29 C
Madrid
viernes, 26 junio, 2026
29 C
Madrid
viernes, 26 junio, 2026

Juan Loste: “Los escritores no somos jueces, estamos para describir la realidad e intentar hacerlo con humor”

Menina a mi pesar, una novela intergeneracional

La nueva novela de Juan Loste, Menina a mi pesar, una historia llena de humor e ironía en la que una familia noble tiene que guardar las apariencias. Con una historia llena de reivindicaciones sociales y situaciones del día a día, Durii apuesta por la tercera novela del escritor leonés.

Una historia interesante

Pregunta: ¿Cómo y cuándo surgió la idea de escribir Menina a mi pesar?

Respuesta: Yo estaba escribiendo la tercera parte de una trilogía, que es la continuación de los dos primeros libros que he escrito. De repente fue como el sueño de una noche de verano en Mallorca, que estaba pasando mucho calor y, yo nunca me acuerdo de lo que sueño, sin embargo, ese día, como no estaba durmiendo bien, me acordé. A la hora del desayuno se lo comenté a mi familia y empezaron a preguntarme “¿Y esto? ¿Qué pasaría?” y de repente, al notar el interés, me di cuenta de que ahí había alguna historia detrás. Con lo cual, aparqué el libro que estaba escribiendo, que lo tengo ahí pospuesto, y empecé a escribir Menina a mi pesar.

La Menina

P: ¿Quién es Menina? ¿Quién es nuestra protagonista?

R: Menina es la hija de una familia noble venida a menos. La única heredera de la familia. Y, en contra de lo que todo el mundo esperaba, la han tocado un poco los descartes genéticos de toda la familia: su madre es guapa y su padre también, y a ella le han tocado un ojo vago, un poco de diastema, tiene la enfermedad de Blunt, que implica que se le arquean un poco las piernas… Con lo cual, al ser menos agraciada físicamente tiene que desarrollar otras capacidades para sobrevivir.

Es un poco Menina, la llaman así, porque en Las Meninas de Velázquez hay un personaje que es Marí Bárbola, que es ese bufón que está en la corte que se dedica a entretener a los demás, que sus características físicas hacen que tenga que desarrollar ingenio para enfrentarse a la vida que le ha tocado. Es un poco nepobaby, pero sin ser nepobaby.

Es también una crítica a que no elegimos donde nacemos, simplemente nos toca esto y, con las cartas que tienes, lo tienes que hacer lo mejor posible. Es un relato actual, es decir, su familia viene de la undécima crisis financiera y con todo lo que hemos pasado. Encima se aprueba la Ley de Memoria Democrática, con lo cual se ve obligada a tirar de picardía para sobrevivir. Porque la familia tiene un nombre, tiene patrimonio, pero no tiene liquidez. ¿Cómo hacer para sobrevivir?

Utilizo la nobleza y todo esto como vehículo para explicar la polarización que estamos viviendo actualmente, tanto fuera como dentro del propio palacete. Porque tienen deudas y empiezan a subarrendar partes del palacete para salir adelante, con lo cual a ellos se les cuela un criptobro, un cocinero… Es una radiografía del exterior porque todo lo que pasa en Madrid se cuela en este palacio que tiene rendijas. Porque también en los bienes de interés cultural cada vez que haces una obra tienes que pedir millones de permisos.

Aprovecho eso para que se cuele todo lo que ocurre en Madrid como ARCO, como la Mercedes-Benz Fashion Week, el Orgullo…, cualquier cosa para que tenga un reflejo dentro de la casa. Y al mismo tiempo dentro de la casa también hay un elenco de personajes que cada uno representa diferentes mentalidades o formas de ver la vida.

Las apariencias engañan

P: Es una familiar aristocrática, pero no está en su mejor momento. ¿Por qué quisiste retratar este tipo de familia? ¿Cómo querías retratarla?

R: Precisamente por eso, porque ellos tienen el Gotha, que es como la Biblia de los nobles: tienen que aparentar, pero a veces no tienen el suficiente dinero para tener el estilo de vida que ellos quieren representar. Me parecía también una buena manera de ver cómo las personas nobles tenían que agudizar el ingenio para sobrevivir.

Además Menina, que a pesar de ser noble, no es especialmente agraciada. Es un poco ver los contrastes, entre la apariencia y lo que realmente es, pero hacerlo siempre con humor. Porque yo creo siempre que lo que estamos viviendo actualmente ya es suficientemente crudo, que a diario ves cualquier noticia y es bastante deprimente. Quería escribir esta polarización, pero utilizando un poco la sátira y ese humor tan típico español, esa retranca que tenemos. Hay películas como La escopeta nacional, que es de Buñuel, que habla de este tipo de situación.

Quería recuperar un poco la figura de los que se tienen que buscar la vida.

Una reflexión muy actual

P: En Menina a mi pesar haces una reflexión política, social, de clase…, pero lo juntas con temas tan terrenales como el mundo de la moda, los influencers… ¿Cómo querías juntar estos temas más reflexivos con temas más del día a día?

R: Sí, totalmente. También hablo mucho del tema intergeneracional. Porque ya no es solo que existan diferentes clases, sino que dentro de las propias familias los que son boomers no son igual que los millennials o que los zillenials. Por ejemplo, un millennial se pone a hacer un vídeo y los zillenials a se están riendo porque está tardando un segundo más en ponerse a hablar en vez de ponerse a grabar, e, incluso, se mofan de ello.

Era por eso, para intentar hacer una radiografía de la sociedad, de la situación actual, y tocando desde la clase noble hasta la gente que prácticamente no tiene nada. Y al mismo tiempo, todos nos vemos obligados a coexistir y vemos que al final cuando se colabora y van todos de la mano, se consigue sobrellevar mejor la situación.

Mucho humor

P: Es una especie de sátira, está lleno de ironía y mucho humor también. ¿Cómo quisiste desarrollar este tono más irónico?

R: No es lo mismo contar un cuento que contar una historia. No quiero ser aleccionador, creo que los escritores no somos jueces ni estamos aquí para hacer alegatos por nada ni por nadie, sino simplemente describir la realidad como la vemos e intentar hacerlo con humor para que si nos reírnos de nosotros mismos, podemos tomarnos las cosas de manera diferente.

Yo creo que habrá mucha gente cuando lea esta novela que a lo mejor no se identifica totalmente con un personaje, pero se identificará con aspectos de cada uno de los personajes porque todos tenemos un poco de todo.

No es todo blanco o negro, creo que la mayoría de las cosas son una gama de grises.

El humor me permite tratar algunos temas que a veces, al ser temas serios, es complicado hacerlo de una forma aleccionadora. Prefiero a veces tirar de sátira y de humor. Empezando por reírme de mi mismo. Además, el libro está escrito en primera persona, pero el narrador desde una voz femenina, por lo que yo también me tengo que poner desde esa perspectiva.

Un lenguaje intergeneracional

P: El lenguaje tiene bastante peso en la novela. Utilizas bastantes palabras que utilizan los millennials y de otras generaciones. ¿Cómo quisiste implementar esto en Menina a mi pesar?

R: Antes de presentar algo, siempre se lo doy a la gente con la que tengo más confianza. Yo veía que mis padres muchas cosas ya no las entendían. El PEC, por ejemplo, que para nosotros era lo peor, por el culo, y resulta que PEC es algo bueno. Las nuevas generaciones han recuperado algo que para nosotros era lo peor. Está también a tomar por culo. Todo lo que era con culo era malo, ahora PEC no es malo. O servir, ese empoderamiento.

Quería que la gente más mayor, como soy yo, un boomer, pudiera entender más lo que es un crush, echar beef y todo esto que utiliza la gente joven; y que al mismo tiempo la gente de las nuevas generaciones también aprendiera algo de la gente más mayor, que a lo mejor tienen más perspectiva, que han vivido toda la época de la movida que han vivido la transición, de pasar de una dictadura a una democracia. Me da un poco de miedo porque es que a lo mejor la generación alfa tiene que hacer el camino inverso, pasar de esto a que la juventud empieza a decir “bueno, pues tampoco se vivía tan mal en una dictadura”.

Yo quería que la gente mayor se diera cuenta de cómo habla la gente joven y que la gente joven viera que hay que aprovechar también experiencia de la gente que es mayor.

No enfrentar al pensionista con el joven y al joven con el pensionista, sino que todo el mundo vea eso. Yo también estoy de acuerdo que ahora la gente joven tiene que ganar más y eso no quiere decir que la gente que haya trabajado 40 años no tenga derecho a recibir una pensión. Es la radiografía de la sociedad muy actual, porque todos los temas que salen son actuales.

Además, yo los trato porque yo he tenido un espacio multidisciplinar en Madrid, en el Barrio de las Letras, que era un antiguo garaje que tenía tres plantas y yo tenía una galería de arte, al mismo tiempo teníamos moda, que desfilábamos en la Merecedes-Benz Fashion Week, con lo cual he participado en ARCO. He participado en todas las cosas que hablo y me gusta el personaje de la Menina que lo retrata y lo reproduce todo, pero un poco desde las bambalinas.

Ese personaje que nadie se espera que esté detrás y que tiene dos oídos y una boca, y habla menos de lo que escucha.

Su gran poder es eso precisamente, saber escuchar y utilizar todos esos secretillos que todos tenemos para su propia supervivencia.

Una experiencia diferente

P: ¿Cómo tu proceso creativo de escritura?

R: Bastante caótico la verdad. Yo soy una persona que observa mucho y yo siempre he escrito. Mi trayectoria profesional es bastante extraña en el sentido de que yo he sido economista de profesión, he trabajado diez años en el Banco Santander. Luego dejé todo y me puse a desarrollar marcas como Uno de 50 o El Ganso. Y, al final, he acabado escribiendo. Creo que siempre es lo que he querido hacer.

Para mí, la escritura me ayuda a ordenar la cabeza, igual que a veces, cuando estoy nervioso, me pongo a ordenar armarios simplemente porque si el orden externo está bien por lo menos esto relajado. Mi manera de escribir es que cada vez que escucho algo que me llama la atención, lo voy apuntando y luego poco a poco las piezas del puzle se van encajando. Esa es la maravilla.

Otra cosa que me encanta de escribir es dedicarle mucho tiempo a investigar, a leer lo que le interesa mucho a la gente joven. Me interesa mucho investigar de los temas de los que escribo para luego poder simplificarlo todo y que al final llegue el mensaje de una manera sencilla.

Muchas veces es verdad que a mí los personajes me acaban llevando. En el caso de Menina me pasó así. En el momento de escribir, me concentro tanto y me meto tanto en el papel que realmente salen cosas que digo “Qué cosas más raras. ¿Esto lo he escrito yo?”. No soy muy metódico, hay otra gente que sigue una estructura, que hace cada capítulo y ve. Yo, sin embargo, voy a contártelo viendo cómo encajan las piezas.

Los extremos

P: ¿Cómo es esta creación de personajes? Has hablado de la Menina, pero en general hay muchos personajes en esta novela. ¿Cómo fue la creación de todos ellos?

R: Es una novela coral. Yo veo lo que existe, la polarización del de fuera que es un poco lo que vemos todos, y quería trasladarlo esto también dentro del palacete. La novela arranca con una Casa Decor, que es que se elige una casa en Madrid que sea representativa y los mayores diseñadores de interiores eligen un espacio y se ponen a montarlo. Así arranca un poco la novela y, luego, se les ocurre subarrendar.

A uno por ejemplo en el sótano, que hace mucho frío, a nadie le viene bien menos a un criptobro que tiene los servidores que calientan muchísimo y que le viene bien. Así consigo meter también a una persona joven. Ellos no tienen cocinero, pero el marqués es un foodie y coge a un cura, un jesuita, que hace cocina de aprovechamiento y le cede de las cocinas para que se ponga a hacer comida, además de hacer vídeos de Youtube con sus recetas.

Meto este tipo de personaje por ahí y lo voy complementando de manera que al final están un poco representados no solo por edades, sino también por estratos sociales dentro de la propia de la novela. De hecho, hay un personaje que es muy curioso que es Cosmis Cosmos, que ahí meto el mundo de la moda. Es una persona que sale de una situación de trata de mujeres, es una mujer que ha sido explotada sexualmente. Está en una asociación que existe realmente, que se llama APRAMP, que se dedica a darles una oportunidad para sacarlas a ese mundo. A través de esa mujer, que consigue reinventarse, se mete el mundo de la moda, la Pasarela EGO, que es otra de las pasarelas de la Mercedes-Benz. Así voy tocando todos los palos.

De hecho, por ejemplo, el mundo del arte lo toco porque la familia ya ha vendido todo lo que tiene de valor, únicamente les queda un cuadro que es su salvación porque, si realmente es un Zuloaga, de repente pasa de valer unos pocos de miles a valer muchos millones. Al final se acaba convirtiendo en una novela coral, pero todos los personajes son muy diferentes entre sí.

Por ejemplo, la Ley de Memoria Democrática que decía el marqués que dejaba más bajas en su círculo de amigos que la misma Covid. Están también dos de las mejores amigas de la marquesa que se tienen que reciclar y se reciclan en influencers, pero influencers seniors, en tertulianas. Me hacía gracia llevar todo esto a los extremos todo este tipo de personas. Gente que a lo mejor ha sido algo en su día algo y ahora se han reciclado. Esa es la idea.

Menina a mi pesar

P: ¿Por qué el título es Menina a mi pesar? ¿Por qué esa imagen de portada?

R: El título es Menina a mi pesar, es decir, ella no ha elegido ser una Menina, le han tocado estas cartas. Por eso se llama así. Es Menina porque es una clase noble. De hecho, la portada es bastante destructiva. Aparece vestida con las bolas estas que llevan alrededor del cuello, pero es un vestido sin mangas, como un corpiño, pero lleva el símbolo anarquista, tatuajes, lleva el pelo punk… porque es precisamente lo que yo quiero mostrar. Es un comportamiento disruptivo, entre lo que en la apariencia tienes que ser o se espera la gente de ti y lo que luego va por dentro.

Una forma natural

P: ¿Has tenido alguna influencia de algún escritor o de algo que te haya inspirado para escribir este libro?

R: Muchísimo. Yo leo muchísimo y me gusta, por ejemplo, el sentido del humor y como escribes Nieves Concostrina. Me gusta mucho Eduardo Mendoza también. Lo que más me gusta en la vida es leer y escribir, y por ello que casi todo el mundo es fuente de inspiración.

Todo lo que sea en este caso trabajado con humor y trabajado con cierta frescura. Intento escribir como hablo, no quiero parecer engolado, no quiero parecer que estoy aleccionando a nadie ni nada, sino que muchas veces es escuchar lo que dice la gente, como habla la gente y luego adaptarlo para que encaje dentro de la idea o el texto que yo quiero poner en valor.

La picaresca española

P: ¿Qué quieres que se lleven los lectores cuando lean Menina a mi pesar?

R: Menina a mi pesar va dirigido básicamente a todos los públicos. Me gustaría que la gente reflexionara un poco, que sirviera para que nos riéramos de nosotros mismos y dijéramos “ay, a veces cómo somos”. Esa picaresca española que es tan nuestra y que es muy difícil de prescindir de ella. A mí me gustaría que la gente que lo quiera pudiera luego reírse y relativizar un poco las cosas para actuar de una manera un poco más distendida. Que la gente sobre todo viera cosas de cualquier personaje en la que se identificaría. Que cada uno hiciera su selección de cada cosita y se hiciera su propia composición del lugar.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Vuelta a la infancia con Laura y Brenda en ‘Amigas del Corazón World Tour’

Un viaje en el tiempo con los temas más esenciales de la serie que vio crecer a toda una generación Ayer, 19 de junio, el Movistar Arena recogió la vuelta de Patito Feo junto a Laura Esquivel y Brenda Asnicar...

Paula Klein, Premio Lumen de novela 2026 con ‘El amor inventado’

La escritora argentina gana el IV Premio Lumen de novela Este 16 de junio se ha celebrado el Premio Lumen de novela en la Fundación Ortega-Marañón. El amor inventado ha sido el ganador, una historia sobre el amor, la mentira...

Benjamín Prado: “Conocer a Alberti supuso darme cuenta de que era un tío con suerte”

El escritor madrileño publica sus memorias, de la mano de Alfaguara Qué estoy haciendo aquí, las memorias del escritor Benjamín Prado. Un resumen de su vida, de sus tantas profesiones y vocaciones, las amistades que le han dado la mano...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo