El Festival de Cap Roig, organizado por Clipper’s Music, volvió a vivir una noche de esas en las que el público canta prácticamente tanto como los artistas
Taburete regresó a la Costa Brava para presentar en directo las canciones de «El Perro Que Fuma», un trabajo que convivió sobre el escenario con los temas que han convertido al grupo en uno de los referentes del pop español de la última década.
Con Willy Bárcenas al frente, la banda fue alternando los nuevos sonidos con clásicos que el público recibió como auténticos himnos. «Sirenas», «Vino y Cemento», «Belerofón», «Amos del piano bar», «Walter Palmeras», «México D.F.» o «5 Sentidos» fueron algunos de los momentos más celebrados de un concierto marcado por el buen ambiente y la complicidad entre el grupo y los asistentes.
No todo fue intensidad. La actuación también dejó espacio para la emoción con «Primer Intento», interpretada en un formato mucho más íntimo que permitió disfrutar del silencio del entorno y de la cercanía que caracteriza los directos de Taburete. Un contraste que aportó una dimensión diferente a un espectáculo repleto de energía.
Música entre jardines y vistas al Mediterráneo
Consolidado como una de las grandes citas del verano, el Festival de Cap Roig volvió a reunir a miles de espectadores en un enclave privilegiado de la Costa Brava. Los históricos Jardines de Cap Roig, con su auditorio al aire libre y sus vistas al Mediterráneo, ofrecieron de nuevo un escenario único para disfrutar de la música en directo durante los meses de julio y agosto.

Una experiencia que va mucho más allá del escenario
La jornada comenzó mucho antes del concierto. El Village, impulsado por 21deMarzo, reunió a numerosos asistentes que aprovecharon la previa para disfrutar de su propuesta gastronómica. A esta experiencia se sumó la Terrassa by Hermanos Torres, donde un exclusivo aperitivo tipo cóctel con vistas al Mediterráneo y el restaurante firmado por los prestigiosos chefs Sergio y Javier Torres completaron una oferta pensada para disfrutar del festival desde el primer momento.

El cierre perfecto de la velada
Tras los últimos acordes de Taburete, la actividad se trasladó a la plaza del castillo con el Aftershow by Mas Sorrer. Allí, una copa y la música de un DJ permitieron a los asistentes prolongar la noche en un ambiente distendido, poniendo el broche final a otra velada marcada por la música y el encanto de Cap Roig.


