La ilustradora y dibujante sueca, presenta su nuevo trabajo de una manera exquisita y repleta de detalles
Linnea Sterte presenta su famoso comic junto a Errata naturae, Una ranita en otoño y mucho más. Con pocas palabras pero con un sin fin de detalles, la ilustradora sueca cuenta la historia de una pequeña ranita que va descubriéndose a ella misma y al mundo. Esta ranita no estará sola, estará acompañando en este viaje vital a unos sapos muy sabios, con mucha más experiencia que la ranita. En este viaje los protagonistas huirán del helado invierno, en busca de los trópicos y su calor agradable.
Una historia hecha a base de capas
Esta historia, a medida que el lector va visitándola por cada una de sus páginas, va descubriendo muchos detalles, que a simple vista tal vez no se puedan apreciar. A su vez, estos detalles van desenfundado capas de las que se compone la historia. Te invita a reflexionar sobre temas como la inocencia, la tristeza y la ironía.
Aparentemente parece ser que la historia es simple, pero Linnea utiliza constantemente un toque irónico y tierno, a las ocurrencias que la ranita va teniendo durante el viaje. Este pequeño personaje, va descubriendo lecciones vitales a través de otras especies que va encontrándose por el camino en su viaje hacia los trópicos. Desde arboles frutales que cobran vida, hasta gatos que conversan. La narrativa, tiene un constante espíritu de esperanza e ilusión que aporta la ranita, estos sentimientos en ocasiones también se ven truncados.

Llevándolo a la vida terrenal y plenamente humana, podría asociarse a cualquier etapa vital temprana. Esas etapas donde sales del cascarón de tu nido familiar y descubres el mundo, o mejor dicho, el mundo que vas creando y que te espera a medida que vas quemando las etapas de la vida que te corresponden. Deja Linnea un mensaje claro, a pesar del miedo y de la inocencia, debemos de caminar hacia delante sin importar lo que nuestro miedos dictan. Y en el caso de fracasar, no sentir vergüenza al regreso a casa y empezar de nuevo el camino, las veces que hagan falta.
Un trazo y dibujo exquisito
Cabe destacar que este ejemplar está concebido en formato apaisado. Esta disposición del dibujo, permite que la creación de Linnea en ocasiones se vea con la máxima amplitud, detalle e inmersión en la historia. En cuanto a lo gráfico, en esta historia su autora mezcla una gran número de elementos de la cultura asiática, en concreto de la cultura japonesa, desde sus tradicionales casas, pasando por sus icónicos estampados textiles e incluso en su propia gastronomía, dando un gran protagonismo a los fideos instantáneos.

La historia está creada a un solo color, el azul y sus contrastes en blanco, dejando protagonismo a la totalidad de la obra y no solo a determinados elementos.
Los personajes están representados de tal manera, que parecen personas reales, esto es posible gracias a la ropa humana que su autora atribuye a cada personajes, dándole una gran personalidad a cada uno de los personajes. Estas ilustraciones con reminiscencias mangas, crean un gran significado que a cada escena que va sucediendo en la narrativa le da mucha más profundidad y significado.

