A24 vuelve a triunfar, esta vez llevando a las pantallas el drama carcelario de ‘Las vidas de Sing Sing’
Sing Sing se postula como una de las mejores películas dramáticas del año, enamorando a espectadores y críticos por igual
Una película necesaria
El cine carcelario ha explorado innumerables veces la desesperanza, la violencia y la lucha por la redención. Sin embargo, Sing Sing, dirigida por Greg Kwedar, nos ofrece una perspectiva distinta. Utiliza el arte como medio de escape emocional y transformación personal dentro del sistema penitenciario.
Esta cinta, basada en hechos reales, nos ofrece la historia de Divine G (Colman Domingo), un preso de la Cárcel de Sing Sing que se encuentra allí injustamente. Para hacer frente a esta dolorosa realidad, encuentra refugio en un taller de teatro. Es ahí, junto con compañeros que se encuentran en su misma situación, que navega sus emociones a través del arte. Además, ayuda a sus otros compañeros a encontrar una manera de no perder la esperanza en un lugar tan oscuro.
Con una carga emocional abrumadora, la película se convierte en un canto a la humanidad y a la fuerza del espíritu humano, todo ello potenciado por una de las actuaciones más memorables del año, a cargo de Colman Domingo.

Un tour de force actoral
Colman Domingo, quien en los últimos años ha demostrado una versatilidad impresionante en proyectos como Ma Rainey´s Black Bottom (2020) y Rustin (2023), se supera a sí mismo en este filme.
Su interpretación de Divine G es simplemente magistral. Domingo imprime en su personaje una mezcla de carisma natural, dolor contenido y esperanza, logrando una de sus actuaciones más conmovedoras y matizadas hasta la fecha.
No sólo consigue transmitir la dureza y resignación de alguien que ha pasado años en prisión, sino también la vulnerabilidad de quien se aferra a una luz en medio de la oscuridad.
El reconocimiento a Colman no se ha hecho esperar. Su interpretación le ha valido una nominación en los Oscars en la categoría de Mejor actor. Además de que el filme cuenta con una nominación a mejor guion adaptado y mejor canción original.
La competencia es feroz, convirtiéndose en una pugna con Adrien Brody por The Brutalist, Timothée Chalamet por The Complete Unknown, Ralph Fiennes por Cónclave y Sebastian Stan por The apprentize.

La visión de Greg Kwedar
Greg Kwedar, conocido por su trabajo en Transpecos (2016), demuestra con Sing Sing una sensibilidad cinematográfica excepcional y una dirección precisa. Grabada en 16 milímetros, comienza de una forma sutil, mostrando la cotidianidad de la vida en la cárcel como si se tratase de un documental. Construye lentamente la historia hasta su clímax, que golpea al espectador de improvisto.

Su desarrollo a partir de ese momento ahonda aún más en el mensaje que Greg Kwedar quiere transmitir: el arte tiene el poder de transformar vidas, incluso en los lugares más oscuros. Y no sólo el arte, sino la sensación de comunidad que puede otorgar el arte, de pertenencia.
La historia resalta cómo el teatro dentro de la prisión puede ser una forma de libertad, identidad y expresión personal. Da voz a quienes muchas veces son invisibilizados por la sociedad.
Kwedar no victimiza a sus personajes, sino que les muestra en toda su complejidad, con sus errores, esperanzas y anhelos.

