La editorial Pepitas de Calabaza trae a las librerías un ejemplar más de la trayectoria de Jaime Semprún
El Discurso preliminar de la Encyclopédie des Nuisances (Enciclopedia de la Nocividad) es el comienzo de la editorial formada por Jaime Semprún en 1984. Ejemplar traducido del francés por Emilio Ayllón Rull y acompañado por un prólogo de Miquel Amorós. En este se indaga en la concepción de esta enciclopedia posmoderna y su carácter premonitorio.

La historia de Jaime Semprún y su grupo
Jaime Semprún (1947–2010) fue ensayista, traductor y editor, figura central de la crítica social e histórica en la Europa de finales del siglo XX. Hijo del intelectual español Jorge Semprún, se mantuvo al margen del mundo académico y mediático, centrándose en la tradición de una crítica política intransigente, heredera del marxismo consejista, del situacionismo y del anarquismo antiautoritario.
En 1984, Semprún funda junto a otros colaboradores la revista y editorial Encyclopédie des Nuisances, que funcionó como colectivo intelectual y proyecto editorial. El grupo era una constelación de autores unidos por una misma tesis central: la sociedad industrial moderna constituye un sistema global de dominación basado en la autonomía de la técnica y la destrucción de las condiciones de vida. Algunas de sus influencias son Guy Debord, Jacques Ellul, Günther Anders y ciertas lecturas no ortodoxas de Marx.
La creación de Discurso preliminar de la Encyclopédie des Nuisances
La Encyclopédie des Nuisances surge en un contexto marcado por la derrota histórica de los movimientos revolucionarios, como el fracaso de mayo del 68. Frente a ello, el grupo reivindicó una crítica que no buscara reconocimiento institucional ni soluciones gestionarias.
En concreto, el Discurso preliminar es el texto fundacional del proyecto enciclopédico. No presenta la obra sino que justifica y expone la urgencia de la existencia de la misma. Semprún y su grupo parten de que los daños producidos por la civilización industrial ya no son percibidos como tales, sino naturalizados bajo el vocabulario del progreso, la innovación y la necesidad económica. Premisa rompedora en los años 80, donde el consumismo, el sueño americano y los yupies se encontraban en auge.
La idea de una “enciclopedia” se plantea irónicamente contra la tradición ilustrada. Mientras la Encyclopédie de Diderot y d’Alembert pretendía catalogar los saberes útiles para el progreso humano, la Encyclopédie des Nuisances se propone catalogar los efectos nocivos y destructivos de ese mismo progreso. El texto nace de una urgencia histórica, la sensación de que la expansión técnica ha superado cualquier capacidad de control social e incluso la crítica ha sido neutralizada por el lenguaje del sistema.
En que nos hemos convertido
El Discurso preliminar presenta, ante todo, que vivimos en una sociedad que produce sistemáticamente nocividades y que se han desarrollado múltiples mecanismos para ocultarlas o justificarlas. La nocividad no es presentada como un accidente, sino como un producto necesario de la organización industrial del mundo, del sistema productivo en el que nos encontramos. Debemos nombrar y exhibir las nocividades, pues es un acto de responsabilidad política, ya que lo que no se nombra no puede ser combatido.
El progreso técnico se ha convertido en una ideología total, incuestionable, que invalida cualquier juicio cualitativo sobre los efectos de la técnica. Todo avance se considera positivo por definición, y cualquier crítica es descalificada como reaccionaria, nostálgica o apología del retroceso.
El texto afirma que esta ideología ha destruido la capacidad de las sociedades para evaluar sus propias condiciones de existencia. En este contexto, el discurso se presenta como un intento de restituir el pensamiento crítico, entendido no como opinión, sino como capacidad de discernir entre lo tolerable y lo intolerable.
Una crítica histórica, epistemológica y política
Forma una crítica histórica, epistemológica y política que sitúa la sociedad industrial como una ruptura radical con formas anteriores de vida, no como una simple evolución. La industrialización no amplía la libertad humana, sino que reorganiza el mundo en función de imperativos técnicos autónomos.
El discurso denuncia la fragmentación del conocimiento moderno. La especialización impide comprender las relaciones causales entre tecnología, economía, política y vida cotidiana. La enciclopedia se concibe como una herramienta de recomposición del sentido, de unión de saberes más allá de la división de materias académicas. Rechaza cualquier perspectiva reformista. El discurso afirma que no es posible una “buena gestión” de un sistema estructuralmente nocivo.
Sostiene que la dominación ya no se ejerce solo mediante el Estado o el capital, sino mediante sistemas técnicos. El tono del texto es deliberadamente intransigente, conectivo y no conciliador. El discurso asume una función negativa, decir no, nombrar lo inaceptable y desmontar los falsos consensos que solo benefician a una élite adinerada.

Trascendencia
El Discurso preliminar tuvo impacto en ciertos círculos intelectuales y militantes. Influyó notablemente en corrientes como el ecologismo radical y pensamiento antitecnológico. El proyecto de la Encyclopédie des Nuisances anticipó debates como la crisis ecológica, la dependencia tecnológica, la pérdida de autonomía y la colonización técnica de la vida cotidiana. Sin embargo, su radicalidad lo mantuvo al margen de la academia y de los discursos políticos dominantes. Como legado queda que formó, con claridad poco habitual, la tesis de que no se trata de humanizar la técnica, sino de cuestionar su dominio. En ese sentido, el Discurso preliminar sigue siendo un texto incómodo y vigente.


