La primera novela de Nerea Pallares, de la mano de Libros del asteroide
Punto de araña es una novela coral ambientada en Camariñas, un pueblo gallego poblado por los hombres que viven en la mar y las palilleiras que trabajan en la tierra. Una obra mística, de revelarse y de destejer y tejer.
Camariñas
Ari es una joven que acaba en Camariñas, un pueblo gallego impregnado por el mar. En este pueblo, están las palilleiras, unas mujeres que se dedican al encaje, pero que también son rederas, mariscadoras y trabajan en la conservera. Ellas sustentan el pueblo, mientras los hombres se van a la mar. Un pueblo del que se encargan ellas, hasta que se cansan.
Además de la historia de Ari y de las palilleiras, en Punto de araña hay otras historias paralelas que ocurren alrededor. Camariñas también es un pueblo afectado por la droga. De hecho, María es la hija de uno de los hombres que mueven esta mercancía.
Por una mala gestión de su padre, la joven muere. Un hecho que consterna al pueblo y que motiva que las mujeres del lugar se animen a tomar medidas.
Las palilleiras
Las mujeres del pueblo, las palilleiras, representan a unas mujeres fuertes, trabajadoras y con una tradición muy especial. En Punto de araña, se las muestra decididas y cansadas de la situación, de cuidar, de la poca empatía de los hombres y de su ausencia. Deciden que debe cambiar el pueblo, las circunstancias en las que están, y deciden llamar a las arañas.
Si ellas dejan de tejer, de sostener este tejido, toda esta estructura se cae.
Punto de araña
Destejer y tejer. Eso es lo que hacer las palilleiras para manifestar su opinión, sus molestias con los hombres, su inconformidad. Todo está conectado, todo está hilado. Las mujeres llaman a las arañas para que les ayuden en esta tarea.
Unas deidades ancestrales que aportan este misticismo, esta tradición a la novela. Unas diosas, Navia, Briana y Otile, que nos acompañan con sus cantos durante todo el libro.
Gracias a esta intervención, Nerea Pallares utiliza un lenguaje muy auténtico y muy relacionado con las arañas y su tejer. Un vocabulario y unas expresiones, que se conectan con el hilo, con el acto de entrelazar, del tejido. Un idioma propio muy bien conseguido y con el que nos atrae a este mundo y a este habla.
«Porque mover los palillos era mover el mundo. Hacer que funcionase.»
Además, durante todo Punto de araña, vemos la historia desde diferentes ojos: a veces nos habla Ari, a veces las amigas de María Vera y Zoe, a veces sus madres…
Un habla colectivo y con el que muestran sus diferentes opiniones, vivencias y sus propias redes. Una forma de narrar que invita a reflexionar, a estar atenta y a conocer la historia desde todos los ángulos.
Una novela coral
Con una narración íntima y con una voz coral, desde la mirada del pueblo, Nerea trae un esencial en la literatura actual. Transporta al lector a un lugar diferente, a un sitio que envuelve de brisa.
Por ello, se puede ver Punto de araña cerrando los ojos. Es una novela muy visual, marítima, llena de imágenes, de olores y de sensaciones.
Una obra muy profunda y que visibiliza a estas mujeres mostrando este sentimiento de comunidad, de empatía y de sororidad. Una historia que enreda en sus hilos.
Nerea Pallares
Escritora y periodista gallega, Nerea Pallares Vilar es una de las voces más originales de la literatura actual. Con dos libros de cuentos, Sidecar y Los ritos mudos, Punto de araña es su primera novela, de la mano de Libros del asteroide.


