7 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026
7 C
Madrid
sábado, 21 febrero, 2026

Manu Erena: «Para mi era importante no sólo contar una historia de amor, sino contar algo más generacional»

Manu Erena da el salto de la poesía a la narrativa con Todos mis poemas hablan de ti, una novela donde sentir es completamente inevitable.

Hay historias que se construyen con lo cotidiano: una charla en un bar, una servilleta con una frase, un poema recitado en voz alta. Todos mis poemas hablan de ti de Manu Erena es una novela sobre lo que pasa cuando dejamos que alguien entre justo en medio del caos. Una historia íntima y emocional donde lo que no se dice también pesa, donde los vínculos se crean despacio, pero dejan huella.

Olivia está empezando una nueva vida lejos de casa. Ander, intentando cerrar una etapa que aún le duele. Ambos cargan con silencios, miedos e ilusiones que todavía no saben nombrar. Con una escritura cercana y profundamente sentimental, el autor firma una novela generacional que habla del amor sin idealizarlo, de la amistad como refugio, y de esas conexiones que llegan sin avisar, pero se quedan para siempre. Un libro que nos recuerda que, a veces, el mayor acto de valentía es dejar que alguien nos vea tal como somos. 

Pregunta: ¿Por qué esta historia es la primera que querías contar en forma de novela? ¿Qué te llevó al cambio de registro? 

Respuesta: Yo llegué a este cambio un poco porque me lo pedía el cuerpo. Venía de hacer tres poemarios pero sabía que quería hacer algo completamente distinto, porque para mi con los tres poemarios había cerrado un ciclo entonces llegó ese momento de pensar que quería hacer, que yo en realidad siempre había querido escribir una historia, no sabía si sería capaz, pero es algo como que siempre tenía pendiente, la ilusión estaba ahí. Entonces yo creo que fue en el momento de acabar bachillerato, de tener tiempo. Estuve todo el verano ideando cosas y la primera historia que empecé a escribir fue un thriller. Solo que terminé viendo que no tenía mucho sentido ni mucha coherencia y que no era lo que quería hacer ahora. 

Entonces, ya pensé un poco en darle esa forma de novela romántica y ese guiño a lo que había hecho hasta ahora y también de incluir algo relacionado con los poemarios y demás. 

También me daba miedo que se viese como que me quiero enfocar a lo que más se vende, como se supone que lo es la novela. Sino que realmente lo que quiero es que la gente que me ha acompañado siempre, me siga acompañando y si se quiere sumar alguien más que se sume, pero yo lo que quiero es cuidar lo que tengo ahora. 

P: ¿Cómo fue ese primer día que te sentaste a escribirla? ¿Tenías claro por dónde empezar o simplemente te lanzaste? 

R: No me acuerdo, como tal, el primer día que dije voy a escribir una novela. Sí recuerdo que en el último libro escribí un texto llamado Ander. Porque empecé a escribir una cosa, que no me hablaba a mí mismo, sino que yo sentía que hablaba como a otra persona. No me acuerdo si en ese momento hablaba de alguien en específico o me inventé absolutamente todo, pero yo sentía que no me hablaba a mí, sino a otra persona que me conocía. De ahí intentar entender a alguien que no sé cómo ayudar pero que quiero que sepa que estoy ahí. 

Le llamé Ander para que se supiese que no estaba hablando sobre mí, sino que estaba hablando de otra persona. Y claro, como era tan específico y en las firmas la gente me hablaba de Ander y demás, digo, es que Ander para mí es también un personaje y yo al final quería saber más de él y eso los poemarios no me lo permitían, porque tampoco me iba a crear un alter ego ni otra cosa. Por lo tanto, yo creo que todo empezó un poco por ahí, quiero darle vida a Ander, quiero que Ander tenga una historia y que no sea solo Ander, sino que sea mucha más gente. 

Entonces, todo empezó por ahí, porque realmente yo soy mucho más lector de novelas que de poesía, es una realidad. Fue un poco como lo que comenté un antes, que quería cumplir una ilusión de siempre, de por lo menos tengo que intentar esto para quitarme ese gusanillo. E ir probando poco a poco, empecé desde un thriller, y vi que no era lo mío, porque al final había muchísimas lagunas. Estaba empezando y no podía ir tan a lo loco. Al final lo eché todo para atrás y empecé de cero una escaleta y ver qué quería contar detenidamente. 

Todos mis poemas hablan de ti
Todos mis poemas hablan de ti | Fuente: Instagram @maanuerena

P: La historia alterna puntos de vista entre Olivia y Ander. ¿Qué te interesaba explorar con este doble punto de vista?

R: Porque para mí era lo más sencillo para explicar lo que cada uno tiene en su cabeza. También porque al final yo no quería hablar solo de Ander. Entonces, claro, tenía una chica y un chico que iban a ser pareja y así es como nacieron Olivia y Ander. Yo veía una relación entre ellos dos, porque sentía que estas dos personas podían combinar muy bien a la hora de curar sus propias heridas. 

Entonces, creo que tenía como la obligación de meterme en la cabeza de cada uno de ellos, para, por lo menos, entender lo que ellos están trayendo a las espaldas. 

Yo tenía muy claro que Ander tenía que convivir, por la idea que tenía en mi cabeza, con otra persona, y cuando pensé en Olivia yo pensaba en ella y una amiga, o sea, como que todo era demasiado especifico en mi cabeza, no tenía claro qué quería contar, pero sí como quería que fuese lo principal.

P: ¿Hubo algún personaje que evolucionó de forma distinta a como lo habías planeado en un principio?

R: Yo creo que un poco todos, porque yo iba a esquematizar muchas cosas de ello, pero sabía que al final iban a cambiar. Yo creo que la más fiel desde siempre y la que no varía en nada es Laia. Yo sabía 100% cómo iba a ser y no cambió. Respecto a los giros yo iba a hacer algo más suave pero al final, pensé que eso le podía pasar a cualquiera. Porque podría haber pasado realmente en persona.

P: ¿Has dejado algo de ti en la historia de Olivia y Ander?

R: Con la novela me he sentido un poco más seguro, en el sentido de que no me siento tan vulnerable. Me siento mucho más seguro de la historia que cuando publiqué los poemarios, al final no es algo tan personal aunque siempre dejes algo de ti, yo creo que aproveché toda la situación en la universidad. Hay cosas, detalles del libro, que a la gente no le importa, pero fueron de mis primeros días viviendo en la universidad con mis mejores amigos y entonces para mí eso es importante porque claro, ahora releo el libro y digo, esto lo escribí yo hace dos años por eso, porque quería que esta historia se quedase conmigo.

Y aparte de eso, obviamente, luego para pensar en muchas cosas, porque al final, hay ciertas desilusiones que he vivido. Por ejemplo, hay una conversación en Costa Brava, cuando Olivia también reconoce que ella no es solo que ha tenido una amiga mala, sino que ella también cambió un poco su forma de ser por juntarse con gente de ese estilo. Eso al final también es una manera de perdonar ciertas partes de mí. Hay personas que me han enseñado a ser quien soy hoy en día. Igual que tenemos que superar a esa persona, también tenemos que reconocer las cosas que hemos hecho y seguir creciendo.

P: La novela empieza con un encuentro casual en un bar y termina convirtiéndose en algo mucho más profundo. ¿Crees que los grandes vínculos empiezan así, en lo inesperado?

R: Sí, yo siempre he pensado que las personas más especiales para mí no llegan solo por casualidad. Creo que hay algo de intuición, como una sensación interna que me dice: “esta persona tiene algo para mí”. Me ha pasado con muchísima gente, sobre todo con amigos, que los veo por primera vez y siento que van a ser importantes en mi vida. Y claro, puede que todo sea casualidad, pero también pienso que a veces hay algo más, como si fuera destino. 

P: Marc y Joan, como personajes secundarios, también tienen una presencia fuerte. ¿Te interesaba que no solo los protagonistas tuvieran profundidad emocional?

R: Para mí, no tenía sentido que esto se redujera solo a una historia de amor, porque yo lo que quería era hablar de esas heridas y esos sueños que tenemos, que al final tenemos todos los jóvenes.

Entonces, el hecho de que Olivia vaya hacia otro sitio y se encuentre con mucha gente que le enseña, quería que mostrase que se puede empezar de cero y hacerlo a lo grande. Y por eso también era importante darles vida a todos esos personajes. Porque, si esas personas le van a enseñar cosas a ella, yo también quería que se entendiera quiénes son, que cada uno tuviera su historia y su momento.

Por eso, aunque está la historia de amor de Marc y Joan, también se explica mucho cómo son ellos. Y se le da visibilidad a todos, porque me parece súper importante. Es como en una conversación entre amigos: si tú vas a ayudar a alguien, también tienes que contar parte de lo tuyo. Si no lo haces, no se entiende del todo por qué vas a ser ese gran apoyo.

P: La historia no idealiza el amor ni la amistad. ¿Era importante para ti que los personajes se mostraran con todas sus dudas y contradicciones?

R: Para mí era clave que no fueran personajes idealizados, porque muchas veces nos equivocamos y creo que todos, en algún momento, hemos pensado: “si esta persona me ha hecho daño, entonces toda la culpa es suya y por eso yo soy así”. Y no siempre es tan simple. Al final, todo va de aprender, de asumir lo que sentimos, incluso si no estamos actuando bien del todo. No se trata de ser mala persona, sino de reconocer que, como Ander o Olivia, a veces callamos o nos hacemos daño sin saber bien cómo salir de ahí.

P: Has dado espacio a lo emocional sin prisa. ¿Crees que hoy en día necesitamos historias que se tomen el tiempo de sentir?

R: En esta novela, la historia de amor, por ejemplo, no tiene ese primer plano típico que suele haber en muchas novelas románticas. Y es justo por eso: porque ellos dos se conocen en un momento en el que tienen un caos en la cabeza, en el que están apoyándose para entenderse, no para enamorarse porque sí. Son personas que están rotas, que vienen de relaciones que les han hecho daño, que arrastran miedos… y lo saben. Saben que no están bien, que no es el momento, y aún así intentan acompañarse desde ese lugar real.

Para mí era importante que pasara tiempo, que aunque no lo resolvieran todo, al menos fueran conscientes de lo que les pasaba. Porque eso es algo que nos pasa mucho: sabemos lo que sentimos, lo que nos duele, pero aun así nos quedamos quietos. Y eso también es parte del proceso.

P: ¿Cómo crees que esta historia se diferencia de otras novelas románticas actuales?

R: Siento que esta historia tiene su parte romántica, sí, pero lo sentimental no se queda solo en eso. Para mí, lo verdaderamente importante era contar algo más generacional. De hecho, cuando terminé el libro, pensé que si lo hubiera escrito en otro momento de mi vida, no habría salido igual, porque lo que necesitaba contar ahora iba por otro lado.

Por eso, desde el principio no queríamos encasillarla como una novela romántica pura, porque sabíamos que habría quien dijera que no tiene “tanto romance” como se esperaban. Así que decidimos hacer un mix. Y aunque al principio la palabra “generacional” no me convencía del todo porque no la terminaba de entender ahora, después de tanto hablar del libro, pienso que encaja completamente.

Es una historia que habla de lo que los personajes tienen dentro, de lo que quieren solucionar, de cómo se están conociendo a sí mismos. Y eso es algo muy propio de ser joven, pero también de cualquier etapa en la que estás intentando entender quién eres. Entonces, si algo la diferencia de otras novelas románticas, creo que es eso: que no busca idealizar, sino que muestra esa búsqueda interna. Ojalá consiga que la gente se sienta identificada, no solo los jóvenes. Que alguien lo lea y piense: “vale, no estoy solo, esto también le pasa a más gente”. Porque, al final, habla de cosas muy cotidianas, que todos sentimos alguna vez, aunque a veces no sepamos cómo ponerlas en palabras.

Manu Erena en la presentación de Todos mis poemas hablan de ti
Manu Erena en la presentación de Todos mis poemas hablan de ti | Fuente: Instagram: @maanuerena

P: ¿Qué esperas que el lector se lleve al cerrar el libro?

R: A mí me gustaría, sobre todo, que se quedaran con la idea de que siempre se puede empezar de cero. Sé que suena a mensaje cliché, pero de verdad creo en eso. Justo cuando terminé de escribir el libro, viví un proceso muy distinto al de los personajes, pero también muy intenso, lleno de aprendizaje, de volver a encontrarme conmigo mismo… y eso se quedó muy dentro de mí.

Entonces, si algo quiero que el lector sienta al terminarlo, es que ningún dolor es para siempre. Que uno se merece algo mejor, siempre. Y que se puede aprender de los errores, incluso de aquello que más daño nos ha hecho.

Al final, todo eso es lo más importante del libro para mí. Esa idea de que siempre quedarán más historias al final del mar. Y aunque suene cursi, para mí escribir esta historia me ha hecho entender de verdad lo que significa eso. No es solo una frase bonita: es la certeza de que el dolor pasa, de que vas a poder seguir escribiendo tu vida. Que porque algo salga mal, no significa que todo esté perdido.

P: Si tuvieras que definir el libro en una sola palabra, ¿cuál sería?

R: Creo que me quedaría con la palabra resiliencia. Me gusta mucho ese concepto, el de ser resiliente ante los problemas, afrontarlos desde otro lugar, con perspectiva. No sé si define por completo todo el libro porque es súper difícil reducirlo a una sola palabra, pero sí creo que esa idea y sobre todo, eso: saber que, aunque algo duela, siempre quedan más cosas para ti.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Manu Erena: «Nunca te llegas a olvidar de las cosas que más te emocionan»

Tras cinco años escribiendo poesía y tres poemarios que marcaron su crecimiento personal, Manu Erena reúne  todas esas etapas en un solo libro que llega el 27 de noviembre Quiere mucho, pero nunca te olvides de quererte a ti es...

`Sigue lloviendo´: Alice Kellen emociona con una historia que empieza con un adiós

Planeta recupera una de las primeras novelas de la autora valenciana, un relato que habla del final de una relación y de cómo aprender a seguir adelante Con esta recuperación, el sello acerca al público los inicios narrativos de Alice...

`Madrid tiene los ojos verdes´: una novela sobre redes, recuerdos y reencuentros

La autora Lauren Izquierdo publica con SUMA, Madrid tiene los ojos verdes, una novela fresca y moderna que mezcla romance, amistad y actualidad. Con Rocío Velasco como protagonista, una chica que se hace viral en TikTok tras su ruptura, la...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo