La cuarta temporada apuesta por el cuento clásico
El pasado 30 de enero, Los Bridgerton regresaron a las pantallas de Netflix para deleitar a su audiencia con una nueva historia de amor dentro de la familia. En esta cuarta temporada, el protagonismo recae en el segundo hermano, Benedict Bridgerton, quien, como ya es tradición en la serie, se verá envuelto en un romance tan apasionado como complicado.
De la alta sociedad a los secretos del servicio
La temporada adapta con fidelidad la novela Te doy mi corazón de Julia Quinn, una historia que funciona como referencia al cuento de La Cenicienta. El romance entre Benedict y Sophie se desarrolla entre bailes de máscaras, una madrastra cruel, un guante perdido y un Bridgerton que, como el príncipe de la historia, es incapaz de reconocer a la mujer que lo ha conquistado.

A diferencia de entregas anteriores, esta temporada amplía el foco y nos introduce en un mundo que apenas habíamos explorado, el de quienes viven al servicio de la alta sociedad. La historia nos adentra en cocinas, dormitorios y espacios invisibles para la ton, mostrando las marcadas diferencias de clase. Es así, como conocemos mejor el pasado de Sophie, marcada por la mentira y la exclusión, que ha crecido sin saber exactamente cuál es su lugar en el mundo. Este contraste social aporta un tono más maduro y crítico a la temporada, añadiendo profundidad al conflicto romántico.

Benedict Bridgerton
Desde el inicio de la serie, Benedict se ha ganado el cariño del público gracias a su carácter artístico, soñador y rebelde. Sin embargo, en su propia temporada, vemos una versión más vulnerable del personaje. Sus inseguridades y su miedo al compromiso salen a la superficie. Este contraste permite que su evolución resulte más creíble, el hombre que durante años evitó el amor es ahora quien debe luchar por él.

El vínculo entre Sophie y Benedict se fortalece lejos del bullicio de la ton. En una especie de burbuja íntima, ambos pueden mostrarse tal como son, sin la presión de los bailes, los carruajes o los juicios de la alta sociedad. Su dinámica funciona precisamente por sus diferencias y aun así, sus piezas encajan con naturalidad mientras van descubriendo cosas del otro.

Luces y sombras de la temporada
El arranque de esta cuarta temporada ha sido bien recibido, ya que presenta una historia de amor sólida y una estética que mantiene la esencia de la serie. Sin embargo, se siguen repitiendo algunos problemas ya vistos en la tercera temporada, como el exceso de tramas secundarias que dispersan la atención y restan tiempo de pantalla a los protagonistas.
Mayfair vuelve a llenarse de historias paralelas. Por un lado, la trama de Francesca y las dificultades personales que atraviesa su personaje en su relación con Jhon. Así como el creciente desencanto de Eloise sobre el matrimonio y la sociedad. Esto amplía el universo narrativo, pero en ciertos momentos rompen la intimidad del romance protagonista. Aun así, estas subtramas parecen estar preparando el terreno para las próximas hermanas que contarán su historia en futuras temporadas.

En esta primera parte de la nueva temporada, Los Bridgerton ofrece un romance más introspectivo y socialmente consciente, sin perder el dramatismo y la sensualidad que caracterizan a la serie. Y, aunque el equilibrio entre historia principal y las tramas secundarias sigue siendo debatido por la audiencia, la historia de Benedict y Sophie es el corazón de la temporada.
La experiencia Bridgerton llega a Madrid
A la espera del estreno de la segunda parte de la temporada, Los Bridgerton traerán su magia a Madrid con dos eventos exclusivos. Los días 16 y 17 de febrero se celebrarán en la ciudad un baile de máscaras y un encuentro para tomar el té con los protagonistas, entre ellos Luke Thompson (Benedict Bridgerton), Yerin Ha (Sophie Baek), Claudia Jessie (Eloise Bridgerton) y Hannah Dodd (Francesca Bridgerton).
Para tener la oportunidad de asistir a estos eventos, los interesados pudieron participar en dinámicas realizadas en un stand instalado del 29 de enero al 1 de febrero en la Plaza de Callao.


