas de madera medievales y los elementos de fundición, propios de la era dorada del Guadalquivir. No obstante, para conservar el patrimonio expuesto y garantizar la seguridad de los visitantes, la experiencia cuenta con un horario delimitado de 9:00 a 18:00 horas.
La vuelta a la vida de las Atarazanas
El tiempo de restauración de este antiguo astillero ha constatado la complejidad de rehabilitación del espacio. Fue en 1993 cuando pasó a cargo de la Junta de Andalucía. Casi 33 años de un proyecto que, finalmente, ya ve la luz. El encargado ha sido el prestigioso arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, que ha vuelto a dar vida los 8.625 metros cuadrados de este edificio gótico-mudéjar.
Después de tres años y más de 20 millones de euros de inversión, el sevillano ha focalizado el proyecto en las visitas culturales, exposiciones y actividades didácticas. Todo ello en un emplazamiento único, que une el casco de la ciudad con el río Guadalquivir. Esto reafirma la experiencia de conocer y apreciar la importancia de un edificio que marcó un antes y un después en la ciudad.


