La importancia narrativa de la música
Las bandas sonoras son un elemento imprescindible en las películas, se podría decir que, incluso, actúan como un «narrador invisible».
La música puede definir a personajes o anticipar acontecimientos, aunque la mayoría de las veces lo que consiguen es despertar sentimientos al espectador, por eso gran parte de las personas terminan buscando la playlist de la película en Spotify.
Compositores más importantes a lo largo de la historia
Para poner en contexto, las bandas sonoras comenzaron a escribirse específicamente para las películas en el año 1908 con El asesinato del Duque de Guisa y Stenka Razin. Su objetivo era reforzar la expresividad de determinados momentos clave de la película, pero no fue hasta 1933 que no se comenzó a sincronizar las imágenes con música.
King Kong, cuya banda sonora la escribió Max Steiner, fue la primera película en conseguir esto. Por lo que Max Steiner se convirtió en uno de los compositores más relevantes, componiendo posteriormente la banda sonora de Lo que el viento se llevó.
Bernard Herrmann fue el compositor confidente de Alfred Hitchcock, trabajando en varias de sus películasx, como Psicosis y Vértigo. La función que tiene la música en la primera película es especialmente importante ya que, en la famosa escena de la ducha, aunque nunca se llegue a ver el cuchillo atravesando la piel de la mujer, la música tan desagradable y dura ayuda a crear tensión psicológica.
Por otro lado, Ennio Morricone creó algunas de las melodías más reconocibles del cine. Por ejemplo, trabajó en Cinema Paradiso, componiendo un tema que tocó los corazones de todos los espectadores.
Otro gran ejemplo es Hans Zimmer, quien ha compuesto las bandas sonoras de películas como Interestelar, Gladiator y Origen, entre otras, y de quien se hablará más adelante.
Bandas sonoras que definen a personajes
Algunas bandas sonoras sirven para definir o identificar a personajes. Muchas veces el espectador puede intuir la presencia de alguien concreto solamente escuchando la melodía.
El mejor ejemplo es la película Tiburón (1975), de Steven Spielberg, cuya banda sonora la compuso John Williams. Spielberg y Williams no era la primera vez que trabajaban juntos, y, por supuesto, tampoco fue la última. Resulta bastante común que los directores y los compositores colaboren en más de una película juntos, lo que produce una sintonía especial entre narrativa y música.

Volviendo a la banda sonora de Tiburón, melodía que todo el mundo tiene en la cabeza, si recordamos bien la película, el personaje principal, el animal, pocas veces aparece en pantalla. Es por esto que la música lleva todo el peso de la tensión que siente el espectador. Con solo oír esas dos notas repetidas que le caracterizan, ya se sabe que el tiburón anda cerca sin que ni siquiera llegue a aparecer.
Otro ejemplo sería la tan conocida Imperial March que define claramente al personaje de Darth Vader. Este tema, que lo caracteriza como poderoso, autoritario y amenazante, anticipa su llegada, dejando saber al espectador que va a aparecer en pantalla.
Bandas sonoras que caracterizan lugares o momentos
La música no solamente define a personajes, sino que nos hace entrar en mundos distintos. Es capaz de crear escenarios y atmósferas que transportan al espectador directamente hacia el universo presentado en la película.
Harry Potter es uno de los ejemplos más potentes. Su tema principal, Hedwig’s Theme, presenta el mundo de fantasía en el que el espectador está a punto de entrar. Su melodía mágica se ha convertido en símbolo de identidad de la película, llevando la magia de Harry Potter a cualquier lugar en dónde se esté escuchando el tema.
Por otro lado, la banda de Interstellar tiene un gran peso dentro de la película. No solamente recuerda al espacio, sino que también lleva un narrativa dentro de la historia.
Hans Zimmer creó temas que acompañan al protagonista, Cooper, a lo largo de su viaje. Las distintas etapas están marcadas por composiciones que te hacen conectar aún más con el personaje, melodías que parecen sensaciones más que música.
Las bandas sonoras pueden parecer a simple vista insignificantes, pero nuestras películas favoritas no serían las mismas sin las melodías que las envuelven y se nos cuelan en los corazones.


