Una nueva puerta al Más Allá
Insidious: Fuera del más allá se presenta como la sexta entrega de la saga de terror que comenzó de la mano de James Wan y que, a lo largo de los años, ha construido su propio universo alrededor de una idea simple pero inquietante, el Más Allá como plano astral que se encuentra entre la vida y la muerte, un espacio oscuro donde nuestros mayores miedos pueden tomar forma y regresar con nosotros al mundo de los vivos.
Hace tres años se cerró el capítulo de los Lambert en este universo. La puerta roja de Josh quedó cerrada para, por fin, poner punto final a su historia de pesadillas. Sin embargo, esta dimensión sigue existiendo y, cuando una puerta se cierra, otra está a punto de abrirse. Esta vez, siguiendo los miedos más profundos de nuevos personajes.
El miedo de Gemma
La trama sigue a Gemma (Amelia Eve), una dentista que todavía vive en la casa donde creció y donde su madre se quitó la vida. Doce años después, es madre y lleva una vida aparentemente normal, hasta que una serie de sucesos sobrenaturales empiezan a irrumpir en ella.
Pérdidas de memoria, sueños extraños, figuras que asechan desde la oscuridad y un plano que parece no solo existir en su cabeza, sino que, cuando despierta, una parte de ese lugar se ha quedado con ella. Es así como Gemma descubre que tiene la capacidad de traer objetos desde el Más Allá.

Pero su mayor miedo no son las figuras que la persiguen y atormentan constantemente, sino reconocer en ella misma los comportamientos de su difunta madre. Teme poder hacerle daño a su hija y repetir su historia, por eso intenta estar siempre presente para ella. La relación entre ambas termina siendo uno de los puntos más interesantes de la película, especialmente cuando se quiebra a causa de aquellos acontecimientos que Gemma no puede explicar a su hija y esta, empieza a tenerle miedo.
El body horror como punto fuerte
La dinámica entre Gemma y su hija se convierte en un reflejo de la relación que ella tuvo con su propia madre. Ver cómo el miedo a repetir la historia empieza a afectar también a su hija hace que el conflicto sea mucho más personal. Al final, su mayor enemigo no es ninguna de las criaturas que aparecen desde el Más Allá, es la posibilidad de convertirse en lo que siempre ha temido.

Asimismo, tenemos a tres personajes ancianos, seguidores del líder de un culto en el Más Allá, que los envía para perseguir y debilitar a Gemma. Son uno de los puntos fuertes de la película porque introducen un body horror que no tiene miedo de ser grotesco, incómodo o incluso desagradable.
Son estas partes más “reales” las que mejor funcionan en Insidious, tanto el camino psicológico de sus personajes como el body horror consiguen generar una sensación de incomodidad que los sustos por sí solos no siempre consiguen.
Una historia que se pierde entre tantos sustos
El principal problema llega cuando la película deja de centrarse en el conflicto de Gemma y empieza a desarrollar el resto de la historia. Se convierte en una sucesión de sustos, apariciones y diferentes tramas que no siempre terminan de encajar entre sí. Hay momentos que funcionan de manera individual, pero en conjunto la historia acaba sintiéndose un poco desordenada y pierde fuerza.

La idea de traer a los muertos al mundo real no es mala; lo que falla es la forma de desarrollarla. La reunión de antiguos personajes icónicos de la saga se siente bastante forzada y acartonada, como si estuvieran ahí principalmente para referenciar películas anteriores.
Algo similar ocurre con los demonios. No queda del todo claro qué quieren conseguir más allá de cruzar al mundo real. Su líder termina siendo más una promesa que un personaje realmente desarrollado, y se pierde un poco la perspectiva de qué es exactamente lo que quieren lograr.
Una amenaza que se queda corta
El “equipo” que tenemos del lado de Gemma se siente algo débil frente a la amenaza a la que se enfrenta. La película presenta a estos personajes como si fueran a tener una gran fuerza en el conflicto, pero no parecen de estar al mismo nivel que aquello contra lo que luchan.
Insidious: Fuera del más allá tiene buenas ideas, especialmente cuando se centra en Gemma, en su relación con su hija y en el miedo a repetir la historia de su madre. También cuando apuesta por un body horror más grotesco y diferente al terror habitual de la saga. El problema aparece cuando intenta ampliar su universo y conectar demasiados elementos. Se vuelve más predecible y pierde parte de la tensión que sí consigue en sus momentos más personales.


