El thriller con sello de Carmen Mola posiciona a la serie entre una de las más vistas de la plataforma combinando misterio, paisajes andaluces y un reparto de primer nivel
Málaga vuelve a estar en el radar de las grandes producciones. Netflix ha elegido la ciudad para rodar Dos tumbas, una serie que promete mantenernos enganchados a la pantalla mientras paseamos la vista por rincones conocidos.
Lo que te espera
La historia parte de la desaparición de dos chicas adolescentes, Verónica y Marta, ocurrida hace dos años en Frigiliana. La policía cierra el caso por falta de pruebas, hasta que la abuela de una de las chicas (interpretada por Kiti Mánver) se niega a aceptar que no haya justicia. Mano a mano con Rafael, el padre de la otra niña (interpretado por Álvaro Morte) sacará a relucir los entresijos de un caso con muchas mentiras y una única verdad.
Otro de los grandes destacados es Antonio (Hovik Keuchkerian), padre de la otra adolescente y contrapunto sereno al mundo criminal de Rafael.
Los rincones de la historia
Los enclaves están situados en la zona de la Axarquía de Málaga, concretamente en Frigiliana, Nerja y Torrox. Aunque el final de la serie también transcurre en Sán José y Cabo de Gata en Almería.
El rodaje se centra principalmente en el pueblo donde desaparecen las chicas en Frigiliana, conocido por ser uno de los pueblos más bonitos de España, donde sus calles empedradas y casas encaladas se integran directamente en la trama, ya que en el propio municipio se ubican los hogares de los protagonistas.
Como curiosidad, el equipo de rodaje aprovechó las celebraciones locales de San Antonio, el 13 de junio, aportando a la serie un aire de autenticidad muy especial.

La parte donde se grabaron el mayor número de escenas costeras fue en Torrox, donde se usó el mirador de Calaceite y también un restaurante llamado La Restinga para varias escenas con vistas al mar. La localidad de Nerja también aparece como parte del rodaje en la comarca.
Éxito de visualizaciones
En su primera semana, alcanzó 8,6 millones de visualizaciones, colocándose como la serie de habla no inglesa más vista a nivel mundial en la plataforma. La miniserie ha escalado a lo más alto en las listas de otros 13 países, convirtiéndose sobre todo en un fenómeno en Hispanoamérica. Ha sido la líder en las preferencias de los espectadores en México, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Martinica, Panamá, Uruguay y Venezuela.
El éxito no solo se refleja en los números: en redes sociales los fans han llenado de comentarios y teorías los foros y plataformas. Lo que ha generado debates sobre los giros de la trama y el futuro de sus personajes. Además, su recepción positiva ha abierto la puerta a posibles adaptaciones y conversaciones sobre una segunda entrega, aunque por ahora la producción se mantiene como una miniserie cerrada.

