Una celebración colectiva del indie rioplatense en manos de El Mató a un Policía Motorizado
El próximo 24 de noviembre, el Movistar Arena se prepara para recibir a una de las bandas más influyentes del rock alternativo latinoamericano en el marco del Festival de Invierno Inverfest. El Mató a un Policía Motorizado, un grupo platense, que desde hace dos décadas redefine los códigos del indie latinoamericano, regresa a Madrid en un momento para recordar los clásicos que los identifican en vivo, con un show que promete ser una vibración colectiva a gran escala.
Catarsis en medio del ruido cotidiano
Formados a comienzos de los 2000, El Mató irrumpió en la escena con una propuesta cruda y emocional. Su estética minimalista, letras existenciales y una muralla de guitarras los posicionaron rápidamente como referentes de una generación que buscaba catarsis en medio del ruido cotidiano. La trilogía Navidad de Reserva (2005), Un Millón de Euros (2006) y Día de los Muertos (2008) definió su identidad: sencillez melódica, pulsión punk y un universo propio construido a base de imágenes poderosas.
La consolidación llegó con La Dinastía Scorpio (2012), un disco que expandió sus posibilidades sonoras sin perder la esencia directa y emotiva. Sin embargo, el hito que los catapultó internacionalmente fue La Síntesis O’Konor (2017), grabado en los estudios Sonic Ranch de Texas. Temas como El Tesoro, La Noche Eterna o Ahora Imagino Cosas se convirtieron en himnos que trascendieron fronteras, marcando una nueva etapa para la banda. Con Unas Vacaciones Raras (2021), reinterpretaron su propio trabajo para el universo de Okupas, reafirmando su influencia cultural. Finalmente, Súper Terror (2023) mostró a un El Mató más atmosférico y conceptual, con un enfoque introspectivo que dialoga con la incertidumbre contemporánea.
Un show que transporta a otro mundo
Su directo es uno de los más celebrados del indie en español, guitarras, bajos hipnóticos y la voz inconfundible de Santiago Motorizado guiando un ritual donde los sentimientos encuentran su lugar natural. Sus conciertos suelen ser una mezcla de nostalgia, euforia y comunión, donde cada canción de Mi Próximo Movimiento a Chica de Oro se canta como si perteneciera a todos.
El Movistar Arena amplificará esa experiencia. Será una noche para repasar todas las etapas de su carrera, para estrenar nuevas emociones y para confirmar, una vez más, por qué El Mató es una de las bandas más queridas y respetadas de la escena alternativa. Un encuentro colectivo donde la melancolía y la épica se vuelven música compartida. Una cita imprescindible para quienes entienden que el rock también es un refugio.

